The Young Pope (Sky Atlantic) – 1ª temporada

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Todos se quedaron blancos cuando escucharon el nombre que yo había elegido, y disfruté de su miedo. Estaban comenzando a darse cuenta de quien soy, porque ese es el enorme error que habían cometido, habían elegido un papa que no conocían. Y hoy comienzan a entender. Ese es su tremendo pecado, eligieron un Papa que pensaban que conocían. Yo pronuncié mi nuevo nombre, Pío XIII, y olvidaron dar gracias a Dios porque pensaron que Dios había fallado al iluminarlos. Yo olvidé dar las gracias a Dios, porque no pensaba que Dios los hubiera iluminado tampoco. Me amo a mí mismo más que a mi vecino, más que a Dios, solo creo en mí mismo, ¡soy el Señor omnipotente, Lenny, te has iluminado a ti mismo! [Lenny]

 

Antes de comenzar a explicar nada de la serie, me siento obligada a aclarar una cosa. Aunque por fuerza (cosas de la educación que me dieron) conozco bastante bien la doctrina católica, no soy creyente, ni practicante, ni nada de nada. Así que poco os puedo decir de la opinión que un creyente, o alguien que viva la religión como parte de su vida, pueda tener sobre esta serie. Y me siento un poco obligada a comentarlo porque la serie trata de un Papa ficticio, de unas intrigas vaticanas ficticias, de un momento indeterminado que vive la Iglesia… y para mí, como cualquier otra cosa relacionada con la religión, es pura ficción. Y lo único que me interesa de la ficción es que sea satisfactoria.

the-young-pope-jude-lawLa premisa de la serie, su punto de partida, lo tenemos cuando un nuevo Papa toma posesión de su cargo. Él es Lenny Belardo (Jude Law), el primer papa de origen estadounidense, y además (ya lo dice el título), muy joven para ese cargo. Normalmente estamos acostumbrados a ver septuagenarios ocupando el puesto, y este Papa ficticio, que pasará a ser Pío XIII, no llega a los cincuenta años. Lo que sabemos de él al principio es básicamente esto, que es joven y que previamente había ocupado un puesto de Arzobispo en Nueva York. Pero poco a poco vamos sabiendo más, como por ejemplo que tiene unas ideas bastante curiosas sobre los cambios que deben llevarse a cabo en la Iglesia, o cómo debe conducir su papado. Básicamente lo que promulga al principio (aunque sueña con discursos preciosos a las masas donde habla de amor y paz) es el terror, y volver a las épocas menos tolerantes de la Iglesia. Tolerancia cero con la pederastia (muy bien), tolerancia cero con la homosexualidad (no muy popular), tolerancia cero con la ‘cara amable’ de la Iglesia. Pío XIII parece haber llegado para devolver a la Iglesia a épocas más oscurantistas. 

Todo en el nuevo Papa está rodeado de polémica, pues su ascenso al cargo ha estado rodeado de cierto misterio, y nadie se explica demasiado bien cómo consiguió los votos necesarios para desbancar a sus contrincantes. Por otro lado, desde el inicio deja bien claro que va a hacer que su voluntad se cumpla hasta en los detalles más nimios: prohíbe a sus criados que le traten con familiaridad (porque «las relaciones amistosas siempre llevan a malentendidos, y acaban mal»), exige un desayuno consistente solo en una Cherry Coke Zero (porque «apenas come»), y elige a las personas de su confianza sin hacer caso de las instituciones de siempre en el Vaticano (véase, el enorme Cardenal Voiello, del cual hablaré después). Pero no solo eso, sino que no permite que los fieles le vean la cara, no está a gusto con el merchandising Papal, no le gusta viajar ni los actos publicitarios… es la antítesis de un papa del pueblo.

Hermanos cardenales, necesitamos volver a estar prohibidos. Inaccesibles y misteriosos. Es el único modo de volver a ser alguna vez deseables. Es el único modo en que nacen las grandes historias de amor. Y no quiero más creyentes a tiempo parcial. Quiero grandes historias de amor. Quiero fanáticos por Dios. Porque el fanatismo es amor. [Pío XIII]

 

Pero no he comentado un dato importante. Si no fuera por esto, quizá no hubiera visto la serie (ya que el tema de un Papa, por mucho que sea joven, no me llama absolutamente nada la atención… ¡a no ser que sea un Borgia, quizá! Pues bien, el motivo por el que me fijé en la serie fue quien está detrás de ella, Paolo Sorrentino. Muy célebre por sus tareas de dirección en el cine (Il Divo, La juventud, La gran belleza…), me interesaba muchísimo ver qué había salido de la cabeza de este director italiano. Y es que en la serie ejerce como director y guionista (algunos capítulos solo, otros colaborando con otros guionistas), además de creador. Este proyecto, por lo que he leído, es muy personal para él, y solo hace falta tener unos cuantos apuntes biográficos para darse cuenta de que ha proyectado en Lenny Belardo algunas cosas vividas por él.

