Entrevista a George R.R. Martin en Sunday Morning Herald (31/10/13)

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En este artículo-entrevista, publicado en la red hace unas semanas, GRRM habla sobre lo que le gusta hacer en su día a día, sobre los fans y lo que le gusta – y no – de ellos. Y el autor del artículo nos da unas pinceladas de la infancia, bastante humilde, de Martin, y su visión sobre por qué ha llegado a crear un universo como el de Canción de Hielo y Fuego.

El artículo original podéis encontrarlo en inglés aquí, esto es simplemente la traducción que he hecho del mismo. Adicionalmente, en el enlace hay un vídeo donde se pueden escuchar declaraciones de Martin sobre por qué no le parece bien la fan-fiction con sus personajes y por qué escribió un libro que creyó que era imposible de llevar a la pantalla.

Autor: Andrew Stephens
Web: The Sydney Morning Herald
Fecha de publicación: 31/10/13

Bayonne, New Jersey, no era precisamente el país de las maravillas durante la infancia de George R. R. Martin. Los Martins vivían en viviendas federales para familias de pocos ingresos, tenían pocas cosas, ni siquiera un coche, y la vida del chico transcurrió en su mayor parte entre la 1st Street (el hogar familiar) y la 5th Street (su escuela). La vida estaba más o menos contenida en esos pocos bloques de esta península urbana, dice, aunque a veces tomaba un bus para ir al cine en la 25th Street.

Era un escape.

Desde su casa, también se movía más allá de la realidad mirando barcos contenedores que llegaban a través del canal de Kill Van Kull, que tiene vistas de Staten Island. Manhattan – completamente otro mundo, mucho más glamouroso – estaba río arriba, pero los barcos que Martin estudiaba llevaban banderas de colores y venían de lugares lejanos que bien podrían haber sido otros planetas.

Suecia, Francia, Liberia, Australia o China, eran lugares que solo podía imaginar. “Estaban justo fuera de mi ventana”, dice. “Miraba esos barcos y soñaba con viajar y soñaba con otras tierras. Hice todos mis viajes en mi imaginación y en mi mente con los libros que leía”.

Gradualmente, cuando su vida se ha desarrollado, ha entrado en mundos aún más extraños y más distantes que los países cuyas banderas miraba: mundos con enormes muros de hielo, caminantes muertos, tejedores de magia, y dragones con aliento de fuego. Aún así, sus libros de Canción de Hielo y Fuego, bellamente escritos, que son un libro, en realidad, y son cualquier cosa menos clichés, están poblados por personas muy realistas que conspiran, se sacrifican y someten a las demás a las intrigas políticas más intricadas. También están implicados en amores, aventuras y deseos intoxicantes, además de toda esa sangre.

Desde 1991, Martin (las Rs son por Raymond y Richard) ha pasado muchas de sus horas diarias – y sus sueños, quizás – en Poniente, el continente alrededor del cual gira su saga de siete libros.

Los sueños se hacen realidad: George R.R. Martin, en el centro, se ríe con las estrellas de Game of Thrones Sophie Turner (izquierda), Maisie Williams, Lena Headley y Peter Dinklage.

“Ha sido fantástico”, dice, al teléfono desde su casa de Santa Fe, New Mexico, donde vive con su mujer Paris McBride. “No parece como otro mundo para mí a veces”.

“Cuando la escritura va realmente bien, me pierdo en ella, casi vivo en ella. Ocupa gran parte de mi mente. Pienso en ella constamente. Voy a dormir pensando en ella. Me despierto pensando en ella. Cruzo la calle pensando en ella – mi oficina está cruzando la calle desde mi casa”.

“Paso todo el día en Poniente y Desembarco del Rey. El mundo real casi parece desvanecerse”.

Todo el mundo, parece, quiere que se dé prisa. Es un escritor lento y está trabajando en el libro seis, The Winds of Winter, y no va a acelerar.

“Pienso que estará temrinado en site libros”, dice con esperanza, “pero me he equivocado en eso antes”.

Cuando empezó hace tantos años, pensó que sería un libro. En pocos meses, sabía que serían tres. Cuando se publicó Juego de Tronos, no fue un gran éxito, pero cuando pasaron los años y escribió más libros, que oscilaban entre las 700 y las 1.100 páginas cada uno, sabía que la historia estaba creciendo, y con ello, entró en “el Mundo Conocido” que contiene a Poniente.

Muchos de nosotros podríamos no haber oído hablar de él o Poniente si HBO no fuese encargado la serie de televisión Juego de Tronos, titulada como el primer libro, poniendo a los creadores David Benioff y Dan Weiss al timón desde 2007, y con su primera temporada emitida en 2011.

