Ready Player One, de Ernest Cline (Reseña)

ready-player-oneDesde que leí la primera vez alguna reseña de esta novela hasta que finalmente la leí, pasó algún tiempo. Sin embargo, las recomendaciones eran claras. Este libro prácticamente está escrito para la gente de más o menos mi generación, para los que vimos el nacimiento y auge de las consolas, de Internet… sí, sí, y sobre todo para quien lo vivió de una forma un tanto friki.

Así que, si vivisteis el lado friki de los ochenta… este libro tiene muchos puntos para gustaros. Y es que Ready Player One es una delicia para nostálgicos, y para no tan nostálgicos. Seguro que si vuestra adolescencia o infancia (o parte de ella) transcurrió en los años 80, el libro os ayudará a recordar un montón de cosas buenas de la cultura popular de aquellos años, sobre todo videojuegos. Y es que el argumento del libro es muy original, ambientado en un mundo futurista (año 2044) donde Internet se ha convertido en una completa realidad virtual llamada Oasis. En Oasis, se puede estudiar, jugar, trabajar e incluso enamorarse. Es un videojuego totalmente interactivo, donde las personas tienen avatares que en muchos casos acaban representándoles más que sus propios cuerpos de carne y hueso. Es algo difícil de visualizar, o quizá no tanto dado que hoy en día también pasamos un tiempo considerable enganchados a una pantalla, pero en el libro las personas se pasan casi el 100% de su tiempo de vigilia inmersos en esa realidad virtual. Como he dicho, allí pueden hacer de todo a través de su avatar. Sin embargo, no es un mundo idílico y perfecto, pues por ejemplo veremos que cuanto más dinero tiene alguien, de mejores maneras y más cómodas puede acceder a Oasis. Pero bueno, centrándonos en el carácter universal de este entorno ficticio del libro, digamos que es como Internet, pero muy a lo bestia, todo junto ahí: ocio, relaciones personales, trabajo, recursos educativos… Así lo explica el prota en cierto momento:

Oasis no tardó en convertirse en el servicio más popular de internet, hasta el punto de que los términos «internet» y «Oasis» pasaron a ser sinónimos. Y el sistema operativo de éste, tridisional y muy fácil de usar, acabó siendo el más conocido del mundo. Poco tiempo después, miles de millones de personas de todo el planeta trabajaban y jugaban en Oasis todos los días. Algunos se conocían, se enamoraban y se casaban sin poner siquiera el pie en el mismo continente. Las líneas que distinguían la identidad real de una persona de las de su avatar empezaron a difuminarse. Era el nacimiento de una nueva era, una era en la que casi toda la humanidad pasaba su tiempo libre en un videojuego.

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Ernest Cline con su DeLorean

Y el creador de todo eso es James Halliday, un rico magnate que creó Oasis a partir de la nada asociándose con Ogden Morrow. Como todo el mundo, ellos tienen sus avatares en Oasis, el de James Halliday es Anorak. Halliday se describe como un tipo complejo y difícil a nivel personal, y un genio en lo que se refiere a software. A su muerte, se pone en marcha un juego de grandes proporciones que ha dejado preparado antes de su muerte. Ese juego, que se desarrolla por completo en el entorno de Oasis, tiene como punto de partida un vídeo que Halliday deja grabado y que va dirigido a todos los usuarios de Oasis, y un libro que todos pueden consultar: el Almanaque de Anorak. El juego consiste en la búsqueda del Huevo de Pascua de Halliday, que se puede alcanzar después de haber logrado encontrar las tres llaves (la de cobre, jade y cristal). Quien lo encuentre, y dado que murió sin dejar herederos ni familia, se quedará con todo el patrimonio de Halliday, que por supuesto es inmenso. Y pasan los años, y la legión de gunters persiste en la búsqueda de las llaves, sin conseguir, hasta el momento, descifrar las pistas que Halliday/Anorak dejó. Los gunters (que es como se denomina a aquellos que andan tras el Huevo) se dedican a estudiar todos los aspectos de la cultura popular de los ochenta, pues es una década con la que Halliday estaba obsesionado (se crió en ella). Cuando empieza el libro, la primera llave todavía está por encontrar, y veremos a nuestro protagonista, Wade, tratando de subsistir en un entorno de miseria mientras se conecta todos los ratos que puede a Oasis. Es un gunter, y como tal, estudia todo lo relacionado con los 80 siempre que tiene ocasión. Juega a videojuegos de la época, mira series y películas de esa década, y tampoco se puede dejar atrás libros, personajes populares, anuncios de televisión y cualquier cosa que le gustase a Halliday de sus tiempos mozos (y son muuuchas cosas)

Pero Wade (cuyo avatar en Oasis se llama Parzival), que al principio está solo en su búsqueda, tiene un amigo desde hace tiempo, también gunter, con el que comparte el entusiasmo por la búsqueda, pero no la información. Este amigo es Hache, que posee un sótano en Oasis donde quedan con otros gunters para jugar, ver pelis, o simplemente pasar el rato hablando. A medida que se avanza en el libro también conocerá a una chica, Art3mis, y a otros gunters con los que irá estrechando lazos a medida que avanza la búsqueda. Y esta, una vez que empieza, será cada vez más trepidante.

