Reseñas de libros leídos en 2010 (5): Si me necesitas, llámame de Raymond Carver

Autor: Raymond Carver

Título original: Call me if you need me
Número de páginas: 123
Editorial: Anagrama Colección Compactos
ISBN: 978-84-339-6783-1

Relatos incluidos en la antología:

– Leña
-Sueños
-Vándalos
-¿Qué queréis ver?
-Si me necesitas, llámame.

Los cinco relatos que componen este libro son póstumos. La mujer de Carver, Tess Gallaguer, los encontró  después de que él muriera. Algunos de ellos (me he enterado después) ya estaban incluidos en el libro «Sin heroísmos, por favor», libro en el que también hay poemas y ensayos que, visto lo visto, tengo muchas ganas de leer.

En los relatos de este libro podemos encontrar los temas recurrentes de Carver, me explico.

En «Leña», un hombre en proceso de rehabilitación para recuperarse de su alcoholismo, alquila una habitación a un matrimonio. Durante el relato, podemos ver, desde el punto de vista de Myers cómo pasa el día a día y va encontrando motivaciones para seguir adelante. Pero como siempre en las historias de Carver, lo que parece un argumento simple, contado de forma simple, despierta la imaginación y siempre da la sensación de que hay mucho más detrás. Uno está leyendo el relato y puede dejar que su imaginación vuele imaginando un antes y un después. De este relato he puesto algunas líneas al final de la reseña.

En «Sueños» el hilo conductor del relato comienzan siendo los sueños que tiene la mujer del protagonista. Ella le cuenta al despertar lo que ha soñado cada noche y lo anota en una libreta. Pero el relato está contado desde la perspectiva de él, que se fija en la vida que lleva una de sus vecinas. Este relato tiene un giro que no me esperaba y la verdad es que lo que se cuenta no es más que algo que perfectamente podría pasar en la vida real y que conmocionaría a cualquiera.

En los otros tres relatos, quizás el denominador común (a excepción de «¿Qué queréis ver?») son esas parejas que Carver supo retratar tan bien, matrimonios venidos a menos en los que el marido ya no ve en la mujer a aquella de la que se enamoró, y viceversa. Ya no hay chispa, hay demasiadas cosas que no se dicen y finalmente sólo quedan dos opciones: rendirse y continuar en la inercia, o romper y empezar de nuevo. También pueden intentar arreglarlo, y es precisamente lo que intentan en el relato «Si me necesitas, llámame». En él, un matrimonio con un hijo que acaba de terminar el instituto decide tomarse unas vacaciones de tres meses lejos de casa, para ver si pueden salvar su matrimonio.

Lo que más me gusta de los relatos de Carver es que son sencillos y ágiles en su lectura, pero como decía, esa sencillez es sólo aparente. Carver tenía un don para hacer retratos de gente normal con vidas normales, y convertirlo en algo apasionante y lleno de color. También tenía un don para darles a esos retratos cierto regusto triste y melancólico.

En resumen, este librito que se me hizo tan breve es una buena recomendación para iniciarse en Carver. O para seguir conociendo su obra.
 
Y ahora, página y media del comienzo del libro:

LEÑA



Eran mediados de agosto y Myers estaba cambiando de vida. La única diferencia entre esta vez y las otras era que ahora estaba sobrio. Acababa de pasar veintiocho días en un centro de desintoxicación. Pero en ese tiempo a su mujer se le había metido en la cabeza largarse con un amigo de los dos, otro borracho. Aquel individuo había recibido una pequeña herencia y hablaba de comprar la mita de un bar restaurante en la parte oriental del estado.


Myers llamó a su mujer, pero ella le colgó. No sólo se negaba a hablar con él, sino que le prohibió acercarse a la casa. Había contratado a un abogado y tenía una orden judicial. Así que cogió algunas cosas, subió a un autobús, y se fue a la costa, donde alquiló una habitación en casa de un tal Sol que había puesto un anuncio en el periódico.


Sol abrió la puerta vestido con vaqueros y una camiseta roja. Eran alrededor de las diez de la noche y Myers acababa de bajar de un taxi. A la luz del porche vio que Sol tenía el brazo derecho más corto que el otro, y la mano y los dedos atrofiados. No le tendió la mano buena ni la atrofiada, pero Myers no se lo tomó a mal. Ya estaba bastante nervioso.


Usted es el que acaba de llamar, ¿verdad?, dijo Sol. Viene a ver la habitación. Pase.


Myers cogió la maleta y entró.


Esta es mi mujer, Bonnie, anunció Sol.

Bonnie estaba viendo la tele pero movió la cabeza para ver quién era. Pulsó un botón de un chisme que tenía en la mano y el volumen se apagó. Apretó otro y la imagen desapareció. Luego se levantó del sofá, poniéndose en pie con esfuerzo. Era gorda. Estaba gorda por todas partes y jadeaba al respirar.

4 comments

  1. Me leí el relato que da nombre a libro y me gustó. No hay nada mejor que descubrir nuevos autores. ¿No es cierto, queridisima Sonia? Pero, eso sí, guarda un poquitín de tristeza. Como las cuatro estaciones, por ejemplo.
    Supongo que tendré que conseguir mas libros suyos. Por cierto, Carver siempre pone títulos de frases a sus libros. O sea, los tres que he visto por la red de él son cosas como «¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?» o «Sin heroísmos, por favor» y el que acabas de leer. O sea, cosas que dice la gente. No se si me comprendes.
    Buen fin de semana, Sonia.
    Wilsy

  2. ROSSCANARIA, encantada de verte por aquí, y eso que no tienes mucho tiempo por lo visto! Gracias por pasarte por aquí, y ojalá pudieras leer un poquito más!

    WILSON, pues sí, el autor es muy bueno, yo en cuestión de año y pico me he leído varios libros suyos ya. Sí, los títulos son muy curiosos precisamente por eso, se diferencian a la mayoría de los demás por esos títulos tan curiosos. Buen fin de semana.

    DIVERTIMENTO, de nada!!

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