Begin Again (Can a Song Save your Life?), de John Carney (2013)

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Dan: Puedes decir mucho de una persona por lo que tiene en su lista de reproducción.
Gretta: Sé que puedes. Eso es lo que me preocupa.

Veo tan poco cine últimamente, tan poquísimo… que las pocas películas que he visto en los últimos meses han sido casi todas en salas de cine. Pero hay algunas películas que llaman tanto la atención, al margen de blockbusters o otras de esas que hay que ver en el cine, que hay que verlas sí o sí. Hasta que no se hace, queda por ahí siempre la sensación de que hay algo pendiente que hay que hacer cuanto antes. Y eso me pasó a mí con Begin Again. No sé por qué exactamente, se me metió en la cabeza.

Se trata de una película musical con una premisa que a priori no resulta demasiado original y ahora explicaré. John Carney, director y guionista de la peli, fue también el artífice de la película musical Once (2006). En el caso de Begin Again, el presupuesto ha sido de 8 millones de dólares, y se rodó en varias localizaciones de Nueva York, ciudad que sirve de marco a la historia.

La premisa parte de la base de dos personas no demasiado afortunadas en sus vidas, y que coinciden y se unen gracias a su amor común por la música. Uno de ellos es Mulligan (Mark Ruffalo), un ejecutivo de un sello discográfico de Nueva York separado de su mujer y que lucha por aguantar los grandes cambios en la industria de la música. Pero un día le echan de su trabajo, y se da cuenta de lo desesperado que se encuentra, con una vida que ya no era muy feliz antes, con una hija distanciada de él y una insatisfacción general. Así que ¿qué hace? Darse a la bebida, claro. En su tour alcohólico por la ciudad va a un bar en East Village donde conoce a Gretta James (Keira Knightley). No la conoce porque se la presenten, sino porque una amigo de ella prácticamente le obliga a cantar frente a un público en general desinteresado. Excepto por Mulligan, que se enamora de la música que puede intuir en la interpretación de Gretta.

Con la ciudad de Nueva York como fondo, y con un protagonismo muy importante de la música en sí misma, Mulligan y Gretta inician una relación algo extraña, que vamos viendo evolucionar. Pero en medio de toda esta nueva historia, tendremos flashbacks de la historia de Gretta con su ex novio, Dave (Adam Levine), también músico y que la dejó hundida en la miseria tras su ruptura. El subtítulo de la película, tan obvio y poco comercial como ‘¿Puede una canción salvarte la vida?’, es el hilo conductor literal de la historia de la película. Tenemos a dos personas derrotadas, cansadas pero con ganas de soñar y creer en algo, y en ambos casos es la música. Esa canción salvavidas nos chiva desde el principio las intenciones optimistas y muy positivas de la película. La casualidad y la buena – o mala, según se mire – fortuna hace que dos personas complementarias unan sus caminos, la compositora y cantante con talento natural, y el productor visionario que tiene la música incrustada en el cerebro.

La película es amable, bienintencionada, y agradable de ver y de escuchar, con actores que lo hacen bien y unos magníficos escenarios de la ciudad de Nueva York (algunas de las localizaciones fueron en Greenwich Village, East Village, Times Square, y Washington Square Park). Las canciones que interpreta Keira Knightley están bien, tiene una voz bonita y en general, todo desprende un brillo de optimismo que puede resultar un poco demasiado edulcorado a ratos. Los actores, he dicho que lo hacen bien, pero mis simpatías se inclinan más hacia el atormentado personaje de Ruffalo que hacia la fascinada-por-la-vida Knightley. Tenemos también a un variado elenco de secundarios sin demasiada relevancia (excepto Adam Levine), como la deprimida ex mujer de Dan, su hija rebelde, su socio de la discográfica amante del dinero, el majísimo amigo de Gretta…

Y sin ser una película magnífica en mi opinión, tiene varias escenas que podré recordar cuando haya pasado tiempo. Una es, inevitablemente, aquella donde Ruffalo imagina los arreglos que haría a la canción que ella canta en el bar solo con una guitarra; otra es esa donde se pasean por diferentes puntos de Nueva York escuchando una selección de canciones seleccionadas por los dos; o la escena del contestador… En definitiva una película bonita, que deja buen sabor de boca, con un mensaje que no está nada mal y que no carga demasiado con ninguna historia de amor metida con calzador. Es entretenida, y aunque la historia no tiene una fuerza tremenda, su buen ritmo le mantiene a uno mirando con una sensación agradable mientras la ve. La música no puede salvar la vida de nadie, pero sí puede seguramente ayudar a hacerla más llevadera, a conectar  personas que de otro modo no tendrían nada en común.

Dime qué música te gusta, qué canciones te apasionan, y te diré si podemos entendernos… es uno de los mensajes de la peli. Y estoy bastante de acuerdo, amigos.

Eso es lo que adoro de la música. Uno de los escenarios más banales se convierte de repente en algo lleno de significado. Todas estas banalidades, de repente se convierten en estas hermosas perlas efervescentes. 
Tengo que decir que, al hacerme mayor, estas perlas se están convirtiendo en cada vez menos y menos frecuentes para mí. 

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Director: John Carney
Guión: John Carney
Año: 2013
Duración: 104 minutos
País: USA
Ficha IMDB
Web oficial
Reparto: Keira Knightley, Mark Ruffalo, Hailee Steinfeld, Adam Levine, James Corden, CeeLo Green, Catherine Keener, Mos Def

One comment

  1. Información Bitacoras.com

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