Con aspiraciones de gran pantalla – impresionante cinematografía y escenas de batalla, diseños suntuosos y disfraces y el reparto más grande de la televisión – su éxito y su tendencia a provocar tumulto han dado mucho que hablar. La serie cuenta con magníficas actuaciones y está empapada con un exceso de fluidos corporales. Los fluidos de la violencia y el coito corren tan libremente que un antiguo romano podría ruborizarse.

Martin, que guioniza un capítulo por temporada como productor ejecutivo (trabajó en Hollywood como productor y guionista durante una década antes de volver a escribir), recibe parte de la gloria de la serie, pero también tiene que aguantar críticas que podrían tener poco que ver con sus libros – estereotipos raciales y culturales, una abundancia de mujeres a medio vestir y gore gratuito. Eso incluye una mujer embarazada siendo gráfica y cruelmente apuñalada en el vientre en la temporada tres.

Algunos piensan que la serie de televisión es un poco ostentosa, cruel y vacía. Las vidas de los populares personajes parecen ir y venir tan rápidamente como los lascivos amantes.

Eso, sin embargo, es la serie. El trabajo de Martin es ciertamente literatura, a diferencia de mucha literatura de género fantástico. Y este orondo, y barbudo señor, comúnmente conocido como GRRM, que parece como si pudiera tener un papel en ESDLA (El Señor de los Anillos) más fácilmente que en JdT (Juego de Tronos), ha tenido que aprender cómo equilibrar la silenciosa soledad y un nicho de fans al que estaba acostumbrado con una celebridad nueva y a escala global.

Los fans, ahora una legión como los ejércitos de Poniente, son implacables. Muchos de ellos posiblemente pasan más tiempo que Martin pensando en todo eso. Análisis interminables, críticas y especulaciones acerca de dónde debería terminar la compleja historia provocan mucha discusión en foros de fans y webs de JdT. Y el jefe de todos los temas de conversación es el deseo de que Martin termine.

«Es genial que tanta gente esté ansiosa por el próximo libro y ciertamente estas son las personas que están pagando mis facturas y me permiten tener una casa al otro lado de la calle de mi otra casa», dice. «Pero a la vez, a veces solo desearía que dejasen de presionarme sobre ello. Estará terminado cuando esté terminado. Estoy trabajando en ello. No sé qué más puedo decir: soy un escritor lento, siempre he sido un escritor lento, y estos libros son enormes».

¿Y qué pasa, si la serie le alcanza? La temporada cuatro, tratando de la segunda mitad del libro tres, ya se está haciendo. Martin no está preocupado: todavía tienen dos libros más para trabajar.

«Mientras la serie se acerca más y más, tengo que ir más y más rápido», admite. «Les he dicho [a Benioff y Weiss] algo de lo que va a ocurrir después, así que creo que saben el destino final, pero no puedo permitir que me alcancen».

Un artículo del 2011 del New Yorker que detallaba la presión a que sometían los fans a Martin examinaba el problema y , aunque a Martin no le agrada ese estrés, aprecia a sus fans y apoyos. El artículo citaba a la editora de Martin en Random House diciéndole a sus autores que «alcanzar y construir una comunidad con los lectores es la cosa más importante que puedes hacer por tu libro hoy en día», pero Martin no necesita perseguir ventas: solo en países de la Commonwealth, se han vendido 27 millones de copias de sus libros, según su editor australiano, HarperCollins.

La gente que compra esos libros, dice, a veces incluso aparece en su casa-oficina de Santa Fe.

«Lo cual es algo irritante», dice. «La mayoría son fans y gente encantadora, pero algunos de ellos aparecen con packs de seis cervezas y quieren sentarse y charlar conmigo – lo cual es agradable, pero si dejo el trabajo a un lado todos los días para tomarme cervezas con los fans, no es tan bueno».

Al principio de Canción de Hielo y Fuego, Martin fue consciente del primer foro de fans, Dragonstone, que resultó estar establecido en Australia (que Martin ha visitado media docena de veces y a donde vuelve este mes; adora viajar). En aquel entonces, le fascinaron las discusiones.

«Cuando empezó, era muy gratificante y ahí  estaban todas esas personas inteligentes que habían leído el libro y lo analizaban y prestaban mucha atención y tenían todas estas discusiones y debates», recuerda. «Lo leía ocasionalmente. Luego se me ocurrió que quizá no era bueno que mirase».

Algunos de los participantes estaban explicando teorías acerca de a donde los llevaba Martin en la historia: muchas teorías eran incorrectas, pero algunas daban en el clavo. «Y empecé a pensar en cambiar cosas, y es un error».

A la vez, encuentra las webs de internet sobre los libros y sobre la serie muy alentador.

