La muerte del padre – Mi lucha: 1 -, de Karl Ove Knausgård (Reseña)

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No todos los ritos son ceremoniales, no todos los ritos están claramente delimitados, algunos se forman en medio de lo cotidiano, y solo se dejan reconocer mediante ese peso y carga que de repente adquiere lo que suele ser usual. Cuando aquella mañana salí de casa y seguí a Yngve al coce, durante un instante me pareció como si estuviera entrando en una historia más grande que la mía propia. Los hijos que vuelven a casa a enterrar a su padre…

Hubo dos cosas que me llamaron la atención de esta antología de novelas de un escritor noruego que no conocía: 1) Curiosamente, la saga se titula igual que la tristemente célebre obra de Adolf Hitler; y 2) el principal motivo para ponerme a leer, se trata de una obra autobiográfica en la que el autor, durante 6 tomos y más de 3.500 páginas, narra su vida y sus relaciones con amigos, amantes y familiares durante el transcurso de su vida.

Como es de suponer, llevar a cabo tal proyecto le ha supuesto no pocos problemas con las personas de su entorno. A poco que uno lea de estos libros se da cuenta de que lo que en ellos se cuenta es muy íntimo. Por ello, la publicación de esta historia le ha traído problemas a Karl Ove con su tío, con su ex mujer Tonje (de la que se habla en esta primera novela), seguramente con muchas personas más que no se han pronunciado en público. El proyecto surgió al parecer, de tres años en los que el escritor se dedicó a escribir a diario 20 páginas sobre su vida. Lo que empezó siendo un método para superar una crisis creativa, y a la vez una especie de terapia ante la muerte de su padre, acabó siendo un éxito editorial que sin embargo, le trajo consecuencias no deseadas a nivel personal.

El padre de Karl Ove falleció poco antes de que este cumpliera los 40 años. Su padre, al que no había visto desde hacía más de un año y del que había estado muy distanciado, murió bajo el techo de su abuela, en un entorno repleto de basura, mugre y alcohol. En el libro el escritor nos cuenta su lucha (de ahí el título, y no solo eso sino también como provocación pura y dura al relacionarse con la obra de Hitler) con sus recuerdos y con él mismo tras la muerte de su padre. No solo eso, sino que expone sin vergüenza todos sus recuerdos de infancia y juventud, sus reflexiones sobre todo lo que ha vivido, sus pensamientos sobre la vida y la muerte… sobre su padre, que con toda su distancia, jugó un papel clave en la vida del autor.

Era típico que lo viera en una de esas situaciones en las que él estaba bien. Que mi subconsciente eligiera una situación en la que mis sentimientos hacia él fueran cálidos. Era un intento de manipulación, obviamente intencionado para abrir camino al sentimentalismo irracional, el cual, en cuanto se le abriera la puerta, se desbordaría por completo, tomando posesión de mí.

En la novela, tan íntima que a ratos incluso podría incomodar, se explora cómo la figura del padre ha influido en Karl Ove durante toda su vida, cómo cambió el papel de ese padre a lo largo de su infancia, juventud y edad adulta. Cómo la distancia entre los dos fue ampliándose mucho, hasta ese punto del que hablaba antes. Cuando su padre murió, llevaban más de un año sin verse. Su padre se había convertido en un alcohólico, y aún así su muerte le llenó de dolor y una desazón difícil de explicar. Resulta complicado afrontar la muerte, incluso a pesar de que uno se crea preparado, de que uno se crea distanciado de la persona que ha muerto.

Escribir con tanto detalle sobre el propio sentimiento de culpa, sobre la vergüenza, sobre la rabia… Para mí, supone un alto grado de egocentrismo difícil de pasar por alto. Sin embargo conocerse a uno mismo y a los que componen el entorno de uno no me parece una tarea despreciable ni censurable. El hecho de llevarse por delante varias relaciones personales al hacerlo supone un pacto con el diablo, como el escritor ha destacado alguna vez, porque le ha proporcionado éxito y reconocimiento editorial a la vez que le apartaba de personas cercanas, y le hacía sentir vergüenza y culpa… a la vez que, confiesa, cierta lujuria por contar su propia vida.

Por eso ya no bebo. No quiero que nadie me alcance. No quiero que nadie me vea, y así ocurre: nadie me alcanza y nadie me ve. Eso debe de ser lo que se ha asentado en mi cara, lo que la ha hecho rígida y parecida a una máscara, casi imposible de asociar conmigo cuando casualmente me topo con ella en un escaparate de la calle.

