Divendres musical: ‘Mort d’un heroi romàntic’, de Manel (Traducida)

Mi flamante CD nuevo de Manel
Mi flamante CD nuevo de Manel

No podía dejar de poner una canción del nuevo disco de Manel, que ha salido a la venta este pasado miércoles 16. Ya hace unos cuantos días que puse en el blog también su canción ‘Teresa Rampell’, primer single del disco.

Una vez tuve claro que hoy iba a poner una canción del disco nuevo, me asaltó la duda: ¿cuál? Me gustan mucho varias de ellas. ‘Imagina’t un nen’ me parece que tiene un encanto especial aunque me gustaría que tuviese más letra y voz. ‘Vés bruixot’ es una canción curiosa, extraña, que me encanta. ‘Fes-me petons’ es, como su título, muy sugerente, aunque a mí la parte melódica no acaba de convencerme. ‘Un directiu em va acomiadar’ es divertida a pesar del tema que trata. Y hay otras que me gustan mucho, y que escucho una y otra vez… pero a la hora de decidirme por una, me quedé indecisa entre esta y ‘Ja era fort‘. Esta última es una canción preciosa, creo haber entendido de qué va, y me ha llegado al corazoncito.

Pero finalmente me decidí por esta muerte de un héroe romántico, una canción que es como un cuadro donde se nos pintan una sucesión de escenas, que nos cuenta una historia en la que casi podemos ver los colores, escuchar los sonidos… yo creo que ya pondré ‘Ja era fort’ otro día (y posiblemente las traducciones de todas, como mejor sepa hacerlas, para quien las quiera), pero hoy sentía que tenía que colgar esta canción, esta crónica de la muerte de un «héroe romántico» con una nota ridícula en las manos.

Y por si interesa, he traducido la letra (ya digo, como mejor he sabido), porque está muy trabajada y me parece muy buena.

(Ah, y divendres=viernes 🙂 )

MORT D’UN HEROI ROMÀNTIC

Un cosí de ma mare tenia un bufet pròsper a la ciutat,
Fa molt anys van enviar-m’hi com a jove passant d’advocat.
Vaig trobar una cambra senzilla: una taula, un llit, un mirall
I arribava que era nit tancada,
Que en alguna taverna del centre s’havia fet tard.

Al replà la senyora Manresa passava les hores cosint,
Però aquell dia semblava alterada va apropar-se nerviosa i va dir:
“Disculpi, no sap com odio venir a demanar-li favors.
L’inquilí del 3r aquest migdia estava com boig i ara pico i no respon…”

A la llum d’un immens canelobre vaig obrir-me pas en la foscor
Avançant entre ombres de mobles repassava les habitacions.
Vaig sentir uns gossos que somicaven, vaig seguir la pista dels plors
I, senyors, com sabran vaig trobar-me
Un gran heroi romàntic mort al menjador.

I tenia una nota ridícula arrugada entre les mans
Plena de dits que jugaven amb trenes,
de postes de sol i donzelles a lloms de cavalls.

Poc després l’inspector s’apuntava el contacte d’un familiar,
Un germà que vivia a la costa amb qui celebraven els sants.
Van tancar-li els dos ulls amb tendresa, van tapar-lo amb un llençol blanc.
En silenci tothom glopejava el te verd que havia escalfat la mestra del quart.

Un mossèn va pregar un pare nostre amb un fil de veu mort de son,
Al costat vam reunir-nos els homes per mirar de treure el cos.
I estirant d’uns turmells sense vida vaig sortir d’aquell menjador.
La senyora Manresa patia “per l’amor de Déu, vigili’n amb els cops!”

Al carrer la carrossa esperava, el cotxer es distreia observant
Un soldats de permís que cantaven sota la llum dels fanals.
Vam contar fins a tres per fer força per pujar el cadàver a dalt.
Un vent fred va gelar l’aire, un fuet petant amb mandra va fer arrancar els cavalls.

I seguia amb la nota ridícula arrugada entre les mans,
Plena de crits en el buit, de desigs violents,
de tempestes que enterren vaixells dins el mar.

