Stephen King habla sobre el fracaso de Jay Leno (traducción columna 05/02/10)

Stephen King habla sobre ‘The Jay Leno Show’

Columna publicada en EW

Traducción por Sonia Rodríguez


(Antes de leer la columna, si queréis saber de qué habla el Sr. King en esta ocasión, os podéis leer este artículo por ejemplo, os puede servir para familiarizaros con el tema)

La verdad sea dicha, estoy contento de que The Jay Leno Show se haya estrellado y quemado. ¿Suena eso mezquino? No era mi intención. No tengo nada contra el Sr. Leno a nivel personal; lo conocí cuando era capitán del barco Tonight Show – un puesto que pronto retomará – y me gustó horrores el tipo. Puede ser uno de esos humanos poco comunes, una persona que es imposible que no te guste cuando estás frente a frente con él. La mejor parte de su show en prime time era siempre la apertura, cuando se paseaba hacia el público y empezaba a chocar los cinco con los miembros obviamente encantados del público. El tipo tiene encanto.
Y honestidad. Cuando estuve en Tonight, vino a mi camerino (sólo una cabina, pero tenían mi nombre en la puerta, por Dios), se presentó (como si no lo conociera – ese pelo), y me dijo lo contento que estaba de que hubiera ido. Luego dijo que sabía que yo había escrito algunas cosas poco halagüeñas sobre el formato late night en general y The Tonight Show en particular. Sacó el tema porque pensaba que yo podría preocuparme por que me tendieran una emboscada con una pregunta embarazosa o ser el centro de una broma. “Nada de eso”, dijo. “Aquí estamos para divertirnos”.
Dudo que el Sr. Leno tuviera mucho de eso mientras su programa de cinco días a la semana se tambaleaba hacia la cancelación. ¿Es rico? Claro. ¿Es el dinero suficiente air bag para amortiguar tu autoestima cuando de repente te estrellas con la indiferencia del público? Nop. Cuando tu más grande realización en la vida es entretener a la gente, fallar en eso es hiriente y desanima. Estáis escuchando la voz de la experiencia; cuando Kingdom Hospital fracasó en ABC en 2004, sentí  que había jodido una gran oportunidad. Estuve deprimido durante meses. Y tras la vieja sonrisa de hola-mundo, me imagino que el Sr. Leno se siente igual.
Eso no cambia el hecho de que cuando leí que la NBC le había dado cinco horas de prime time a la semana, mi corazón dio un vuelco. Mi primera reacción fue, pensé que los realities en la TV eran lo peor… ahora esto.
Leno es un tipo agradable, pero su escaparate en prime time era una cosa insípida consistente en monólogos al estilo de las Vegas (chistes acerca de política más que de sexo, como norma, pero contados con el mismo estilo cansado “Llévate a mi esposa, por favor”), sketchs, estúpidos trucos (mi favorito fue el profesor musculado que levantaba pesas mientras se sostenía sobre una pelota de ejercicios), y celebridades que estaban a bordo para vender sus últimos proyectos. Resumiendo, no había nada allí que molestara al cerebro humano en lo más mínimo.
A las 11:30, cuando la mayor parte de América ha dado las buenas noches, este tipo de entretenimiento semi comatoso está bien (y los espectadores que buscan algo al menos marginalmente más duro siempre puede cambiar a Letterman), pero ¿en prime time? Oh Dios, por favor, no. Mi deleite ante el fracaso de Leno Show apareció por una convicción profunda de que no fracasaría, de que de hecho se convertiría en un monstruo de audiencias y engendraría lo que las cadenas de televisión mejor saben hacer: imitaciones. Y, por muy agradable que sea el hombre, podríais sumar el valor de entretenimiento de todos y cada uno de los capítulos de la aventura en prime time del Sr. Leno y siempre se quedarían cortos en comparación con un solo capítulo de The Good Wife.
No me gustan los realities porque no hay nada real en ellos – si creéis que esas personas en Survivor no están interpretando para las cámaras, probablemente todavía creáis en el hada de los dientes. No me gustan los programas del estilo de Tonight Show, tampoco, porque no tienen textura y distan muy poco de la charlatanería camuflada. Soy un tío de historias, lo cual significa que soy un tío de televisión guionizada. El pasado otoño, la NBC invirtió 5 de sus 22 horas de programación de prime time en un programa con – adecuadamente – una transmisión de prueba en el escenario. Si hubiera funcionado e incluso alguna otra cadena hubiera hecho lo mismo, eso hubiera ascendido a casi el 11 por ciento del prime time semanal de todas las cadenas.
¿Llegará a llenar NBC la hora de las 10 a las 11 de la noche con dramas deslumbrantes de la calidad de Friday Night Lights? En vuestros sueños. Preparaos para más realities (todavía no entiendo por qué nadie ha lanzado El mejor vendedor puerta a puerta de América), una expansión de la franquicia Ley y Orden, y, por supuesto, reposiciones. Pero podría haber un programa ahí que merezca la pena ver. Incluso uno que pudiera establecer un inicio para reparar la dañada reputación de la NBC. ¿Lo mejor de todo? Las cadenas rivales sólo imitan el éxito. Eso raramente son buenas noticias, pero esta vez creo que sí.
Hemos esquivado una bala.

3 comments

  1. Siempre es interesante conocer la opinión del tito King. La verdad es que no sé si tanto como a él pero a mí también me dolió bastante el fracaso (y no continuación por tanto) de Kingdom Hospital.

    Gracias por la traducción!!!

  2. Gracias, de_interés!!! Un abrazo para ti también!

    AL, pues sí, es interesante conocer el punto de vista de King, pero en este caso habla de cosas que no nos suenan para nada. Algo había visto por internet de lo de Leno y tal, pero no sabía nada sobre el tema. Y lo de Kingdom Hospital, bueno, a mí me dolió, pero también me dolió ver como la calidad de la serie decaía a medida que pasaban capítulos. 🙁

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