La narración va saltando adelante y atrás en el tiempo, Karl Ove tiene una forma anárquica y a veces no demasiado clara de contar las cosas; coherente, sin embargo, con un genuino ejercicio de recuerdo de la propia vida. Este libro se divide en dos actos, y es en el segundo donde pasa a tocar el tema del que a parecer quería hablar: la muerte de su padre. El padre, descrito como una figura de autoridad y siempre con un halo de inestabilidad que lo alejaba de algunas de sus obligaciones como progenitor (no las de manutención económica, sí de dar amor y protección a sus hijos). Como suele ocurrir, este distanciamiento es menor con el hermano pequeño (Karl Ove), que sufre más con la muerte de ese padre que a lo largo de los años fue un dios, una carga, un desconocido…

Durante toda nuestra infancia y juventud nos esforzamos por establecer la distancia correcta de cosas y fenómenos. Leemos, aprendemos, experimentamos, corregimos. Y un día llegamos a un mundo en el que se han fijado todas las distancias necesarias, y establecido todos los sistemas. Es entonces cuando el tiempo empieza a correr más deprisa. El tiempo ya no se encuentra con obstáculos, todo está fijado…

Como siempre que termino un libro, he leído bastantes reseñas y opiniones sobre este. Como a muchas otras personas, a mí me ha enganchado como no pensaba que lo haría; como a muchos, ha sido a pesar del estilo a ratos pesado e innecesariamente denso que emplea el narrador. Sorprende ver cómo explica hasta el más mínimo detalle de situaciones que, desde la edad adulta, debería ver entre brumas como recuerdos difusos. Me imagino que los detalles que no ha podido recordar son una completa ficción, que complementa la realidad de sus  recuerdos más destacables. Durante el libro ahonda en recuerdos importantes y también en banales. Ahora mismo recuerdo como especialmente agotadoras las páginas donde explica una de sus primeras salidas en Nochevieja, quedando con sus amigos y llevando cervezas escondidas en una bolsa. Momentos así se ven compensados cuando entramos en la segunda parte del libro. A partir de la muerte del padre todo parece cobrar mayor profundidad, y los eventos cogran una magia diferente y oscura: los detalles sombríos que rodean a los últimos años del padre, la llegada de Karl Ove y su hermano a casa de su abuela, los descubrimientos que ambos hacen sobre ella…

La muerte del padre es un ejercicio de exhibicionismo llevado al extremo. Combina las partes aburridas con otras apasionantes; las diatribas depresivas con reflexiones inteligentes sobre la vida y la muerte; lo privado con lo universal… Uno puede sentirse un poco voyeur leyendo la narración de la vida de otro con tanto detalle; al fin y al cabo, ¡ni siquiera sé tanto sobre mí misma! Pero aparte de los detalles irrelevantes, hay verdad ahí. Pocas veces uno puede saber tanto sobre otra persona, y para mí no ha sido una mala experiencia. Creo que el mejor punto es que puede ayudar a reflexionar sobre la propia vida, que motiva a relacionar con eventos similares (o no) vividos en primera persona.

Y la muerte, que yo siempre había considerado la magnitud más importante de la vida, oscura, atrayente, no era más que una tubería que revienta, una rama que se rompe con el viento, una chaqueta que cae de la percha al suelo.

Quizá no es un libro genial, quizá no una obra maestra. Pero en mi opinión es un buen libro, por supuesto no exento de defectos. Es una ojeada interesante al esfuerzo de un hombre por tener un recuerdo completo y exhaustivo de su vida. Yo, desde luego, estoy segura de que continuaré con la saga, ya tengo el segundo esperando en la estantería.

Autor: Karl Ove Knausgård
País del autor: Noruega
Año primera publicación: 2009
ISBN: 9781935744528
Número de páginas: 430

2 comments

  1. Hola
    Con lo obsesiva que soy no tengo claro si debo empezar con esta «magna obra» que me tendrá entretenida un tiempo, pero lo cierto es que llevo unos meses escuchando criticas positivas y me tienta, me tienta…

    • Sí, es que yo también lo «descubrí» por un artículo que leí. Luego fui indagando más, y me fue picando la curiosidad. Pero realmente, embarcarse en una saga de tantas páginas tiene su punto peligroso.
      No es que lo recomiende sin reservas pero oye, si lo pruebas no pierdes nada. Además si te cansas al leer este, el primero, siempre puedes plantarte ahí.

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