Touch (Fox) – Mi reseña del piloto

Fecha primera emisión: 25 de enero de 2012

Duración del capítulo: 49 minutos aprox.

Y aquí vengo con otro de los estrenos de series más esperados de la midseason, junto con Alcatraz. Hablo de esperados en general, porque yo esperaba con ansia Luck y Smash también, ojo. ;D

La serie comienza con este speech de Jake, el niño protagonista.

The ratio is always the same. 1 to 1.618 over and over and over again. The patterns– are hidden in plain sight. Just have to know where to look. Things most people see as chaos actually follow subtle laws of behavior. Galaxies, plants, seashells. The patterns never lie. But only some of us can see how the pieces fit together. 7,080,360,000 of us live on this tiny planet. This is the story of some of those people.

There’s an ancient Chinese myth about the Red Thread of Fate. It says the gods have tied a red thread around every one of our ankles and attached it to all the people whose lives we’re destined to touch. This thread may stretch or tangle, but it’ll never break.

It’s all predetermined by mathematical probability, and it’s my job to keep track of those numbers, to make the connections for

those who need to find each other… the ones whose lives need to touch.

I was born 4,161 days ago on October 26, 2000.

I’ve been alive for eleven years, four months, 21 days and 14 hours.

And in all that time… I’ve never said a single word.

(El ratio es siempre el mismo. 1 a 1.618 una y otra y otra vez. Los patrones… están escondidos a plena luz. Solo hay que saber dónde mirar. Cosas que la mayoría de las personas ven como caos en realidad siguen sutiles leyes de comportamiento. Galaxias, plantas, conchas marinas. Los patrones nunca mienten. Pero solo algunos de nosotros podemos ver cómo encajan las piezas. En este pequeño planeta vivimos 7.080.360.000 personas. Esta es la historia de algunas de esas personas.

Hay un antiguo mito chino sobre el Hilo Rojo del Destino. Dice que los dioses han atado un hilo rojo alrededor de uno de nuestros tobillos y lo han unido a las personas cuyas vidas estamos destinadas a tocar. Este hilo puede estirarse o enmarañarse, pero nunca se romperá.

Todo está predeterminado por las probabilidades matemáticas, y es mi tarea hacer el seguimiento de esos números, para hacer las conexiones para aquellos que necesitan encontrarse… aquellos cuyas vidas necesitan tocarse.

Nací hace 4.161 días, el 26 de octubre de 2000.

Llevo vivo once años, cuatro meses, 21 días y 14 horas.

Y en todo ese tiempo… nunca he dicho ni una sola palabra.)

Con esa introducción, como mínimo, ya se han ganado mi interés. Quiero saber qué pasa con ese niño, por qué no habla, en qué consisten esas conexiones y cómo va a conseguir cumplir con su «misión». Y después de la intro, conoceremos al padre de la criatura, Martin Bohm (Kiefer Sutherland), que trabaja en un aeropuerto, con las maletas. Una de las primeras escenas implicará una interacción con su hijo Jake (David Mazouz), que con sus problemas de autismo le trae algún que otro quebradero de cabeza. Resulta que como padre viudo al cuidado de un niño así, se ve entre la espada y la pared y casi incapaz de hacerse cargo de mantener a salvo a su hijo, por el cual lo reportan a Servicios Sociales también. Y es que ser un padre comprensivo, que adora a su hijo y hace lo que está en su mano para cuidarle, algunas veces no le sirve para demasiado.

A los pocos minutos de comenzar la serie, también veremos que Jake tiene una fijación con los números. Se fija en los números, los garabatea a todas horas, y con eso volvemos a lo que decía en su discurso del principio. Jake no es un niño normal, está claro, pero tampoco es exactamente autista en el sentido de estar aislado del mundo. Al contrario, es mucho más consciente que todos los demás de cuanto le rodea. Además, es capaz de predecir mediante lo que observa, hechos que están por venir. Pero claro, hay otras desventajas y una es por ejemplo el hecho de que padre e hijo verán cómo una trabajadora de los servicios sociales se mete en su casa para ver si Martin está capacitado para cuidar de un niño como Jake. Ella es Clea Hopkins (Gugu Mbatha-Raw), y evaluará las condiciones de vida de Jake. Como personajes secundarios, también tendremos a Arthur Dewitt (Danny Glover), un profesor e investigador al que Martin consulta después de una búsqueda en internet, y que le dará muchas respuestas sobre el estado de Jake. Poco a poco veremos los vínculos que se establecen entre esos personajes, y también más detalles sobre cada uno de ellos, sobre todo de la vida de Martin y Jake.

El piloto me ha gustado, las actuaciones y elecciones de casting me parecen acertadas, y la narración y los medios técnicos también están a la altura. Se nota que para esta serie la Fox se ha dejado dinero y quieren que triunfe, y de momento y si no me equivoco mucho, tiene toda la pinta de ir a conseguirlo. Se nos plantean una serie de situaciones, que si bien suenan un poco caóticas y precipitadas en algún momento (como por ejemplo, que el padre descubra después de once años que su hijo tiene habilidades especiales, casi a la vez que el gobierno investiga si es adecuado que siga cuidando de él). Para no hacer que esos 50 minutos sean pesados, también introducirán algunas historias, que en principio parecerán no guardar relación pero terminarán entrelazándose de manera aparentemente casual, y con eso vamos a la teoría del hilo rojo del destino. Habrá que ver cómo mantienen esas historias a lo largo de los capítulos de la temporada, si seguirán planteándose de este modo o si ya seguirán un esquema más definido (pues ya hemos visto cómo funciona la cosa). Sea como sea, y si han pensado en historias interesantes, puede salirles una temporada curiosa al estar combinadas con la historia principal del padre y el hijo. Por lo pronto, con este primer capítulo les ha quedado un giro la mar de interesante hacia el final del capítulo, con referencia al 11-S incluida.

Así que estamos ante una serie humana, emotiva, con unas imágenes potentes y medios técnicos impecables.  Habrá que seguirla con atención.  Por lo pronto, al parecer la premiere no ha podido ser mejor, superando con sus 12 millones de espectadores a los estrenos de Alcatraz y Terra Nova, dos de los estrenos recientes con más éxito de público. Lo he leído por aquí. Veremos si el público sigue apoyándola después de pasadas unas semanas.

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