War Horse (Caballo de batalla), de Steven Spielberg (2011)

Título: War Horse
Director: Steven Spielberg
Guión: Lee Hall, Richard Curtis (Novela: Michael Morpurgo)
Año: 2011
Duración: 146 min.
Fotografía: Janusz Kaminski
Música: John Williams
Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1568911/
Reparto: Jeremy Irvine, Emily Watson, Peter Mullan, Niels Arestrup, Tom Hiddleston, David Thewlis, Benedict Cumberbatch, Celine Buckens, Toby Kebbell, David Kross, Nicolas Bro, Leonhard Carow, Eddie Marsan, Patrick Kennedy, Liam Cunningham, Robert Emms, Matt Milne, Hinnerk Schönemann, Geoff Bell

Pues bueno, aquí nos encontramos con otra de las películas que tienen una carretilla de nominaciones para los Oscars (Mejor Película, Mejor fotografía, Mejor banda sonora, y alguna otra más técnica). En mi propósito de ver las nominadas más importantes de este año, esta no se podía quedar atrás, y ya va a ser la última antes de hacer mis apuestas para los Oscars. 

Se trata de una historia bastante spielbergiana, llena de momentos de superación, pequeños momentos épicos, cariño y momentos duros. Empezamos la historia con Albert Tarracott, el hijo de un granjero, que un día ve nacer a un potrillo y en cierto modo se «enamora» de él. Cuando Ted Narracott, su padre, compra un caballo en una subasta del pueblo, resulta ser el mismo que su hijo vio tiempo antes. Su hijo Albert se encariña muchísimo con el caballo, le llama Joey y todo parece ir bien, pero pronto veremos que la decisión de comprar el caballo ha dejado la economía familiar un poco «tocada», así que finalmente Ted venderá el caballo de nuevo para salvar la granja, y el caballo pasará a ser propiedad de un capitán que se va a la guerra y lo tratará bien hasta su vuelta. O al menos así será si el capitán consigue sobrevivir tanto tiempo… lo que viene después es una historia en la que vamos saltando de unas personas que están de algún modo relacionadas con el caballo o directamente lo buscan (como es el caso de Albert).

Como he leído por ahí, este caballo, Joey, es de lo más gafe que uno se pueda imaginar, y allá donde va ocurren desgracias. Esto es también, obviamente, porque el argumento está enmarcado en la I Guerra Mundial, cuando todavía se utilizaban caballos para las batallas, para cargar con el armamento, etc. Y la película transcurrirá entre momentos tristes, momentos emotivos, y momentos de tensión. Hay que destacar que, como suele pasar con Spielberg, la trama es más de lo mismo y previsible, normalmente adecuada para que la visionen niños, pero no creo que sea el caso de War Horse. La verdad es que me parece demasiado larga y melodramática para el gusto de un niño, y por supuesto, para un adulto tampoco me acaba de convencer, o al menos para esta adulta.

Como decía entre lo malo, la película es demasiado larga. Hay fragmentos enteros a los que les haría falta una buena tijera (véase por ejemplo la historia del abuelo y la nieta), y aunque parece que el propósito – aparte de la historieta central y emotiva del chico y su caballo – es dar una visión global de la guerra y de las personas que en ella participaron, no deja de ser la historia de buenos y malos de siempre. Una guerra en la que un bando asesina a niños por desertar y saquea a los buenos granjeros, y el otro bando ataca acompañado de la música de una gaita. Pero da igual, porque las escenas de acción se le dan muy bien a Spielberg y he disfrutado un montón con las escenas bélicas y con la fotografía y la realización en general. Pero el guión y la historia son otro cantar. La historia peca de inocente, demasiado melodramática, forzada y a ratos, surrealista. Había escenas de esas emotivas que casi me hicieron reír, y bueno, puede que tenga una esponja en lugar de corazón, pero igualmente creo que el pastel y el azúcar de esta peli es bastante difícil de digerir incluso para quien lo tenga.

No todo es malo, ya he dicho que la fotografía me gustó mucho, muy bonita y con unos tonos cálidos muy acertados. La música también es correcta, clásica y consigue hacer más fácil el visionado de tal peli, que no es poco. El reparto tiene varios rostros muy conocidos, algunos en papeles secundarios que apenas les dejan brillar. Los efectos especiales y los medios técnicos, como es de esperar, y en general todos los aspectos de realización, vestuario, escenarios y técnica están muy bien cubiertos. Es interesante sobre todo ver partes del «cómo se hizo» para ver el método de captura de movimientos de los caballos. Las actuaciones son solventes y correctas, dentro de lo que permite la historia, aunque el chico protagonista es quizá el que menos me ha gustado de entre los personajes importantes.

En resumen, que me ha parecido una película fantásticamente hecha (a destacar la escena en la que el caballo huye sobre las trincheras), pero con un guión excesivamente edulcorado, que no llega a calar en el espectador y que a mí, aún esperando una historia emotiva y «de animalico», me ha decepcionado. Lo mejor, el caballo, que es precioso y que lo hace casi mejor que algunos humanos.

12 comments

  1. Reconozco que la vi con el cuchillo en la boca para destriparla y ponerla a parir y que imbecil de mi acabé de lleno en la trampa barata y sensiblera del Spielberg. Vamos que me jode reconocerlo, porque es una ñoñez como un piano, pero me gustó… no tengo defensa posible…

    • No, si a veces nos llevamos sorpresas. Yo no sabía si me iba a gustar aunque había leído lo del almíbar a toneladas, pero al final no me gustó. Supongo que con pelis de estas depende mucho también de si se tiene el día o no… Eso sí, te ha gustado pero lo llamas «trampa barata y sensiblera», ¡qué gracia! Nadie tiene que defenderse de todos modos, ya digo que muchas veces todo depende del estado de ánimo con que veamos la peli y eso. 😉

  2. Que buena reseña. Esta tenía ganas de verla, pero también me daba miedito. No sé, decían que era muy buena, pero yo pensaba que me iba a aburrir. Por lo que platicas, parece que mejor me espero a verla en DVD… por si me duermo, ya que a mí eso de la guerra y el dramatismo no me enacnta, y juntos pues menos. Jeje, Un beso!!!

  3. Mucho caballo para mi gusto, cuando vi el trailer hace ya no sé cuanto lo comente en otra web, donde aseguraban por aquella época que sería un peliculón, y que ganaría el Oscar de calle, el tema de los caballos me recordaba a la paranoia que demostró con los aviones en «El imperio del sol», y que lo alejaba de las cintas bélicas que Spielberg dirigió por los 90.

    Y si no lo digo reviento, es imposible arar un campo como lo hacen en la película. Primero se quitan TODAS las piedras y se arrancan las raíces, porque sino, no es que sea complicado arar, es que se parte la hoja, y sin arado ya me dirás. Claro que a lo mejor que ese caballo sea capaz de arar un pedregal es una buena pista de sus cualidades mágicas, lo que explicaría muchas de las cosas que ocurren en la cinta. Leñe es verdad que el caballo es tiene la maldición de Jessica Fletcher.

  4. En Spielberg es habitual eso de hacer pelis sensibleras que te tocan la fibra, y de esta he leído críticas dispares. Aún no la he visto, pero tengo ganas. Eso sí, dos horas y media me parece excesivo, teniendo en cuenta que el libro tiene 200 páginas. A ver si también me lo leo.

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