Entre ellos mantendrán las conversaciones más frikis y divertidas que os podáis imaginar, como esta:

– ¡Tú vas drogado! – le grité -. ¡Pero si Richard Donner dirigió Lady Halcón, joder! ¿Los goonies? ¿Superman…? ¿Me estás diciendo que el tío es una mierda?
– Aunque la hubiera dirigido Spielberg. Es una peli para chicas disfrazada de historia de conjuros. La única película de género peor que ésa es, seguramente… Legend. Ésa sí da miedo. Si a alguien le gusta de verdad Lady Halcón es que es una auténtica niñata, con certificado de calidad incorporado.

Y en este párrafo Wade (o más bien Parzival) nos cuenta cómo se ha preparado para la búsqueda, viendo películas en este caso.

Devoré enteras las que, en palabras de Halliday, eran «Las Sagradas Trilogías»: La Guerra de las galaxias (la original y la trilogía en ese orden); El señor de los anillos; Matrix; Mad Max, Regreso al Futuro e Indiana Jones. (…) También me empapé de las filmografías completas de todos sus directores favoritos: Cameron, Gillian, Jackson, Fincher, Kubrick, Lucas, Spielberg, Tarantino. Y, por supuesto, la de Kevin Smith.

Tampoco quiero contar mucho, porque gran parte del interés del libro (aparte de sus numerosísimas y constantes referencias a todo tipo de elementos de cultura de los ochenta), es ese querer saber qué sucederá a continuación. Como he dicho, la historia se vuelve bastante trepidante a partir del descubrimiento de la primera llave. No faltará el malo malísimo, no faltará la chica, y Hache y Wade demostrarán ser los mejores amigos del mundo.

Qué voy a decir… la verdad es que al principio, a pesar de todo lo que me es conocido en sus páginas, me costó un poco acostumbrarme al estilo de la novela. En el párrafo anterior he hecho mención a las figuras del «malo», la «chica», el «colega», y sí, la verdad es que el argumento del libro, en sí, podría ser más adulto, más complejo. Yo me lo he tomado como un divertimento, una novela juvenil sencilla con cientos de referencias que me son conocidas y que también formaron parte de mi vida, y finalmente eso es lo que ha pesado más. Además, el juego y la búsqueda en sí misma son realmente interesantes, y ocurre literalmente lo que se menciona en el tráiler: todo es una pista. Así que al final me da igual si los personajes son arquetípicos o si la historia es predecible en ciertos momentos, porque la búsqueda, las pistas y los retos para conseguir las llaves son geniales.

El dato es que leí el libro casi entero en el vuelo de ida a Nueva York. Realmente me enganchó la lectura y aunque tenía otras posibilidades de ocio (o recostarme y dar una cabezada), leí y leí cientos de páginas porque quería saber cómo seguí y qué referencia me encontraría a continuación. Disfruté mucho el libro, me resultó una lectura ágil y muy amena, y después de leerlo puedo decir que sí, es una lectura recomendable para todos los que fuimos «hijos de los 80». 🙂

Dejo el tráiler, en inglés, para que os hagáis una idea:

Y para terminar, decir que he leído por ahí que el autor es tan friki, que hizo un concurso a su manera para que la gente pudiese ganar un DeLorean, realizando para ello un juego similar al que tiene lugar en el libro. Muy friki ¿verdad? Pues aquí se puede ver el vídeo de cuatro minutos y pico que colgó en Youtube para ello. Lamentablemente, alguien se llevó ya hace meses el coche que a todos nos trae tantos recuerdos, pero qué se le va a hacer.

Uh… todavía me falta algo por decir. Al parecer, Warner adquirió en 2010 los derechos de la novela para adaptarla al cine. Personalmente me parece difícil de adaptar bien, así que cuando lo hagan, estaré expectante por ver cómo lo hacen.

Autor: Ernest Cline
Título del libro: Ready Player One
Año primera publicación: 2011
ISBN: 9788466649179
Número de páginas: 464
Web oficial del libro (en inglés)
Ready Player One en Amazon.es
Leído en… español
Dedicatoria: Para Susan y Libby,
porque no existe el mapa para el lugar al que nos dirigimos

6 comments

  1. Sí señora, un libro muy divertido. Ya se ha anunciado el título del próximo libro de Ernest Cline, Armada. Le tengo unas ganas…

    Casi nunca comento pero siempre leo por aquí. Enhorabuena por el blog, es uno de mis espacios de cabecera.

  2. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Desde que leí la primera vez alguna reseña de esta novela hasta que finalmente la leí, pasó algún tiempo. Sin …Continuar leyendo »…

  3. Lo tengo en casa porque mi marido lo leyó, a él le decpcionó un poco, pero tengo claro que es para mí, friki y amante de esos años, jejeje. Lo leeré. Un beso!

  4. La adaptación tendría que ser una peli de animación probablemente, al estilo de Rompe Ralph. Me alegra que ta haya gustado. Yo me la leí en un laaargo da esperando en un hospital. Lo empecé por la mañana y lo terminé por la noche y además de disfrutarlo me ayudó un montón en ese día. ¡Besos!

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