El futuro de tu televisión [The Future of Your Tube]

El futuro de tu televisión
[The Future of Your Tube]

Por Stephen King
Columna publicada originalmente en Entertainment Weekly el 5 de Junio de 2009
Traducción por Sonia Rodríguez

¿El futuro de tu television? Dos palabras. Más difusión especializada. Si tienes el cable básico – o uno de los paquetes de satélite más eclécticos – conoces la difusión especializada: canales dedicados a pequeños pero entusiastas segmentos del público. MLB Network para los fans del béisbol, Golf Channel para los zoquetes. Canales de teletienda para los pocos americanos que siguen sin utilizar eBay. Spike TV para hombres muy hombres, Oxygen para chicas muy femeninas, Chiller para fans del horror desde los 9 años hasta… bueno, los 9 (lo siento, Chiller, pero las reposiciones de La Bella y La Bestia no ponen la piel de gallina a nadie lo bastante mayor como para tener vello en las axilas).

Con la siempre creciente capacidad tecnológica (y el perseguir los beneficios, no olvidéis eso), creo que vamos a ver docenas de nuevos canales especializados en los años venideros. Puede que cientos. ¿Pero será algo de eso material que valga la pena ver? Antes de contestar, considerad las tres grandes lecciones que nos enseña la historia: Aquellos que no aprenden del pasado están condenados a repetirlo; la mayoría de los políticos son psicológicamente incapaces de practicar lo que predican; y en lo que se refiere a la televisión, el término “desarrollo creativo” es un oxímoron. No os preocupéis – el Tío Stevie ha echado una miradita al interior de su bola de cristal (recientemente actualizada a HD) y ha visto los cuatro canales siguientes llegar a un paquete de cable o satélite próximamente.

EL CANAL ‘LEY Y ORDEN’ ¿Cómo puede no ocurrir esto, dado el hecho de que tiene que haber algo así como 10000 capítulos de esta serie, en todas sus encarnaciones, almacenados? Desde 1990, cuando debutó la original, L&O ha germinado como dientes de león en el campo. Sólo es cuestión de tiempo que la difusión especializada los reúna todos. Y admitámoslo: Si alguna vez hubo un show que sirva como forma de anunciar abogados para casos de bancarrota, NutriSystem, e implantes para el pelo, Ley y Orden lo es.

GLOTONERÍA TV ¿Quién puede resistirse a la visión de jóvenes sorprendentemente delgados devorando docenas de perritos calientes en tres minutos? (Los campeones siempre comen con las manos, lo cual es extrañamente asqueroso). ¿Y qué, os pregunto, es más americano que comer más de la cuenta? En GTV tendríais Desafío Whopper, Nueve Yardas de Pizza Bien Cargada, Piscina de Batido, y ¡Vomitorium! Los fines de semana, por supuesto, habría programas dedicados al alcohol como I’ll Drink to That (ambientado en varios bares pintorescos desde Cheers en Boston, hasta el Standard Bar en Los Angeles); todo lleno de martinis. ¿Y para los niños? El Tío Stevie ve un dibujo animado titulado Bizcocho Esponja. ¡Ñam! El patrocinador menos probable: la American Heart Association.

PAISAJES URBANOS TV Todos hemos visto vídeos de naturaleza salvaje en nuestros ordenadores, y esos DVD que se supone que nos calman hasta la catatonia cuando estamos tensos – fuego chisporroteando, el romper de las olas, material que es el equivalente visual a un concierto de Yanni – pero esto sería una combinación de ambos, en la gran pantalla y en alta definición. Tendrían que ser ciudades aburridas, sin embargo: Digamos una semana en Utica, New York, o Lincoln, Nebraska. Imaginad como de relajante sería en esas noches en que no puedes dormir, sintonizar con el centro de Pawtucket, Rhode Island, a las dos de la mañana. Nada más que señales luminosas… el coche que pasa de vez en cuando… un perro callejero que levanta la pata al lado de la boca de incendios… y pronto… zzzzz. Lo veo como un canal de servicio público gratuito, como C-SPAN.

Por último, y probablemente el mejor, el canal de realitys definitivo: TONTINA TV (no confundirlo con el reality show que ha estado desarrollándose y ha dejado de hacerlo a lo largo de los dos últimos años). Originalmente concebido algo así como hace 300 años, una tontina era un esquema de inversión, pero yo lo veo como un superconcurso. Tontina TV cogería a dos docenas de niños no natos y colocaría 250.000 dólares por cada uno en un fondo seguro de inversión. A través de los años, el dinero llegaría a ser una suma asombrosa. Generaciones de televidentes ávidos mirarían como los bebés se convierten en niños, luego adolescentes, jóvenes, y finalmente ciudadanos adultos. El último superviviente se lo llevaría todo, que para ese momento serían como un billón de dólares. Hace parecer Quiere ser millonario una tienda de golosinas, ¿no? ¡Imaginad la expectación cuando llegáramos a los últimos tres o cuatro supervivientes! Podríais argumentar que el ganador – que tendría quizás 104 años o así en ese momento, y puede que no esté fantástico en el departamento de la cognición – no disfrutaría demasiado el dinero. Puede que no… ¡pero pensad en sus herederos! ¡Coches deportivos para todos! Para mí, éste debería empezar más pronto que tarde.

Después de todo, no voy para joven.

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