Life – 1ª temporada

 En realidad, no sé por qué empecé a ver esta serie. Hace ya bastante que la NBC anunció que la serie sería cancelada y no tendría tercera temporada, así que es de esas series que no tienen ningún futuro, por decir algo. Pero quise probarla porque me llamaba la atención el argumento.

La temporada comienza contándonos cómo el Detective Charlie Crews (interpretado por Damian Lewis) sale de la prisión, tras haber cumplido 12 años de una cadena perpetua. Había sido condenado por la muerte de su socio y su familia, pero gracias a los esfuerzos de su abogada, las pruebas de ADN le exoneran de los asesinatos. Todo esto se nos va contando a través de testimonios de compañeros y conocidos suyos, a modo de documental. Durante estos doce años, ha perdido su trabajo, a su mujer, sus amigos y casi todo contacto con el exterior. Pero en su estancia entre rejas, encuentra en el patio un ejemplar de The Path to Zen (ni idea de si existe de verdad, creo que existe, eso sí, uno con título parecido), y se empapa a fondo de esa filosofía. Cuando sale de la cárcel, conserva una mentalidad zen, un carácter tranquilo y una predilección especial por la fruta fresca. También se obsesionará por descubrir quién fue el autor real de los asesinatos y por qué terminaron incriminándolo a él.

Alguien que ha estado tanto tiempo en la cárcel en los tiempos que corren, cuando sale es una especie de analfabeto digital pero tiene montones de dinero. Resultado de sus estudios de Zen y de su estancia en la cárcel, muestra numerosas excentricidades (como por ejemplo no valorar nada sus posesiones materiales… claro, como es rico y tal es fácil; eso, y su afición por la fruta fresca) y una fachada realmente despreocupada, aunque en su fuero interno vive obsesionado por la idea de venganza. Empieza a trazar un esquema de pistas para resolver aquel caso en el que le incriminaron, una especie de «pared del caso» donde va trazando líneas y colgando fotos de los implicados.

Como compañera, le asignan a Dani Reese (interpretada por Sarah Shani), que se está recuperando de la drogadicción y el alcohol. Al principio surgen roces entre los dos agentes pero con el tiempo aprenden a tolerarse y a complementarse para resolver casos.

Hay otros personajes más o menos fijos, como Ted Earley (interpretado por Adam Arkin), que interpreta al asesor financiero de Crews. Vive con él en la gran casa que el policía ha adquirido con la indemnización, y tiene una relación de amistad con él que iniciaron en la cárcel. También está Robert «Bobby» Stark (interpretado por Brent Sexton), anterior compañero de Crews. También el Capitán Kevin Tidwell (interpretado por Donald Logue), superior de Crews y Reese.

La serie en general (me refiero a esta temporada) me ha resultado muy agradable de ver. Es ligerita, y si tuviera que ponerle algún «pero» sería que la trama de la temporada es muchísimo más interesante que lo que se presenta capítulo a capítulo. Pienso que no les hubiera costado nada construir casos más interesantes, aunque tuvieran que renunciar un poco al realismo. Al fin y al cabo, en las series de crímenes que se hacen hoy en día, poco realismo se puede encontrar (al menos en las que suelo ver) y da exactamente igual. Lo que me gustó más fue el personaje protagonista.Me pareció genial esa manera de retratarlo (sobre todo hacia el final de la temporada) como alguien que quiere ser algo pero no es capaz. En este caso es alguien que quiere tomarse la vida con «filosofía» y sin embargo se ve arrastrado por sentimientos negativos y deseos de venganza. No me esperaba eso porque la serie al principio parecía mucho más simple.

Para terminar, un fragmento transcrito de un capítulo de la serie, donde lo que hay en cursiva es una de esas cintas zen que se pone Crews en el coche (a menudo va escuchando fragmentos de cosas así), y lo que hay en negrita es su respuesta. Para que se vea que tiene altibajos en la práctica de esa filosofía.

Le preguntaron al Buda si alguna vez sentía ira.
«Por supuesto», dijo el Buda.
Le preguntaron al Buda si alguna vez sentía el deseo de pegar a otro.
«Por supuesto», dijo el Buda. «Pero si estoy conectado a todas las cosas, hacerle daño a otro es hacerme daño a mí mismo. Y eso, ¿en qué ayuda?»

Porque ayuda y punto.

Y una muestra de algunas escenas de la serie, espero que os guste (aunque el vídeo, evidentemente, no es mío). Lástima que sólo me queda otra temporada por ver. La cancelaron y yo creo que hay muchas otras que siguen y siguen y se lo merecerían más. 🙁

En resumen (y ahora sí termino), es una serie que puede que no sea de las mejores, pero que yo he visto con agrado. Para que guste, hay que simpatizar con el personaje de Crews porque él se lleva todo el protagonismo. A mí me cayó bien, sí, aunque sólo fuera por ese dualismo entre querer y ser ya me gustaría pero además me pareció simpático. No es de las mejores pero a mí me gustó bastante, y estoy deseando ver la segunda temporada (eso sí, sabiendo que una vez la termine la serie estará «finiquitada»).

7 comments

  1. Anda y yo por qué estaba confundiendo esta serie con otra??? La confundía con una que se llama Skins y he pensado «¿Y qué hace viendo esa serie de adolescentes?»

    Bueno, no he visto ni Life ni esta otra :P. La verdad es que actualmente solo sigo Cómo conocía a vuestra madre y The Big Bang Theory. Me he vuelto tremendamente vaga!!

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