Plena de dones rient d’ulls sanguinolents
De bellesa que no deixa espai per pensar.

Plena de muses ferides per sempre
Per claus rovellats en cançons de poetes vulgars.

Plena de salts infinits on t’esperen immòbils,
Per si vols passar-hi, uns gimnastes de glaç.

Plena de besties bavoses a punt d’enfrontar-se
En combat desigual amb els presos cristians.

Plena de nens espantats que miren
Si arriben els pares sota la pluja constant.

Plena de joves erectes que arramben
Pubilles guarnides pel ball del diumenge de rams.

Plena de braços que s’alcen i paren un taxi
Sortint de sopars amb amics que se’n van.

Plena de “Creu-me ho intento, però a estones
Sospito, morena, que això no s’aturarà mai.”

MUERTE DE UN HÉROE ROMÁNTICO

Un primo de mi madre tenía un bufete próspero en la ciudad.
Hace muchos años me enviaron como joven pasante de un abogado.
Encontré una habitación sencilla: una mesa, una cama, un espejo
Y llegaba ya de noche cerrada
Porque en alguna taberna del centro se me había hecho tarde.

En el rellano la señora Manresa pasaba las horas cosiendo.
Pero aquel día parecía alterada, se me acercó nerviosa y dijo:
«Disculpe, no sabe cómo odio venir a pedirle favores.
El inquilino del 3º este mediodía estaba como loco y ahora llamo y no responde…»

A la luz de un inmenso candelabro me abrí paso en la oscuridad
Avanzando entre sombras de muebles, repasaba las habitaciones.
Oí unos perros que lloriqueaban, seguí la pista de los llantos
Y señores, como sabrán me encontré
Un gran héroe romántico muerto en el comedor.

Y tenía una nota ridícula arrugada entre las manos
Llena de dedos que jugaban con trenzas,
de puestas de sol y doncellas a lomos de

caballos.

Poco después el inspector se apuntaba el contacto de un familiar,
un hermano que vivía en la costa con quien celebraban los santos.
Le cerraron los dos ojos con ternura, lo taparon con una sábana blanca.
En silencio todo el mundo saboreaba el té verde que había calentado la maestra del cuarto.

Un cura rezó un padrenuestro con un hilo de voz muerto de sueño,
Al lado nos reunimos los hombres para intentar sacar el cuerpo.
Y tirando de unos tobillos sin vida salí de aquel comedor.
La señora Manresa sufría «por el amor de Dios, ¡cuidado con los golpes!»

En la calle la carroza esperaba, el cochero se distraía observando
unos soldados de permiso que cantaban bajo la luz de las farolas.
Contamos hasta tres para hacer fuerza y subir el cadáver arriba.
Un viento frío heló el aire, un látigo golpeando con pereza hizo arrancar a los caballos.

Y seguía con la nota ridícula arrugada entre las manos,
llena de gritos en el vacío, de deseos violentos,
de tormentas que entierran barcos en el mar.

Llena de mujeres riéndose de ojos sanguinolentos
de belleza que no deja espacio para pensar.

Llena de musas heridas para siempre
Por clavos oxidados en canciones de poetas vulgares.

Llena de saltos infinitos donde te esperan inmóviles,
por si quieres pasar, unos gimnastas de hielo.

Llena de bestias babosas a punto de enfrentarse
en combate desigual con los presos cristianos.

Llena de niños asustados que miran
si llegan sus padres bajo la lluvia constante.

Llena de jóvenes erectos que se arriman a
muchachas arregladas para el baile del domingo de ramos.

Llena de brazos que se alzan y paran un taxi
saliendo de cenas con amigos que se van.

Llena de «Creéme, lo intento, pero a veces
sospecho, morena, que esto nunca se detendrá»

10 comments

  1. Enmig de moltes cançons prescindibles, Manel sempre aconsegueix gravar joies com aquesta, el Boomerang o Els guapos són els raros…
    A mi hi ha parts dels seus discos que se’m fan empalagosos, però s’ha de reconèixer que a vegades tenen un punt únic, original, i una força que emociona.

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