Quedada blogger en Zaragoza (27-28 noviembre) – 1ª entrega

Sé que no tengo perdón de dios por tardar tanto en hacer esta crónica, pero entendedme, tengo que administrar un portal y mantener este blog, que me está comiendo la vida. Además, tengo que trabajar, terminar de ir al fisio, hacer tareas «escolares», tener la casa con un aspecto lo más alejado posible del de una leonera y además jugar a ratillos al Kinect. Life is hard.

Vamos a ver cómo hago memoria.

Primero, comentar quién fue a dicha quedada.

– Alcorze, de El errante
– Angelillo, de Mactlético: El blog de Angelillo
– Carlos, de Reflexiones en Lata
– Desayuno con Diamantes (sin blog conocido xD)
– El Especialista Mike, de El Especialista Mike
– Perse, de Ángel de Alas Negras
– Monidala, de El Club Pickwick
– Sonia, de Desenchufando la luna
y… servidora.

Sobre crónicas, pues casi todas están hechas, les voy a poner «mote» como ya hizo Monidala en su propia crónica:

La críptica que parece que está hecha para que la entendamos los que fuimos y nada más. ;D
La que no es una crónica, sino una colección de impresiones (genial, como todo lo que escribe esta mujer)
La breve de verdad, de uno de los anfitriones
La crónica de uno al que se le nota encantado… que a los demás también, obvio
Otra que está cargada de referencias que pillaremos los que estuvimos allí, muy divertida
La más marciana y original (lo de marciana, nunca mejor dicho)

A ver, voy a intentar ir cronológicamente aunque hay partes de aquel día que tengo más bien confusas, a saber por qué motivo.

Carlos había salido de trabajar a las 6 de la mañana de ese mismo sábado, yo me había puesto nerviosa como una gilipollas el viernes por la noche y no pude dormirme hasta las tres y media o así… así que estábamos hechos un cromo – evidentemente, él más que yo – cuando nos levantamos como a las ocho y media. Nos vestimos y acicalamos tanto como fue posible, y fuimos a blablabla hasta que pudimos montarnos en el AVE, previo pseudo-desayuno en la estación. Es un robo, niños, nunca vayáis sin desayunar a una estación de tren, el café que te ponen está malo y con un poco de suerte el croissant no es del día anterior.

Finalmente casi hicimos cierto lo de «en busca y captura»

Tras el viaje, en el que aproveché para ver en el portátil The Walking Dead , En Terapia y Mad Men (no estoy segura de qué vi a la ida, y qué a la vuelta… además estaba un poco nerviosa), y mientras el niño de turno nos daba el viaje. El AVE es comodísimo, aunque uno vaya en turista es razonablemente cómodo y ponen pelis bastante nuevas. No recuerdo cuales pusieron porque supongo que eran un truño, pero bueno, que se agradece la intención. Eso sí, un poco carito, a la próxima quedada vamos en coche (si nadie me lo descalabra esa vez, claro)

Una vez en Zaragoza, no fue difícil encontrar un autobús que nos llevase al centro, a la Basílica. Claro, yo había visto el mapa el día anterior y tenía en mi cabecita un esquema de donde estaba el hotel, pero el bus nos dejó en el extremo opuesto de la plaza, y  recurrimos a San iPhone para que nos llevara al hotel a partir de aquella placita en la que no sospechábamos que horas después estaríamos haciendo el payaso con un frío de la leche.

Zaragoza es enorme, os lo digo yo. Lo que había visto en el mapa coincidía con el camino que estábamos haciendo, pero claro, en vivo era eterno, las calles no se acababan nunca, y yo no paraba de preguntar a Carlos el típico e irritante ¿Queda mucho? mientras enviaba mensajitos a todo el mundo para situarlos en el mapa. Angelillo y Desayuno acababan de aparcar en la otra punta, fueron los primeros a los que localicé. A Especialista y cía. no pude localizarlos, cosa normal, pues le envié el SMS a Especialista pensando que conduciría Unai (y claro, me equivoqué de medio a medio)… Cuando, después de unos interminables kms. sobre tacones, estábamos a punto de llegar al hotel, no sé si llamé yo o me llamó a mí Monidala. Resulta que estaba ya en el hotel ¡a una calle! Ella era una de las tres personas a las que no conocía en el mundo real, y la verdad es que estaba nerviosa (yo). Hicimos el check-in, blablabla… y luego bajamos al vestíbulo del Hotel Ramiro. Un vestíbulo con una decoración muy colorida y tal, por cierto. También, el de la recepción, nos había fichado el código postal, con motivos ocultos como facilitárselos a la CIA y tal. Pregunto yo: ¿la dirección no viene en la reserva?

