Reseñas libros leídos 2010 (17): After Dark, de Haruki Murakami



Título original: (en japonés)

Autor: Haruki Murakami
Editorial: Tusquets Editores
Páginas: 248
ISBN: 978-84-8383-101-4
Año publicación en idioma original: 2004

SINOPSIS: Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado, Mari, sentada sola a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Esta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño «demasiado perfecto, demasidado puro».

Ya hacía tiempo que no leía un libro en dos días… ufff, en mis buenos tiempos de lectora compulsiva me podía liquidar según qué libros en horas. Así que para mí ha sido una alegría total terminar este en dos días. También hay que tener claro que fue porque el libro es de lectura fácil y ágil.

Toda la acción transcurre en una sola noche. A lo largo de las páginas desfilan una serie de personajes, a los que unen sus historias de oscuridad. La lectora solitaria, la portera de un love ho, la prostituta china que no habla japonés, el músico que habla con desconocidas, la limpiadora de hotel que huye de todo, la bella durmiente, el misterioso oficinista… todos comparten, en cierto modo, la soledad aunque cada uno tiene sus propios demonios.

Es una noche larga, y en la novela Murakami nos va indicando las horas, muchas veces acercándonos a los personajes con planos cinematográficos, con zooms sobre los edificios, verdaderas escenas con banda sonora, con sus propias iluminaciones… en ese sentido, creo que es la novela de Murakami más visual que he leído. Es sencilla y a la vez está llena de matices y colores. Es oscura como la noche en que transcurre la acción, pero en esa noche se pueden encontrar pequeños puntos de luz que se corresponden con los personajes.

Y al final, todo el meollo de la historia es algo bien simple. En este libro Murakami vuelve sobre algunos de sus temas favoritos, como el de una realidad paralela en la que desaparecer, personajes solos que se sienten mal consigo mismos, personas que se quieren pero que emocionalmente están muy lejos, la noche, la música, la oscuridad, la huida…

Hace días, cuando terminé el libro, hice un post con todas las canciones del libro (o casi todas, alguna se me habrá escapado, je), se puede leer aquí: Banda sonora del libro After Dark.

Para mí, este libro quizá no es tan fuerte como los otros que he leído del autor (Tokio Blues, Sputnik mi amor, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, pero es genial en su sencillez. A su manera, es como una píldora condensada de Murakami. Sólo una noche, sólo unos pocos personajes, pinceladas que no llegan a descubrirnos del todo a ninguno de ellos… y un final muy típico de él. Con tantas referencias a las tinieblas y la oscuridad a lo largo del libro, el final sólo puede ser un posible antídoto a esa oscuridad.

Y para terminar, unos textos que me gustaron del libro:

– Al acabar el trabajo, cuando me meto en la cama, siempre pienso lo mismo: «¡Ojalá no me despertara jamás! ¡Ojalá me quedara dormida para siempre!» Así no tendría que volver a pensar en nada. Aunque en realidad, por las noches sueño. Siempre sueño lo mismo. Que me persiguen y que no paro de huir, hasta que al final me encuentran.

—–

Se observa a sí mismo con mirada severa, durante un buen rato, sin mover un músculo. Apoya las manos en el lavabo. Contiene la respiración, no parpadea. Su mente abriga la esperanza de que, si permanece en aquella tesitura, aparecerá frente a él una cosa distinta. Shirakawa objetiva todos sus sentidos, allana la conciencia, congela momentáneamente la lógica, detiene el paso del tiempo. Eso es lo que intetna hacer. Fundirse, en lo posible, con el telón de fondo. Hacer que todo parezca un bodegón neutro.
Sin embargo, aunque se esfuerce al máximo en sofocar su presencia, esa cosa distinta no aparece. La imagen reflejada en el espejo no es más que su imagen auténtica. Aparece reflejada tal cual es. Resignado, Shirakawa respira hondo, se llena los pulmones de aire nuevo, recompone su postura. Relaja los músculos, gira la cabeza en amplios círculos.




—–


¡Ah, sí! Mari. Escucha, Mari, ¿sabes una cosa? El suelo que pisamos parece muy firme, pero, a la que pasa algo, se te derrumba de golpe. Y a la que te hundes, sanseacabó. Ya no hay vuelta atrás. Luego lo único que te queda es ir viviendo sola en el mundo de abajo, entre tinieblas.




—–

– ¿Sabes? Nuestra vida no se divide entre la luz y la oscuridad. No es tan simple. En medio hay una franja de sombras. Distinguir y comprender esos matices es signo de una inteligencia sana. Y conseguir una inteligencia sana requiere, a su modo, tiempo y esfuerzo. No, yo no creo que tengas un carácter sombrío. 


6 comments

  1. Qué bonita la última cita. Me avergüenza reconocer que no he leído nada de Murakami, pero me parece que esta novela puede ser un buen modo de empezar. Anda que manda huevos, siendo escritor, lo poco que leo de un tiempo a esta parte…

  2. ¿Vergüenza por no haber leído a Murakami (o a otro)? ¡Ninguna! Si es lo más fácil del mundo arreglar eso en cuanto tengas tiempo y ganas! Sí, esta novela puede estar bien para empezar, esta o «Sputnik, mi amor» que también creo que es cortita y tardé muy poco en leerla.
    El próximo libro tuyo tengo que tenerlo. ;D

  3. Si que es una lectura rápida y si bien creo que es el que menos me ha gustado de Murakami, si que ahora mirando hacia tras y pasados los meses, si que le encuentro mas virtudes en el regusto que me deja.

    En su momento, quizás pro el desapego a los protagonistas mas jóvenes no conseguí sentir la empatia que sentía por los personajes masculinos prototipicos de Murakami en otras de sus novelas, pero reconozco que si, que ese estilo tan visual, como tan bien lo describes, es una virtud y hay que reconocer que frente al inmovilismo de muchos autores, Murakami aun hablando de sus temas favoritos, lo hace de una manera diferente esta vez.

    Muy recomendable, como siempre. Algún día le darán el nobel a este chico.

    Unai

  4. No puedo con Murakami, aunque haya leído todos sus libros publicados en España. Siempre me ha parecido que está sobrevalorado y demasiado de «moda».

    Me gusta mucho el tercer puesto que has escrito.

  5. UNAI, yo es que pensé eso mismo, que era el que menos me había gustado. Pero luego, pensádnolo bien, está ese regusto. Es lo bueno que tienen los libros de Murakami, que dejan regusto. No pasa con todos. Y también es verdad que juega en desventaja el que sean tan jóvenes todos, siempre se empatiza más con los que se parecen a uno mismo. Con respecto a lo último, yo creo que sí ¿por qué no? Besos!

    DAEDDALUS, yo pensé eso al leer el primer libro, pero después cambié de idea. ¡Es la vida, tantos gustos diferentes! Aunque ahora me gusta mucho, reconozco que no le tiene que gustar a cualquiera, tiene una forma de escribir «especial»

    SUPERAMATXU, bueno, prueba a ver, no se pierde nada e igual te encanta. Besos!

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