El Hobbit, de J.R.R. Tolkien (Reseña)

Esta era una de las lecturas obligadas para este año. Dado que estrenarán este diciembre la primera de las tres pelis con las que adaptarán El Hobbit, quería tener fresco el libro para así, ya sabéis, poder quejarme de que está mal adaptada, no hacen falta tres pelis para este libro, etc. etc… bueno, en realidad esto último es broma, espero no tener que quejarme demasiado.

La cuestión es: no he leído El Señor de los Anillos… aún. Que conste que con todo lo que me ha gustado El Hobbit (leído a ratos en una convención de empresa, el avión, un fin de semana en la montaña y ratillos sueltos por ahí), seguramente no tarde mucho en hacerlo. Dicho eso, y dado que es una vergüenza que me autodenomine friki sin haber leído semejante obra de cabecera de muchos frikis (ya si digo que no he visto las pelis de Star Wars, solo el Episodio I… xD), voy a intentar comentar algo sobre un libro que seguramente muchos de vosotros ya os habéis leído.

El protagonista de la novela es, obviamente, un hobbit: Bilbo Bolsón. Es un hobbit que, como la mayoría de su especie, adora las comodidades, comer bien y disfrutar de los pequeños y grandes placeres de la vida. Y como la mayoría de los hobbits, odia las aventuras. A un hobbit no le puede atraer menos recorrer mundo, ver cosas nuevas y enfrentarse a peligros, pues quiere vivir en paz, con la panza llena y calentito en su agujero hobbit. Pero ese no parece ser el destino de Bilbo Bolsón, y ¿por qué? Pues porque Gandalf le conoce, y ve algo en él que él mismo nunca podría haber imaginado. Ve la semilla de un hobbit aventurero, ve el espíritu de su familia Tuk corriendo por sus venas, y decide que será un buen compañero de aventuras para Thorin y su compañía de enanos. Aún más, afirma que es un buen saqueador. ¿Saquear? Bilbo no sabe nada de eso… pero hay algo dentro de él que sí ansía aventuras, que ansía salir de la Comarca y ver cosas difernetes a las que ha visto siempre. Básicamente, lo que quieren Thorin y los demás es derrotar al dragón Smaug y recuperar lo que en su día arrebató a los enanos.

Lo que sigue son las aventuras de Thorin, Bilbo, y todos los demás enanos. Gandalf les acompañará en ciertos momentos, e incluso les sacará de más de un aprieto. Pero los aventureros son ellos: Thorin, Bilbo, Balin, Glóin, Bifur, Bofur, Bombur, Dwalin, Ori, Dori, Nori, Óin, Kíli y Fíli. Son en total 14 personajes, con, como he dicho, la presencia intermitente de Gandalf. Junto con ellos recorreremos montañas, cuevas y senderos hasta llegar a Smaug, el malvado dragón que en su día se lo arrebató todo a los enanos. Lo que quieren Thorin y compañía es recuperar las riquezas que ahora guarda Smaug en la Montaña Solitaria. Y allí hay infinitas riquezas para quien salga vencedor, pero también muchos peligros. Y es que Smaug es un dragón temible, un enemigo muy difícil de batir, pero mejor no digo más… para eso es mejor que leáis la historia.

El Hobbit es un libro muy fácil de leer. Me lo leí en unos días, a ratillos y sin demasiado esfuerzo. Aunque hablar de esfuerzo en general no procede con algo tan placentero como la lectura, claro está. He leído El Hobbit sorprendiéndome de lo fluido de la narración y de lo simpáticos que me caían los personajes, algunos ya casi de la familia. Tiene un estilo desenfadado, apto para todos los públicos, y de hecho bastante orientado a un público infantil/juvenil (no en vano Tolkien lo escribió para leérselo a sus hijos). Pero me ha gustado ese tono ligero, esa narración fácil. Me ha gustado saber que, en el fondo, todo iba a acabar más o menos bien de una manera o de otra. Pero el grupo con el que viaja Bilbo no lo tiene fácil: trolls, trasgos, ¡e incluso se topan con Gollum!… son algunos de los peligros que se encuentran por el camino. Aunque no sea gran conocedora de El Señor de los Anillos, esta ha resultado ser una manera magnífica de introducirme a la lectura de sus historias fantásticas y su mitología. Sí, he visto las pelis, pero seguro que no es lo mismo. Porque en las películas uno es testigo de lo que ocurre, pero en las novelas… en las novelas prácticamente viaja con los protagonistas. Y me ha encantado viajar con Bilbo, Thorin, Gandalf y todos los demás.

Ahora espero con ansia a que estrenen la película, porque sé con seguridad que me va a gustar. Ah, y por cierto, lo que yo he leído ha sido una versión magníficamente ilustrada por Alan Lee, Ted Nasmith, John Howe, y muchos otros… un lujazo disponer de semejante material gráfico, espectacular acompañamiento de la lectura. Lo dicho, una lectura muy agradable y que me ha despertado las ganas de más Tolkien.

FRAGMENTOS DEL LIBRO

¡Gandalf! Si solo hubieséis oído un cuarto de lo que yo he oído de él, y he oído solo muy poco de lo que hay que oír, estaríais preparados para cualquier especie de cuento notable. Cuentos y aventuras brotaban de dondequiera que pasase, de la forma más extraordinaria. No había bajado a aquel camino al pie de la Colina desde hacía años y años, desde la muerte de su amigo el Viejo Tuk, y los hobbits casi habían olvidado cómo era. Había estado lejos, más allá de la Colina y del otro lado de El Agua por asuntos particulares, desde el tiempo en que todos ellos eran pequeños niños hobbits y niñas hobbits.

***

Mientras cantabasn, el hobbit sintió dentro de él el amor de las cosas hermosas hechas a mano con ingenio y magia; un amor fiero y celoso, el deso de los corazones de los enanos. Entonces algo de los Tuk renació en él: deseó salir y ver las montañas enormes, y oír los pinos y las cascadas, y explorar las cavernas, y llevar una espada en vez de un bastón.

***

Así que desde entonces cabalgaron felices, contando historias o cantando canciones durante toda la jornada, excepto, naturalmente, cuando paraban a comer. Esto no ocurrió con la frecuencia que Bilbo hubiese deseado, pero ya empezaba a sentir que las aventuras no eran en verdad tan malas.

***

Ahora bien, parece extraño, pero las cosas que es bueno tener y los días que se pasan de un modo agradable se cuentan muy pronto, y no se les presta demasiada atención; en cambio, las cosas que son incómodas, estremecedoras, y aún horribles, pueden hacer un buen relato, y además lleva tiempo contarlas.

***

Aquí abajo junto al agua lóbrega vivía el viejo Gollum, una pequeña y viscosa criatura. No sé de dónde había venido, ni quién o qué era. Era Gollum: tan oscuro como la oscuridad, excepto dos grandes ojos redondos y pálidos en la cara flaca.

***

Así es: los enanos no son héroes, sino gente calculadora, con una idea precisa del valor del dinero; algunos son ladinos y falsos, y bastantes malos tipos, y otros en cambio son bastante decentes, como Thorin y compañía, si no se les pide demasiado.

 

Autor: J.R.R. Tolkien
Título original: The Hobbit
Año primera publicación: 1937
ISBN: 9788445073803
Número de páginas: 288