Viaje a Londres: día 3 (27 de abril)

Parece mentira que ya haya pasado tanto tiempo desde que volvimos. Pero me he obligado a no dejar estas “crónicas” a la mitad, así que aquí sigo, a ver si me acuerdo bien bien de lo que pasó. Mi memoria está medio pa’llá últimamente.

Así que…

El tercer día (lunes) teníamos planeado hacer un friki-tour. Así que nos preparamos para pasar todo el día comprando frikadas de todo tipo, desde ropa hasta cómics pasando por libros y videojuegos. Craso error.

El día amaneció pasado por agua. ¿El clima lluvioso de Londres? Allí estaba, en todo su esplendor.
Por cierto, en esta foto también salen las célebres palomas que nos amenizaban las últimas horas de sueño con su canto desde las cinco de la mañana (a veces, algunos días, fantaseaba con tirarles algo y derribarlas para siempre XD)

Pues eso, como somos así de precavidos, nos habíamos llevado buenos impermeables para esta eventualidad de la lluvia, así que cogimos el metro y nos fuimos a la parada de Camden Town, creo que llegamos allí como a las diez o diez y pico de la mañana. Otra vez. Craso error.

No sé si por ser lunes o por costumbre, allí todo abría tarde, vamos, que tuvimos que dar vueltas y vueltas hasta las once más o menos, que fue cuando por fin abrieron la mayoría d elas tiendas. Otras no abrían en todo el día, supongo, pero dio igual porque con las que vimos nos llegó y nos sobró. La verdad es que hizo un tiempo bastante asqueroso casi todo el día, y sobre todo durante la mañana llovió bastante fuerte, pero eso no evitó que paseasemos de un lado para otro mirando todo.

Camden es algo así como la apoteosis de las tiendas de ropa más o menos alternativa, y allí todo está preparado para que te pases el día mirando ropa y demás cosas curiosas, sobre todo discos y objetos de decoración. Como habíamos ido tan temprano, al mediodía lo teníamos todo visto y revisto. XD

Y en conclusión, me compré una falda y una camiseta, y además nos compramos una gárgola preciosa de piedra por 12 libras. Esa era sin duda la mejor tienda de las de por allí, lo malo es que no apuntamos el nombre, pero el dueño de la tienda era un personaje muy curioso: con cresta, piercings por toda la cara, tatuajes, vestido de cuero, y lo mejor de todo!! Tendría unos sesenta años!! Un hombre muy educado, por cierto.

Una de las áreas, The Camden Market, donde sobre todo vendían ropa y camisetas graciosetas y tal.

Ésta era una tienda bastante grande y llena de frikadas, con más ropa que otra cosa, por supuesto, pero también tenía, desde relojes binarios hasta comida para astronautas. La ropa, por cierto, era como cibernética o algo así, todo colores fosforitos y tejidos sintéticos. Muy curiosa de ver.

Ésta era otra de las áreas, decorada como si fuese un establo. Ahí no vimos mucho (al menos no abierto), pero tenían bisutería, decoración, etc.

Ésta era la entrada que llevaba a lo que decía de los establos, por ahí había un montón de puestos de comida para llevar, e incluso en uno de comida china un chino nos saludó en español, jeje. La verdad es que era un laberinto de callecitas repletas de tiendas, muchísimas cosas para ver. Pero como digo, casi todo ropa y eso nos aburre un poco mirarlo. ;D

Cuando consideramos que ya habíamos visto todo lo que teníamos que ver, era casi la hora de comer, así que entramos a un sitio que ponía que tenían fish&chips… y eso, teníamos que probarlo por ser la comida más típica de allí!

Así que entramos, y aunque no es que fuera gente muy amable, finalmente comimos bastante bien, nos pedimos fish&chips (un plataco enorme, como se puede ver) y también alubias con tomate y queso, que estaban de vicio también. Compartimos los dos platos y los regamos con pepsi, con lo cual, quedamos bastante bien servidos, y no fue muy caro.

Seguidamente, volvimos a entrar en el metro, y nos fuimos hasta la parada que más cerca estaba de las tiendas frikis. Allí estuvimos dándole vueltas a las calles hasta que nos dimos cuenta de que nuestro mapa estaba mal!! Por el camino encontramos el teatro donde ponían el musical de Queen, que tenía una estatua de Freddie a la que sacamos un par de fotos.

Como decía, caminando caminando, terminamos casi sin querer de frente a esto, que no sé si os sonará.

