The Sunset Limited, de Cormac McCarthy (Reseña)

sunset limitedY esta será mi última reseña del año. Como estoy de vacaciones y aún quedan un par de días, quién sabe si a lo mejor podré leerme algún libro más. Pero como reseña, esta es la última de 2012.

El tren que da título a esta obra teatral, el Sunset Limited, es un tren nocturno del que Negro aparta a Blanco a tiempo de que este salte delante para quitarse la vida. Estos son los personajes: Blanco, Negro, y ese Sunset Limited que representa la muerte y el fin para Blanco. Negro es un hombre con un pasado difícil, que ha pasado por la cárcel y vive en los barrios bajos, rodeado de drogas y de marginalidad. Todo eso, paradójicamente, ha hecho que cultive una fe (tardía) en la biblia y en Dios fuera de lo común. Blanco, por lo que sabemos, es un profesor universitario de vasta cultura y desencantado de la vida. Tanto, como para intentar suicidarse tirándose delante de un tren.

Durante las menos de cien páginas que conforman el libro, y partiendo de la situación de que de algún modo Negro ha obligado a Blanco a ir a su piso para disuadirlo de que vuelva a intentar lo que iba a hacer, pero Blanco quiere escabullirse de todos modos, van a ir discutiendo muchas cosas de sus vidas.

Una de las cosas que discuten es el derecho o las motivaciones que Negro puede haber tenido para ser el «guardián» de Blanco e interponerse entre la muerte que buscaba y él. ¿Debemos sentirnos responsables unos de otros, debemos sentir cierta obligación hacia desconocidos, aunque estos parezcan, a nuestro juicio, necesitar nuestra ayuda?

En este sentido, Blanco le dice en cierto momento:

BLANCO: No significa nada. Uno se cruza con gente, puede que algunos estén en un aprieto o lo que sea, pero esto no quiere decir que deba sentirse responsable de ellos.
(…)
Además, la gente que siempre anda fijándose en desconocidos suele ser la que nunca se fija en aquel en quien debería fijarse.

Y como he dicho, Negro es un hombre con fuertes convicciones religiosas. No son creencias que pueda fundamentar racionalmente, pero sí es algo en lo que cree ciegamente, algo que guía su vida. El creer en Dios hace que su vida tenga un sentido y un porqué, la Biblia le proporciona respuestas. No actúa ni habla como un fanático religioso irracional, pero sí le resulta difícil entender por qué no todos encuentran el consuelo que él encuentra en las mismas cosas que se lo dan a él.

BLANCO: Hay muchísimos libros buenos.
NEGRO: Vale, pues elija uno.
BLANCO: Tal vez Guerra y paz.
NEGRO: Muy bien. ¿Le parece que es mejor libro que este? [la Biblia]
BLANCO: No lo sé. Son muy diferentes, no se pueden coparar.
NEGRO: Y este Guerra y pa es un libro que se inventó alguien, ¿no?
BLANCO: Sí, claro.
NEGRO: ¿Es por eso por lo que son diferentes?
BLANCO: Bueno, a mi modo de ver, los dos son inventados.

En mi opinión, las dos posturas de los hombres, la del hombre de fe y el hombre de ciencia, están bien explicadas, aunque no puedo dejar de identificarme más con la segunda postura. Al igual que Blanco, nunca he leído la Biblia (aunque como él, conozco bastante de ella) y no creo que pudiera proporcionarme ningún consuelo. Pero aunque la de Negro parece una muestra de candidez y fe ciega digna de envidia (por lo «fácil» que le resulta la vida gracias a esa fe), las argumentaciones de Blanco parecen de una lógica aplastante de un modo descorazonador.

Como dice Negro: ¿sirve de algo todo el conocimiento del mundo, toda la cultura, si no nos da motivaciones para seguir adelante?

NEGRO: Nada, estaba pensando que lo que acaba de decir es muy potente. No sabría cómo responder a ninguna de esas cosas y hasta puede que no haya ninguna respuesta. Pero aún así digo yo que para qué sirven todas esas ideas si no lo mantienen a uno clavado al andén cuando entra el Sunset Limited a más de cien por hora.

Cormac McCarthy
Cormac McCarthy

Sin que fuera por ningún motivo en concreto, me han gustado algunas frases por su potencia en lo que tiene que ver con la diferencia, con el individuo que se desmarca de la masa.