Soy un huérfano. Y los huérfanos nunca son jóvenes. [Lenny]young-pope

Lo más obvio, es que el joven papa es huérfano. En la serie se hace mucho énfasis en los problemas y el trauma que el abandono de sus padres le causó al joven Lenny. Y es que este papa es de orígenes humildes, criado en un orfanato junto a otros niños huérfanos, y en especial sintiendo como un hermano al que acabaría siendo el Cardenal Dussolier (Scott Shepherd), y como una madre a la Hermana Mary (Diane Keaton). La monja fue como una madre para ellos, pero a pesar de todo Lenny siempre lleva consigo el recuerdo de sus padres hippies, que le abandonaron en el orfanato.  Pero, aparte del interés para la trama, a donde quería llegar con esto es que Paolo Sorrentino es huérfano también, sus padres murieron cuando él era muy joven y eso le marcó. También me ha gustado el detalle de ver que en la serie, Lenny hace malabarismos con naranjas, y eso, ha declarado Sorrentino, es una de las cosas que recuerda de su madre. Y a lo que quiero llegar, en definitiva, es que la serie, aparte de gustarme por su calidad como ficción, me ha gustado como producto honesto y porque se nota que el director y guionista ha dejado parte de sí mismo en ella. Y se nota.

the-young-pope-diane-keatonHe mencionado la relación de Lenny con su ‘hermano’ Dussolier y con su ‘madre’, la Hermana Mary. Cuando consigue su cargo, se apresura a traerlos cerca de él. La Hermana Mary se convierte en una presencia constante, en una figura maternal que le aconseja y ayudar en todo el proceso de cambio, la transición de persona normal a cuasi santo. Pero no solo eso, en la serie ella tendrá su propia historia, y en especial una relación de descubrimiento y conocimiento con el Cardenal Voiello que a mí me ha gustado especialmente.

Olvidé confiarte otra estratagema para gobernar la Iglesia: nunca reveles tus fuentes. Y si por algún motivo tienes que hacerlo, invéntatelas. [Voiello]

Y llegando a él, a Voiello, el secretario de Estado, es un robaescenas en toda regla, este Cardenal que en la serie es de los más populares y controvertidos. Vemos cómo ha sido  protagonista de varias biografías no autorizadas y libros escandalosos varios sobre sus tejemanejes en la Iglesia, vemos cómo en secreto, acude a ayudar a un niño deficiente cada the-young-pope-silvio-orlando-voiello-internettualenoche, vemos cómo es un aficionado impenitente del Nápoles y defensor incondicional de Maradona (como el propio Paolo Sorrentino). Es una figura magnética, implacable pero entrañable, fuerte pero a la vez muy frágil, capaz de orquestar una conspiración en contra del nuevo Papa, y de todo lo contrario. Tremenda actuación de Silvio Orlando para este personaje, un actor que no conocía pero al que espero ver más en el futuro. 

Me ha gustado cómo el papa recién elegido se dedica a manipular, humillar y boicotear como el peor de todos en el Vaticano. Es frío, es cruel y es bastante contradictorio en ocasiones. Llega a aterrorizar a los cardenales, y en especial su elección mortifica al cardenal Michael Spencer (un estupendo James Cromwell), anteriormente su mentor, pero que al parecer, tenía ambiciones propias que su protegido frustró adecuadamente robándole el puesto. 

Al final, todos tenemos que volver a donde empezamos. [Lenny]

La serie tiene abundantes detalles oníricos y surrealistas. Lenny se pierde a menudo en ensoñaciones y recuerdos varios, y en ocasiones incluso llegamos a conocer los sueños del papa. Como detalles surrealistas, aquellos que en ocasiones no quedan explicados y no sabemos si se supone que ocurren, o son adornos a la acción real. La fotografía es preciosa, las localizaciones muy adecuadas y la luz perfecta (y no, no es el Vaticano). Jude Law se pasea por todos los capítulos con una dignidad que solo se le permite al Papa, su interpretación es de lo mejor de la serie y me ha permitido redescubrirlo como actor. Está genial en el papel, con una sonrisa puede transmitir frialdad y con una mueca de dolor, amor puro. Perfecto.

Los pecados que cometimos en el pasado son los mismos que vamos a cometer en el futuro. Porque el hombre es como Dios. Nunca cambia.