Sí, sí, el British Museum, que teníamos previsto visitar también, así que… para dentro!! La suerte es que allí entrar a este tipo de museos grandes era gratuito, así que eso que nos ahorramos. Después del consabido registro de bolsos, etc. entramos y nos quedamos flipando de la cantidad de piezas valiosas que tienen allí. Los putos ingleses, allá donde han ido, se han llevado casi todo, que tiene delito la cosa!! Así que pondré unas cuantas fotos, donde salen piezas griegas, egipcias, yo qué sé… de todos lados!


La famosa Piedra Rosetta, una de las grandes atracciones del museo, junto a las momias

Un tótem indio de madera (lo tocamos y todo). Era flipante como allí en los museos muchas cosas se pueden tocar, además de poder sacarse fotos. Supongo que es porque allí ningún niñato gilipollas va a pegar un chicle a, digamos, una escultura griega por ejemplo.

De la Isla de Pascua

La calavera de cristal, y al lado estaba la explicación de por qué es un fraude.


Esta es la primera (y única) momia que vimos “al desnudo”. La verdad es que daba cosica verla.

Más momias

Aquí estaba la momia de Cleopatra (o eso ponía)

Pobrecicos… las momias de gatos y animales

Ufff, estas son sólo algunas de las fotos que sacamos, pero tampoco voy a aburrir más. Sólo comentar que el museo es inmenso de verdad, que mentiría si dijese que lo vimos entero en detalle, pero por lo menos lo recorrimos de un lado de otro. Si vais, está repartido como por zonas geográficas, así que aparte de Egipto, Grecia y demás, tenía una zona para Sudamérica, para Japón y Asia, etc. Salimos literalmente reventados de andar de allí, pero aún nos quedaba día por delante.
No recuerdo cómo lo hicimos pero llegamos a encontrar la principal tienda friki en Londres (al menos por lo que sabemos), Forbidden Planet. Allí hay merchandising de todo tipo, muñequitos, juegos, etc. Pero una camiseta de Battlestar Galactica (que es lo que íbamos buscando, tanto para Carlos ocmo para Alcorze) no hubo manera de encontrarla. De todas maneras nos llevamos de allí un llavero de no sé qué robot que según Carlos es muy famoso, del Dr. Who. La verdad es que la tienda estaba muy bien, tenía una librería grande en la planta de abajo, y podías coger una cestita y llenarla de frikaditas. Me olvidaba de que también nos llevamos un muñequito de Batman por 10 libras, bastante barato comparado con lo que hay por aquí.

Al salir de allí, decidimos ir a Covent Garden. Ahora no recuerdo por qué lo hicimos, supongo que fue porque se veía cerca en el mapa. Así que dimos una vuelta por allí, sin profundizar mucho en las tiendas y eso porque estábamos muy cansados, pero tuvimos la suerte de ver como un grupo de violinistas hacía un número allí medio improvisado. La verdad es que es un mercado muy chulo, aunque por desgracia no vimos la estación de metro, que le gustó mucho a Heartnet. Después de verlo todo más o menos, decidimos que queríamos ver Chinatown, así que no lo dudamos ni un instante, y allá fuimos. Más que nada, supongo que aunque estábamos cansados y nos queríamos morir o tumbarnos en cualquier sitio, era temprano y daba cosilla irse al hotel a esas horas. Así que nos fuimos a Chinatown. De camino paramos en un Nero Café y me tomé un capuccino y también aprovechamos para ir a descargar la vejiga (parece una tontería eso pero a veces nos volvíamos locos para poder encontrar un sitio para mear XD). Así que fuimos (andando por supuesto) hacia Chinatown, y pasamos por una librería en la que me hice con el libro recopilatorio de relatos “The Living Dead”, que quería comprar. Después de que el librero nos despidiera con un simpático “Enjoy your zombies” (nunca había visto a alguien tan contento de hacer su trabajo, qué alegría tenía el hombre!), seguimos caminando…

Así que ese día echamos el primer vistazo a Chinatown, que gira sobre todo en torno a una calle en la que hay montones de tiendas y restaurantes chinos, además de carteles que anuncian masajes y cosas así.


Pero como estábamos muy cansados ya, llegamos a Picadilly y cogimos el metro para irnos a nuestro hotel que parecía un poco el de Psicosis. XD

Aún me quedan unos días por contar, y aunque ya haya pasado tanto tiempo quiero contarlos así que… durante esta semana.

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