Breaking Bad – 2ª temporada

Pues sí, sigo con mi puesta al día de series. Y hace unos días me terminé la segunda temporada de Breaking Bad, menos de un mes después de terminarme la primera. La verdad es que a pesar de ser más larga que la anterior (13 capítulos frente a sólo siete), se me ha pasado volando.

En esta temporada (ojo que voy a comentar alguna cosa de la trama, aunque sin spoilers graves), Walter se ve todavía más implicado en el negocio de las drogas. Al principio de la temporada Walter y Jesse (su ex-alumno y socio en el negocio del cristal) tienen un incidente muy grave con otro narco, ya que su negocio empieza a crecer y crecer y resulta ya molesto para la «competencia». Durante la temporada, Jesse encuentra el amor, y los dos socios se ven obligados a recurrir a un abogado para solucionar algunos problemillas e incidencias propias del negocio… gajes del oficio, como se suele decir. (Fin de los detalles)

Sin entrar en muchos detalles más, comento por encima que la temporada me ha gustado quizá más que la primera. Se sigue la evolución del tratamiento al que se somete Walter, y a la vez se mete más y más en el tráfico de drogas. Un tío normal y corriente, que nunca en su vida ha aspirado a nada, se está metiendo en follones increíbles para asegurar el porvenir de su familia. Eso no es ninguna novedad ya que en la primera temporada también se trataba eso. Pero desde mi punto de vista la primera temporada fue más humorística, más de descubrimiento, como si crear un laboratorio de metanfetamina fuera un juego de niños, algo ideal que cualquiera puede hacer para llenarse el bolsillo de billetes. Pero no es así, y eso es lo que se nos cuenta en esta segunda temporada.

Walter está furioso la mayor parte del tiempo, nervioso y en tensión, se suceden los malentendidos y tiene problemas con su familia y sobre todo con su mujer. Jesse, por su parte, es como un juguete roto que no encuentra apoyo en nadie hasta que aparece Jane, y quizás ni siquiera entonces. Cada uno por su lado, andan dando tumbos a pesar de haber conseguido muchísimo dinero. A lo largo de los capítulos vemos muchos conflictos entre los dos, y con el exterior, una prueba más de aquello que dicen de que el dinero no da la felicidad (me gustaría comprobarlo xD). Me gusta Breaking Bad, entre otras cosas, porque trata con consecuencias y facetas de la venta de drogas muy realistas, algunas que nunca se nos hubiesen ocurrido (al menos a mí) y que apartan ese tema de visiones más idealizadas que hayamos podido ver en cine o televisión. Aquí, el tener la mejor mercancía del mercado no otorga mágicamente la capacidad de saberla vender bien, y ese es el principal problema del tándem Jesse-Walter.

A lo largo de la temporada, además, se introducen cortes de algo que está por venir, se ven pequeños cortes donde vemos partes de una escena escalofriante, de esos cortes forma parte este osito rosa que he puesto a la derecha. Y es en el último capítulo donde nos sorprenden con la explicación, sin duda a mí me sorprendieron aunque los guionistas ahí fueron un poquito tramposos, jugando con mis sentimientos.

Aparte de la historia, de la que para mi gusto ya he contado demasiado, es justo destacar cuatro nuevas incorporaciones en el reparto de esta temporada. Tres importantes y una que me ha encantado. No daré muchos detalles, sólo lo justo ¿vale?

Bob Odenkirk como Saul Goodman, el típico abogado americano que sale en anuncios de la televisión local y esas cosas… buenísimo! xD
Krysten Ritter, interpretando a Jane, una chica a la que le tengo muuucha manía (y muy importante en la trama, sobre todo al final ;D )
Giancarlo Esposito interpreta a Gustavo, un hombre enigmático muy relacionado con el mundo del pollo 
Jonathan Banks es Mike, realizando un papel del que no daré más detalles, pero que me pareció genial

Así que en síntesis, eso es lo que me ha encantado de esta segunda temporada de Breaking Bad. La habilidad de saber hacer evolucionar la trama iniciada en la primera temporada, combinada con la introducción de nuevas historias y personajes. Y un misterio mantenido durante toda la temporada, con un espectacular final.

9 comments

  1. Sonix, ya sabes que yo con las series ando más perdida que un pulpo en un garaje… pero tenía mono de estar por aquí ;D

    A ver si me engancho a alguna para poder opinar 🙁

    Espero que estés mejor y que el trabajo vaya viento en popa.

    Un abrazo.

  2. Ya sabes que soy la peor de todas con las series, excepto Dexter. Pero siempre es un gusto tenerte para estas recomendaciones, ya sabes, me la anoto.

    Un beso, amiga

  3. Hola, Sonia. Leí tu post y me gustó mucho. Yo ya vi la 3a. temporada completa (¿la tienes?), así que no «spoilaré» nada.

    Lo que más me gusta de Breaking Bad es cómo se desarrolla la relación entre Walter, el maestro, y Jesse, su alumno. No pueden ser más opuestos el uno del otro, se llevan mal, Walter tiene que lidiar con los defectos de Jesse todo el tiempo y Jesse con las manías de Walter. Lo maravilloso es que, a pesar de ser tan diferentes, ¡no pueden sobrevivir el uno sin el otro! La trama se desarrolla de la forma que cada uno de ellos es parte fundamental en la vida del otro, sin caer en el melodrama barato y complaciente.

    Desde mi punto de vista personal, es la mejor serie por mucho.

  4. Sonia, como sabes, también sigo esta serie y, como Raúl, ya he terminado la 3ª temporada. He visto los 33 capítulos de Breaking Bad en el mes de Julio, estando «de Rodríguez» 😉 ya que de otra manera no podría haberlo hecho, jejeje…

    A mí me encanta también la serie, pero sobre todo, como comenté en el foro, la habilidad de los guionistas de sacar tantos capítulos de una situación que, por regla general, es que hubiera dado para una película. Pero son TANTAS las cosas que le pasan al pobre Walter (que de pobre, por cierto, no tiene un pelo) y además son cosas que cuando las ves te dices: «Es normal que ocurra esto, o aquello». Así que no paran de avanzar con la historia, sin repetirse, sin caer en estereotipos o situaciones manidas con las que rellenar el guión, de manera que sigue la trama tan interesante -o más- que el primer capítulo.

    Capítulo aparte merecen las actuaciones de los protagonistas:

    -Walter, casi impasible, como siempre, pero no por ello un personaje plano (por algo es el protagonista).

    -Jesse es un personaje en teoría fácil de interpretar -un yonqui, pequeño traficante- pero que esconde una capa interior muy humana que sobre todo sale a la luz en la segunda temporada. Skyler, la mujer de Walter, me ha sorprendido en la 3ª temporada (no, no diré nada, Sonia…).

    -Saul Goodman, el abogado, sin palabras: el hijop*** es genial… de los que más me gustan 🙂

    -Hank y Marie, sus cuñados, lo hacen bien, aunque él me gusta más.

    -Walter Jr., por último, es el que menos me gusta, con diferencia (incluso menos que a tí Jane, la vecina de Jesse). Es la piedra en el zapato de la serie, la mosca cojonera que no para de molestar… No es simpático, no hace más que protestar, no aporta nada. Y encima, parece que debe de dar pena por su minusvalía. No sé, me sobra.

    Ninguna serie es perfecta, pero si hubiera alguna, ésta sería una clara candidata.

    ¡¡¡Saludos y perdón por el tostón!!!

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