39cd394d00000578-3881354-powerful_the_young_pope_s_debut_was_dominated_by_a_bravura_perfo-a-35_1477641423741Pero para terminar la reseña, querría comentar que para mí – ojo con lo que voy a decir – el tema principal de la serie no es la religión, ni Dios, ni la Iglesia. Sí, los personajes hablan en abundancia de estos temas, es inevitable, pero al fin y al cabo se sienten como reflexiones sobre cómo cada uno de ellos se ha enfrentado a su vida, las decisiones que han tomado respecto a lo que deben creer o la moral que han querido adoptar. Y se tocan muchos temas, y todos bastante complicados, en la serie. La pederastia, la pérdida, la doble moral, el celibato dentro de la institución, la homosexualidad, los abusos y diferentes maneras de afrontarlos, la ambición, la manipulación, la fe, el orgullo… son tantos temas, y para mí están tan bien tratados, que esta reseña podría alargarse párrafos, y párrafos. Pero sobre todo habla del amor, diferentes tipos de amor. El amor a los padres, el amor a quien te ha cuidado, el amor fraternal, el amor carnal, el amor platónico, el amor cobarde, el amor prohibido… todos los tipos de amor tienen cabida en la serie, tratados de múltiples formas por la pléyade de personajes que pueblan la serie.

¿Qué es más hermoso, mi amor? ¿El amor perdido o el amor encontrado? No te rías de mí, mi amor. Lo sé, soy raro e inocente en lo que respecta al amor, y planteo preguntas salidas directamente de una canción pop. Esta duda me supera y me debilita, mi amor. ¿Encontrar o perder? Todos a mi alrededor, la gente no deja de anhelar. ¿Han perdido o han encontrado? No puedo decirlo. Un huérfano no tiene modo de saberlo, un huérfano carece de su primer amor, un amor por su madre y su padre. Esa es la fuente de esta rareza, esta inocencia. Me dijiste, en aquella playa desierta de California, «puedes tocarme las piernas». Pero no lo hice. Ahí está, mi amor, es amor perdido. Es el motivo por el que no he dejado de preguntarme desde ese día, ¿dónde has estado y dónde estás ahora? Y tú, resplandeciente brillo de mi juventud, ¿has perdido o has encontrado? No lo sé, y nunca lo sabré. No puedo ni recordar tu nombre, mi amor. Y no tengo la respuesta. Pero así es cómo me gusta imaginarla, la respuesta. Al final, mi amor, no tenemos elección. Tenemos que encontrar.  [Lenny]

the-young-pope-james-cromwellAsí que, la serie me ha enamorado. No tengo otra forma de decirlo. Podría seguir escribiendo y escribiendo y no acabaría ni mañana, el post sería eterno y aún me quedarían cosas por decir. Me encanta la puesta en escena, me he enamorado de sus personajes, de las tramas y los diálogos. Me ha enganchado con su banda sonora, la fotografía y todo lo demás. Y todo ello, a pesar del tema que trata (ya dije al principio, que para mí en principio, hubiera sido un factor que jugaba en contra para que me gustara la serie, y no a favor). Gran Jude Law, grande Silvio Orlando, una Diane Keaton sorprendente y un sidekick bien planteado con un – también muy sorprendente, para bien – Javier Cámara. Pero sobre todo, ENORME Paolo Sorrentino, me declaro seguidora incondicional de todo lo que haga. Ya lo era, pero ahora mucho más. Me muero de ganas de ver la segunda temporada, confirmada ya, pero que no podemos esperar que se estrene precisamente pronto. 

Esther, amo a Dios porque es muy doloroso amar a seres humanos. Amo a un Dios que nunca abandona o que siempre me abandona. Dios, la ausencia de Dios, siempre es reconfortante y definitiva. Soy un sacerdote, he renunciado a mis semejantes hombres, a mis semejantes mujeres, porque no quiero sufrir, porque soy incapaz de soportar el dolor del amor, porque soy infeliz, como todos los sacerdotes. Sería maravilloso amarte del modo en que quieres ser amada, pero no es posible. Porque no soy un hombre. Soy un cobarde. Como todos los sacerdotes. [Lenny]

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Web oficial (Sky Atlantic / HBO / Canal +)
Ficha IMDB
Fechas emisión: Octubre – noviembre 2016
Número de capítulos / duración: 10 / 46-60 minutos

 

 

3 comments

  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Todos se quedaron blancos cuando escucharon el nombre que yo había elegido, y disfruté de su miedo. Estaban comenzando a darse cuenta de quien soy, porque ese es el enorme error que habían cometido, habían elegido un papa que..…

  2. Me convenciste… y a diferencia tuya yo si soy Católico practicante, así que vamos a ver que tal, (aunque soy lo suficientemente sensato para entender que muchas veces la realidad supera por mucho a la ficción y más en temas de política, como no deja de serlo el Vaticano) ya te platicaré que me pareció.

    • Gracias por el comentario, Julio!
      Me interesa saber tu opinión entonces, no considero que la serie sea especialmente irrespetuosa aunque sí se toma sus licencias. Sí se habla de política, pero también (y mucho) de sentimientos y creencias.
      Espero que te guste. 🙂

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