Viva la libertà, de Roberto Andò (2013)

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Después de ver La Grande Bellezza (y disfrutarla tanto), quise saber algo más sobre el protagonista y el director. Y resulta que descubrí que una de las películas que tenía «en la recámara» pendientes de ver, Toni Servillo también era el protagonista. Del año pasado, igual que la otra, aunque con un estilo bastante diferente.

viva la liberta enricoLa película se centra en Enrico Oliveri (al que interpreta Toni Servillo), un político en declive y secretario general del principal partido de la oposición. Las cosas no le están yendo nada bien, porque ha perdido muchos apoyos y los sondeos van cayendo en picado. Muy al principio de la película, veremos cómo Enrico, agobiado por toda la situación, decide huir de todo y de todos, abandona sus compromisos y se va a París a esconderse, en casa de una vieja amiga, Danielle (Valeria Bruni Tedeschi). Cuando todo el mundo empieza a echarle de menos, su ayudante y mano derecha, Andrea Bottini (Valerio Mastandrea), se va quedando sin excusas para justificarle, y él mismo no sabe qué ha pasado. Lo único que ha dejado atrás Enrico es una nota muy breve donde no da demasiadas explicaciones, ni siquiera para su mujer, Anna (Michela Cescon). Pero tiene una idea: hacer pasar al hermano gemelo de Enrico, Giovanni, por su hermano. De modo que Giovanni, un filósofo que acaba de salir del psiquiátrico y en el cual al principio Andrea no deposita muchas esperanzas, pasa a interpretar el papel de un importante político. Por un lado, veremos cómo es la convivencia de Enrico con Danielle y la familia de esta, y por otro la suplantación de su papel en el partido por parte de su hermano. Pero pronto empezarán las sorpresas.

La historia se basa en una novela de Roberto Andò, el director de la película. Se titula Il trono vuoto [El trono vacío], y no sé en la novela, pero en la película se hace una crítica de la política italiana (de la cual solo conozco su peor parte, así que no puedo decir si es fidedigna o no), pero donde la política no es el único tema. Enrico representa todo lo establecido, las rigideces de cómo se han hecho las cosas siempre, un hombre que recita discursos aprendidos y se ciñe y está encorsetado con los dictamenes de su partido. Giovanni, por su parte, es un «loco» genial, que improvisa, que sorprende a todos con respuestas inesperadas, que, en definitiva, les da el beneficio de lo que no esperan. Aire fresco en un partido que está estancado en la oposición institucionalizada de un sistema bipartidista, y que no sabe muy bien qué hacer porque llevan demasiado tiempo haciendo las cosas mal y siempre del mismo modo. La película es una fábula de lo que «podría ser» si las cosas, por una vez, fueran de un modo diferente al esperado, y por eso es bonita. En realidad, la historia es como de fantasía, como si fuera algo irreal a pesar de ser una película de temática realista.

viva-la-libertà-servillo-mastrandrea-1280x754Toni Servillo, durante toda la película, dará vida a dos personas muy diferentes. Es un actor genial, no necesitaba corroborarlo pues ya lo sabía después de ver La Grande Bellezza, pero de verdad que he quedado muy impactada. Es impresionante cómo algunas escenas se sustentan en él, en su expresividad – o falta de ella, si es el caso  – y en su gesto. Cómo se pone unas gafas, o cómo sonríe… realmente es dos personas a la vez.  Como sorpresa, y aunque realmente todos los actores y actrices secundarios están muy bien en esta película, querría destacar el trabajo de uno  de ellos, el que da vida al ayudante de Enrico, Valerio Mastandrea. Discreto pero que no pasa desapercibido. Aparte de por la gente del pueblo, es a través de él que veremos los efectos del cambio operado en «Enrico». Igualmente, Toni Servillo eclipsa a cualquier otro personaje en las escenas en que sale, con algunas líneas de diálogo realmente geniales, para enmarcar.

Me quedo con las actuaciones, con la estupenda y bellísima música y con el canto a la pasión que supone esta historia. Como explica en uno de sus discursos Giovanni, la pasión debe aplicarse a la política, a la vida… solo así se pueden hacer bien las cosas. Y solo con semejante cambio de tornas se puede salir de una situación de círculo vicioso. Y resulta que al final (no al final de la peli, no lo voy a contar), resulta que, como le dice Andrea, a uno como él sí le votaría.

Para terminar, algunas frases que pronuncia el falso Enrico… aunque la película está llena de diálogos geniales, no solo por parte de este personaje sino por unos cuantos (Mung, el marido de Danielle; Andrea; Danielle…)

«Io sono qui per far sì che domani non si dica: «I tempi erano oscuri perchè loro hanno taciuto!»»
[Estoy aquí para asegurarme de que mañana no se diga: «¡Los tiempos son oscuros porque se han quedado en silencio!»]

«L’unica alleanza possibile è quella con la coscienza delle persone…»
[La única alianza posible es con la conciencia de la gente]

«È meglio esserci come se fossimo già spariti, o sparire del tutto per tornare a essere?»
[¿Es mejor existir como si ya hubiésemos desaparecido, o desaparecer del todo para volver a existir?]

«…e recordami»
[…y recuérdame]

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Director: Roberto Andò
Guión: Angelo Pasquini y Roberto Andò basándose en la novela de Roberto Andò, Il
País: Italia
Duración: 94 minutos
Año: 2013
Ficha IMDB
Reparto: Toni Servillo, Valerio Mastandrea, Valeria Bruni Tedeschi, Michela Cescon, Anna Bonaiuto, Eric Nguyen

2 comments

    • Esta película es buena, y es ligera, positiva, de diálogos y que puede incluso hacer reflexionar. La recomiendo. Quizá no es una obra maestra pero es algo bueno que ver. 🙂

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