Upstream Color, de Shane Carruth (2013)

UpstreamColor_Poster_2764x4096Llevaba tiempo queriendo ver esta película pero a la vez con cierto «miedo» porque no encontraba el momento para ponerme. De hecho, antes de verla no sabía nada excepto lo poco que había leído en la sinopsis. Y para ser sincera, no había sacado mucho en claro de ella.

Mirad si no una de las sinopsis que hay por ahí: «un hombre y una mujer que se atraen entre sí y se ven entrelazados en el ciclo de la vida de un organismo eterno. La identidad se convierte en una ilusión mientras luchan para conseguir encajar los CORRECT-SIZE-Upstream-Color-2fragmentos dispersos de sus destrozadas vidas». Confuso, ¿no? Bueno, la cuestión es que esta es de esas películas en que hay que fijarse mucho. Es poco más de hora y media, pero… intensa. Voy a intentar explicar con mis propias palabras lo que ocurre y a ver si aclaro algo sin desvelar más de la cuenta. Antes de nada me gustaría comentar que si habéis visto Primer y os ha gustado, seguramente os interese ver Upstream Color pues el director y guionista son el mismo: Shane Carruth. Además, tiene un papel protagonista en ambas. Personalmente no puedo opinar de Primer porque (aún) no la he visto.

La vida de Kris (Amy Seimetz) cambia cuando es víctima de un extraño secuestro en un lugar público. En principio podría parecer que su secuestrador la droga para robarle, sin más, pero por supuesto es mucho más que eso. Los cambios se van manifestando poco a poco, síntomas de que tiene dentro de sí un parásito que la hace comportarse diferente, sentir diferente y hablar diferente. A partir de ese punto de partida veremos qué ocurre con el parásito, con ella, y con otro personaje que conoceremos, Jeff (al que interpreta el propio Shane Carruth) y al que ella se encuentra frecuentemente en el metro. Veremos cómo sus vidas de repente se encuentran ligadas, y también seremos testigos de lo que ocurre con un misterioso personaje llamado «The Sampler» (o El Compositor, como he visto que se le llama en español).

En cuanto a los aspectos técnicos de la peli, me han encantado tanto el aspecto visual, como la música (también obra de Carruth), el montaje… todo. Creo que es una película muy sensorial, donde importan mucho los sonidos, los colores, incluso los upstream-color-pigs-the-sampler-620xángulos. Todo es importante pero sobre todo hay que fijarse con atención en todo lo que ocurre. No es una película para ver con la guardia baja, o menos del 90% de nuestra atención. Si aislamos las escenas, todo parece sencillo, pero la película como un todo es bastante compleja. Las vidas de varias personas estrechamente relacionadas, entre sí y con el parásito. Es una bonita historia de ciencia ficción, mezclada con amor, mezclada con drama y con un montón de cosas. Da igual cuánto escriba, porque podría estar rato juntando letras y no llegaría a saber explicar mis sensaciones.

Upstream Color es una película compleja en muchos sentidos, y bonita, y creo que merece la pena que la veais si es que no lo habéis hecho ya. Claro que dadas sus características no es apta para todos los gustos, pero si sentís que os puede gustar, dadle una oportunidad. Seguro que si lo hacéis, no os dejará indiferentes, ya sea para bien o para mal. En mi caso, ha sido para bien. Todavía le estoy dando vueltas.

Ah, y por cierto, al final me he quedado con la curiosidad de leer Walden, un libro que aparece de forma recurrente en la película y que tiene mucha importancia en la historia. Quizás lo acabe haciendo.

BANNER2Upstream_Color_02-670x242Director: Shane Carruth
Guión: Shane Carruth
Año: 2013
Duración: 96 minutos
País: USA
Ficha en IMDB
Web oficial
Reparto: Amy Seimetz, Shane Carruth, Andrew Sensenig, Thiago Martins, Juli Erickson, Ted Ferguson, Frank Mosley, Charles Reynolds, Kerry McCormick, Karen Jagger, Jack Watkins, Jeff Fenter, Cody Pottkotter