El anuncio más detestable de la televisión. De todos los tiempos (Stephen King, columna EW – 28/06/10)

Por Stephen King
Publicado originalmente en EW
Traducción por Sonia Rodríguez
Añadidos vídeos que el artículo original no tenía

Cuando iba en el último curso en el instituto, yo, y los otros con los que pasaba el rato, tuvimos que realizar un test de aptitud que se suponía que nos ayudaría a decidir a qué parte del mercado de trabajo deberíamos apuntar. Cuando fue mi turno de recoger los resultados con el consejero orientador, me dijo que tenía un don innato para el negocio de la publicidad. Nunca aspiré a estar en Madison Avenue (retiro eso – me compré una chaqueta de piel una vez allí), pero el test no estaba completamente equivocado, porque siempre he sido un entendido en anuncios de televisión.

Los buenos están bien – estuve tan encantado como cualquier otro con el anuncio de Snickers donde Betty White y Abe Vigoda son machacados en un partido de fúbtol – pero los que realmente me gustan son los detestables, y cuanto más detestables, mejor. Los colecciono del modo que alguna gente colecciona sellos. A mí mujer la vuelve loca, pero cualquier publicista que merezca su bonus os dirá que los spots que realmente venden son los que te vuelven loco, y (estando más que medio loco para empezar) esos son los que admiro.

El anuncio de Snickers que menciona SK

Hay muchos de esos ahora. Oh, tuvimos unos pocos que eran detestables de la vieja escuela, tiempo atrás; estaba la estresada (y posiblemente premenstrual) ama de casa que chillaba, “Mother, please! I’D RATHER DO IT MYSELF! [¡Madre, por favor! ¡PREFERIRÍA HACERLO YO MISMA!]” Ese probablemente vendió mucho Anacin. Luego estaba el animado roedor Bucky Beaver que cantaba “Brusha-brusha-brusha, here’s the new Ipana [Brusha-brusha-brusha, aquí está la nueva Ipana]”. Eso fue para la pasta de dientes Ipana, no confundir con “You’ll Gonder where the yellow went/When you brush your teeth with Pepsodent! [¡Te preguntarás a donde el Amarillo se fue/Cuando te cepilles los dientes con Pepsodent!]”.

No encontré el vídeo de Anacin que menciona el tito, pero sí otro bastante gracioso.

El video de Bucky Beaver

Pero nada puede compararse a las aventuras modernas de América en lo detestable, muchas disponibles en el Huffington Post, una página web que ha elevado la pérdida de tiempo en Internet a un arte delicado (digo eso con admiración). Aquí, en una galería de irritantes anuncios, puedes revisitar las maravillas de los Clapper; quién podría olvidar a los Volga Boatmen cantando “Clap on! Clap off! Clap on, clap off! ” O el viejo más espeluznante del mundo, bailando hasta el parque de atracciones Six Flags, acompañado por niños felices que pronto asesinará y se comerá. No podemos pasar por alto Aspray (jeje, ¿lo cogéis?), el desodorante para todo el cuerpo que se hace cargo de vuestros pies nauseabundos y apestoso trasero además de vuestros picores. La dama que se lo echa bajo la falda no tiene precio. ¿Y quién podría olvidar el Snuggie?

Anuncio de Clapper

Anuncio del escalofriante viejo de Six Flags

Anuncio de Aspray

El tío Stevie siempre pensó que el anuncio de HeadOn no puede ser superado por su brutal simplicidad – “HeadOn! Apply directly to the forehead! [¡HeadOn! ¡Aplícalo directamente en la frente!]” repetido hasta que estás dispuesto a colgarte en la ducha SÓLO PARA HACERLO PARAR – pero el tío Stevie estaba equivocado.

Anuncio de HeadOn

El anuncio más detestable de todos los tiempos (hasta ahora, recordad, no hay frontera final) se refiere a un producto llamado ShoeDini. Si no habéis visto esta obra maestra de la venta agresiva, os animo a ir a Internet y verlo inmediatamente (no esperéis, los operadores están esperando). Subid el volumen de vuestro ordenador tanto como podáis para poder conseguir el efecto completo. Y si tenéis acceso a Valium, tened uno a mano.

El anuncio detestable perfecto tiene que vender un producto que nadie necesita, y ShoeDini cumple esto de un modo soberbio. Quiero decir, es un calzador, por el amor de Dios. Uno con un asidero largo. Si hacemos caso al anuncio, esto es una gran ayuda para las personas mayores que todavía son lo bastante activas como para necesitar zapatos pero no lo suficientemente activas como para inclinarse y tirar de ellos. Pero esperad, hay más. ShoeDini tiene el gancho asidor patentado, que se engancha en la parte de atrás de tu zapato. ¿Decís que las zapaterías dan calzadores gratis? Sí, pero… ¡¡este es un calzador con palo!!

Lo mejor de ShoeDini es la voz destructora de galaxias de Gilbert Gottfired, que está buscado en 15 estados ya por darnos al pato Aflac. Nadie en América tiene una voz como la de Gilbert Gottfried. Nadie en el universo la tiene. Es más que un tesoro nacional, es un arma secreta. Durante el anuncio de ShoDini, en realidad puedes sentir neuronas soltando sus últimos alaridos mientras ese zumbido-sierra vocal rasga y entra cada vez más en tu cortex cerebral, destruyendo la resistencia del modo en que Liquid-Plumr destruye los atascos en el desagüe de tu baño. Si hubiéramos tenido a Gilbert Gottfried en la II Guerra Mundial, Hitler se hubiera rendido en 1942. Esa voz trasciende la masculinidad; es un blizkrieg [ataque relámpago] supremo de televisión.

Sólo puedo añadir una cosa: si todos compramos ShoeDini, puede que Gilbert se cambie a la campaña por el desarme nuclear.

Anuncio con el pato de Aflac

Anuncio ShoeDini