El lujazo de tener los libros bien colocados

En mi vida, por unas cosas o por otras, nunca había podido tener una biblioteca como es debido. Cuando estudiaba y no trabajaba, no tenía mucho dinero así que la biblioteca iba creciendo a duras penas pero a ritmo seguro, y como sólo tenía mi habitación para guardarlos, llegó un momento en que el espacio ya no daba más de sí. Teníamos que convivir la cobaya, el perro, los libros y yo en una habitación, que era grande, pero no tanto.

Después, cuando cogí la mochila y me fui de casa, estuve alquilando una habitación mientras hacía un trabajo muy temporal, así que los libros se quedaron allí, en mi casa, esperando hasta que volví.

Cuando finalmente agarré la maleta y el coche y me vine a Barcelona, el sitio donde vivíamos no era, cómo decirlo, no era ni el más grande ni el mejor para vivir dos personas, así que mucho menos los libros. Que no me quejo para nada, pero simplemente, el pensamiento de tener una biblioteca era poco menos que ciencia ficción. De hecho, la mitad o más de los libros que tenía en mi casa siguen en ella porque no llegué a traérmelos… hasta que le ponga remedio a la situación.

Pero desde que tenemos un pisito para nosotros dos la cosa ha cambiado. Por obra y gracia de las estanterías Billy de Ikea tenemos cantidad de espacio para colocar a nuestros amiguitos de papel (?) y poco a poco vamos teniendo una biblioteca decente. Además, ahora que no hay restricciones de espacio (de momento) tampoco nos da «cosica» comprar libros, por aquello de no tener donde meterlos. Sitio para ponerlos lo tenemos, lo que no tenemos es dinero para comprar todo lo que nos gustaría!!

Y, cómo decirlo, acercarse de noche y en calcetines a ver qué leo a continuación es taaaan orgásmico… Y sí, suele darse la circunstancia de que elijo siempre el siguiente libro a leer de noche, y con calcetines en los pies, o zapatillas de andar por casa… sí, aquellas del Barça xD

Como podéis ver, la biblioteca ocupa un lugar importante en nuestro hogar… concretamente, casi la mitad de «La Habitación Mágica», que es como llamamos al estudio. Como veréis, la estantería de la derecha está casi vacía… la compramos hace un par de semanas o así, pero no dudo en que pronto estará más llena. Por cierto, los cómics y DVDs y el resto de los muñequitos están en otra estantería.

(Y el 4º estante de la estantería izquierda es de Matheson, y los tres de arriba de las dos de en medio, de Stephen King)

Y la moraleja es que a los libros hay que tratarlos como se merecen, y cuidarlos y tenerlos bien colocaditos. Así es como me gusta verlos.

Para los curiosos… eso que está apoyado contra las estanterías es un bastón que Carlos consiguió en un concierto de Alice Cooper, y lo otro un palo de lluvia que hace un ruido muy guay. xD
Ahora que me fijo, salió la puerta tapando parte de los libros… cachis!!