NEGRO: Pues no sé qué decirle, profesor. Yo juzgo por lo que veo. A veces las cosas más sencillas tienen mucha más miga de lo que pensamos. Un montón de gente esperando en el andén de una estación. Para ir al trabajo. Han hecho lo mismo cien veces, mil veces. No es más que un andén. Poca cosa más se puede hacer. Pero podría ser que para uno de esos currantes que hacen el mismo trayecto cada día estar ahí al borde del andén sea algo más que esperar el tren. Podría ser incluso el borde del precipicio. El borde del universo. Está contemplando el fin de todos los días que vendrán y trazando una sombra sobre todos los días que ya pasaron. Un tipo distinto de currante, vaya. Nada que ver con el resto de los pasajeros. Años luz. Bien, ¿es así, profesor?

Al igual que el Pecado Original tiene que ver en la Biblia con el conocimiento, Blanco parece estar al borde del suicidio y de la muerte por tener una idea demasiado clara de lo que es la vida, de lo que tiene y lo que le queda. Es algo en lo que Blanco ha basado su vida, en la cultura y el conocimiento, pero que, a fin de cuentes, le ha llevado a la conclusión de que lo que le queda y lo que anhela es renunciar a todo. Negro cree en Dios, en la Biblia, cosas muy potentes… y eso le motiva para vivir. Blanco, en sus palabras, creía en cosas muy frágiles. Eso le ha llevado al Sunset Limited.

NEGRO: ¿De qué clase de dolor estamos hablando? Yo diría que si es por no poder soportar la pena por lo que la gente se suicida haría falta un montón de mano de obra para enterrarlos a todos al atardecer. O sea que vuelvo otra vez a lo mismo. Si no es lo que perdió lo que no puede aguantar quizá es lo que no está dispuesto a perder de ninguna manera. Antes la muerte que renunciar a eso.
(…)
BLANCO: A lo único que no renunciaré es a renunciar, a abandonar. Espero que eso me ayude a sobrellevarlo. Dependo de ellos. Las cosas en las que creía eran muy frágiles. Lo he dicho antes.

Y cuando por fin Blanco explica sus argumentos, lo que cree que será la muerte para él y por qué la busca… tengo que decir para mi pesar que lo he entendido perfectamente. Durante gran parte del libro me ha dado la impresión de que Negro era el que hablaba más, el que creía tener más argumentos, y poco a poco se han ido agotando o debilitando ante la inflexibilidad y la seguridad de Blanco.

BLANCO: De acuerdo. Puede que tenga razón. Bien, reverendo, he aquí la noticia. Yo anhelo la oscuridad. Ruego para que venga la muerte. La muerte real. Si pensara que una vez muerto iba a encontrarme con toda la gente que he conocido en mi vida, no sé lo que haría. Para mí sería el colmo de la tortura. La desesperación suprema.
(…)
Lo digo y lo repito: no. Le he advertido que esto iba a afectarle. Quiero que los muertos estén muertos. Para siempre. Y yo quiero ser un muerto más. Pero, claro, eso está descartado. Uno no puede formar parte de “los muertos” porque una colectividad es un conjunto de cosas con existencia y un muerto no existe por definición. Mi espíritu se ilusiona solo de pensarlo. Silencio cósmico. Negrura. Soledad. Paz. Y todo ello tan a mano.

La verdad es que es una obra muy corta y se puede leer rápidamente. Aún así, su brevedad no le resta densidad, pues como a veces comenta Negro sobre cosas que dice Blanco, las ideas que expone son muy potentes y requieren que uno las procese un poco. Me ha gustado mucho leer este libro, y ahora creo que sí estoy preparada para ver la adaptación que han hecho y que protagonizan Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson (es obvio quién hace cada papel). Creo que aunque la conclusión sea pesimista y negativa, merece mucho la pena y expone algunas ideas muy interesantes sobre la religión, el sentido de la vida, el nihilismo y la fe.

Si esto es una batalla dialéctica entre fe y razón… entre el sentido de la vida y la nada, ¿cuál creéis que gana? Para McCarthy, después de que cada uno exponga sus argumentos, queda muy claro. Ha sido el primer libro suyo que he terminado (que no empezado) y me ha gustado mucho.

Autor: Cormac McCarthy
Año primera publicación:
País del autor: USA
ISBN: 9788490321188
Número de páginas: 112 (Editorial Debolsillo)

2 comments

  1. es el segundo libro que leo de él, lo reseñaré a lo largo de enero porque participaré en el blog de un amigo con la reseña. En mi caso me identifico con el negro, aunque ambas posturas me parecen de lo más respetables y argumentadas. Y bueno, no te digo cual creo que gana porque ya lo sé, jejeje. Feliz Año !!!!

  2. Aún no me he estrenado con este autor, pero me tientas. Aunque tengo La carretera en la estantería esperando desde hace tiempo. Pero si cuando lo lea me gusta, éste libro irá detrás, que me has picado.
    Besotes!!!

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