Con sus primeras novelas y antologías de relatos publicadas antes de Juego de Tronos, Martin dice que fue «como tirarlas en un pozo» cuando las publicó, tal fue la falta de feedback. «Has dedicado un año de tu vida a este libro», dice. «Quieres saber que has impactado a los lectores y les has afectado y les has engañado y deleitado y asustado. Quieres escuchar las risas y quieres saborear las lágrimas»

«Internet ha creado eso con las discusiones. La gente no dice simplemente ‘me ha gustado’, o ‘no me ha gustado’ o lo analizan en 500 palabras. Emplean miles de palabras y años de sus vidas sondeando cada detalle y personaje. Para un escritor, eso es muy embriagador. Es el premio que buscas, incluso si dicen que es malísimo mientras lo analizan al detalle».

Quizás el elemento que realmente embelesa a los lectores no son los elementos de fantasía – son pocos – sino la relación que Canción de Hielo y Fuego tiene con la auténtica historia humana, especialmente con la Guerra de las Rosas. Por tanto la violencia y muerte que aumentan con cada libro, y el modo en que personajes importantes son dispensados de formas diversas y desagradables. Es como la vida real, donde no hay garantías.

«Por supuesto, todas estas cosas no son nada comparadas con lo que ocurrió en la historia real», dice. «Si lees la historia real de la Edad Media, el nivel de carnicería y barbarie podría ser extremo. Es por eso que es un periodo tan interesante para escribir sobre él. Tienes todos los opuestos dramáticos posibles. Tienes toda la idea de la caballería y caballerosidad, uno de los códigos más idealistas para un guerrero que puedes haber visto en la historia.

«Pero la realidad era que los caballeros frecuentemente cometían actos que podríamos considerar hoy como horribles crímenes de guerra – matar prisioneros y violar y abrirse camino matando en territorio enemigo».

«Combinas estos dos extremos, el sentimiento muy noble y la horrible realidad: hay drama en esa oposición, ese conflicto interno». Cita a William Faulkner, que habló poéticamente sobre «los problemas del corazón humano en conflicto consigo mismo».

Para Martin, parece haber poco conflicto sobre el curso que ha tomado su vida. Claramente, ama vivir en Poniente, la creación continua todavía le emociona. «Es misterioso. NO sé cómo funciona», dice del proceso creativo. «Todavía  amo el mundo. Todavía amo los personajes. Todavía quiero volver y pasar tiempo con ellos».

La fama ha implicado muchas más intrusiones en ese tiempo. Su rutina diaria es cruzar la calle hacia su casa-oficina, escribir emails y luego ponerse a escribir.

«En los días buenos me fundo en Poniente y el mundo real desaparece y me paso el día tratando con mis personajes», dice. «Hay malos días también, cuando hay muchas distracciones. El mundo real siempre es una amenaza al mundo de la imaginación. Estos días hay ciertas cosas que acompañan al éxito. No soy solo un escritor, sino un negocio, así que tengo tres asistentes. Hace siete años no tenía ninguno».

Para escribir, algo que describe como un estado frágil, le dice a sus asistentes que no le pasen llamadas. Cuando se pone en marcha – los libros están escritos desde los puntos de vista de personajes importantes, uno por capítulo – ve el mundo a través de sus ojos. Ya sea Tyrion, Arya, Daenerys o Jon Snow, encuentra el hecho de saltar entre ellos una dificultad. «Tengo que releer el último capítulo de ese personaje y recuperar su voz».

Aunque siempre se ha centrado en ir sacando las cualidades del personaje, Martin cree que el argumento es el corazón de una historia, y lucha mucho por hacer la prosa rica y bella, también.

«En mi opinión, el personaje es una de las cosas más cruciales, pero la escritura, la prosa, cómo evocas una escena, es algo en lo que pasas mucho tiempo. Cómo darle vida y poner a tu lector ahí y evocar todos los sonidos correctos, olores y visiones, para que así no sientan que solo están leyendo, sino que lo viven. Ese siempre es el objetivo, la lucha».

¿Y qué pasa, entonces, es la vida real de Martin? Cuando pregunto qué hace para relajarse y menciona viajar y socializar con amigos, parece que los mundos escapistas no son los únicos que habita, hasta que empieza a hablar estusiasmado sobre ver fútbol americano religiosamente cada domingo durante la temporada, jugar a juegos de rol con sus amigos, ir al cine, mirar mucha televisión y leer de forma voraz, desde historia a ciencia ficción.

El niño de Bayonne todavía persigue esas banderas de otros mundos.

2 comments

  1. Muy interesante. A mi me da la sensación de que es imposible que cierre todo en dos libros, que vamos a tener Poniente para rato,… ¡es un trabajo titánico! No me extraña que le lleve su tiempo, aunque es verdad que agradecería un poquito de celeridad, que cuando sale uno nuevo tengo que releer los anteriores porque casi me he olvidado!!! Tiene que ser terrible la presión que
    recibe, ¡uff! ¡Gracias por la traducción!

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