Monidala resultó ser una chica muy maja, pero resulta que no se parecía en nada a la foto que yo había visto en el lateral de su blog. Vamos, que sí se parecía, pero en versión mucho más simpática y guapa. Ella era de las que más me imponía, porque ya dije que no la conocía tanto como a la mayoría, pero enseguida nos cautivó con su conversación y con lo encantadora que es. Enseguida nos pusimos al día con ciertas cosas que no se suelen contar en los blogs (trabajo, vida no internetera y demás), y seguramente mientras tanto, el tío de los códigos postales iba tomando apuntes para yo qué sé. ¡Ah, y hablamos del gato! Parece ser que es un tema de conversación que acaba saliendo con todo el mundo últimamente. xD

Hecho paranormal documentado: la cuchara que se queda de pie, más mi copa solitaria  de vino
Gran vino, sí señor

Después, no mucho, llegaron Angelillo y Desayuno con Diamantes (curioso nombre ;D). A él ya lo conocía de hace unos meses, a ella no pero enseguida hubo confianza y estuvimos hablando todos como si nada. Después, eso sí, del check-in, esa excusa barata del recepcionista del hotel para sonsacarnos el código postal. Ahora, después de tantos días, no recuerdo qué fue lo que hablamos en cada momento, sino en general, pero Des (voy a abreviar Desayuno así) me cayó genial enseguida.

Al cabo de un rato, llegaron todos los demás foráneos: Especialista, Unai y Perse, diciendo algo del GPS que les había perdido (sí, claro, siempre es culpa del GPS) Para entonces estábamos con el culo helado esperando fuera del hotel (a saber por qué motivo) y nos alegramos mucho de recibirlos, y de entrar de nuevo al hall del hotel, claro. Allí nos sacamos las primeras fotos de tantas y tan variadas que nos sacaríamos a lo largo del día. Del nuevo grupo, a la única que no conocía era a Perse, pero ya como si la conociera. Hay que ver como es internet, pocas sorpresas me he llevado a lo largo de años de encuentros y desencuentros virtuales, porque he tenido la suerte de ir a dar con personas que se muestran tal cual son, fuera y dentro de la red.

En cuanto hablamos un poquito, nos sacamos un par de fotos y todos dejaron sus cosas en las habitaciones, comenzamos un peregrinaje en busca de un lugar donde llenar los estómagos. Anduvimos un buen trecho, ya con mucha hambre, y paramos en un sitio que creo que se llamaba el no sé qué cultural de no sé cuantos, donde, como contó Especialista, se celebraba un bautizo bastante WTF, con gente enjoyada y con estolas y toda la pesca… en un lugar donde el menú nos costó algo así como 12 euros. Allí fue donde nos pusieron raciones desiguales según criterios extraños, un nuevo plato que se habían inventado llamado «fideguá», un vino cosecha uva nocturna… y madre mía, hablamos de lo humano y lo divino durante varias horas. Allí ocurrieron varios sucesos paranormales, aparte de que no paramos de hablar (¿o eso no es tan raro?)… por ejemplo, el misterioso caso de la uva nocturna, o la mousse de chocolate mágica que hacía cosas raras… en los postres llegó Sonia, nuestra ilustre guía de Zaragoza, a la que habíamos conocido (brevemente) en el concierto de Kiss. Y sobre el resto de la comida, no sé muy bien por qué, no recuerdo mucho más – a saber por qué motivo -. Creo que me debí tomar un café porque suelo hacerlo, más que nada, y que además, durante toda la comida no paré de reírme con Carlos, Eva y Especialista, los pobres seres que tuvieron la desgracia de estar en el mismo lado de la mesa que yo…

¿Y qué pasó después? Pues a pesar de que mis recuerdos son ligeramente brumosos, intentaré seguir otro día. Por hoy, creo que ya ha sido bastante rollo. xDDDD

En la próxima entrega: de paseo turístico por Zaragoza, piedras que hablan, chocolate volador, chachi-piruli y mucho más. Y una vez más, lamento el retraso.

12 comments

  1. Lo bueno se hace esperar, jejeje….

    Oye, si estás muy liada, me ofrezco para arreglar la casa y echar unas horas al Kinect ese. Cosa fina…xD

    Jajaja, lo del «Postal Man» es de traca, menudo señor más…más…. añejo, xD

    Nada, te perdonamos por la tardanza, hemos visto que tienes bastantes cosas que hacer 😉 Ahora le pasamos la presión a Carlos y a Perse…xDDDD

  2. El GPS no.. la culpa era de los compinches del postal man, que cambiaron de sentido las calles.

    Y cierto… porque nos esperabais en la calle? :p se me hizo raro y en solidaridad baje sin ponerme la chaqueta ni ná…

    La verdad es que me vendría la mar de bien repetir ya mismo, no lo voy a negar. Y Night Harvest for the win…

    Unai

  3. Oye, que bien lo habeis pasado. La primera y única quedada que hicimos entre unos amigos interneteros (…interneteros, madre mía, después de escribir este palabro la conexión me fallará el resto de la vida!!), eso, que fué en Zaragoza. Creo que no hay mejor sitio para hacer una quedada.
    Que rica la comida, que de fiestas chulas y la zona del tubo es genial.
    Ains que recuerdos!! 😀

  4. Joooooooooooooooo, yo ya había comentado esto… Bueno, se habrá perdido en el limbo de Blogger…

    Pues nada, que un superplacer, y que si esta es tu venganza, que se repita siempre que quieras! Más maja esta chica….

    Un besazo!

  5. Es verdad, mira que esperamos tiempo y tiempo pasando frío en la calle (porque hay que decirlo, en Zaragoza a finales de noviembre hace fresco, tanto que los siluros llevan bufanda y las señoras bragas de cuello vuelto).
    Sí, jajaja, así leído mi modo de ver la quedada queda críptica si no se ha estado allí, pero ese es el fin: que la gente acuda a la siguiente. Así se quedan con las ganas.

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