La Gripe, Stephen King y tú

7 de mayo de 2009, Alex Pappademas

Con la Gripe Porcina… er, la H1N1 recorriendo rampante por todo el globo, GQ ha acudido al hombre que fue el primero en predecir un Apocalipsis derivado de la gripe, Stephen King, para pedirle su opinión sobre los acontecimientos en el mundo entero. Sorprendentemente, no es muy optimista.
STEPHEN KING: [Tos sonora y preocupante] Lo siento.

GQ: Deberías ir a que te vea un médico.
SK: Sí, lo sé.

GQ: Hemos leído Apocalipsis como ocho veces, así que tan pronto como la gente empezó a ponerse enferma, pensamos algo como, “Vale – ya sabemos cómo terminará esto”.
SK: El libro ha subido como 10.000 posiciones en Amazon esta semana. Pero podría hacerlo sin eso. [Risas]

GQ: Escribiste ese libro en los setenta, cuando el bioterrorismo no era una palabra de andar por casa. ¿De dónde salió la idea de la supergripe?
SK: 60 Minutes1 había empezado a mostrar historias sobre guerra biológica con imágenes horriblemente gráficas de ratas en experimentos de laboratorio, temblando hasta morir. Así que empecé a leer sobre la gripe. Y es espeluznante. La gripe es una enfermedad espeluznante, porque coges la gripe y desarrollas una inmunidad, pero sólo para esa cepa. La gripe cambia de antígeno y vuelve, y esos anticuerpos que se supone que protegen tus células de la invasión ya no funcionan. La idea que había detrás de Apocalipsis era una gripe que pudiera cambiar dentro del cuerpo, así que tan pronto como el cuerpo empezaba a vencer la gripe, ésta cambiaría a otro tipo de gripe. Era lo suficientemente plausible como para asustar mucho a la gente, supongo.

GQ: Parece que da miedo porque es muy prosaico. Oh, tengo la gripe. Voy a pasar un día enfermo. Y luego, de repente…
SK: Sí. Hay una cierta paranoia en nuestra sociedad. Todos dicen que es el síndrome post-11S, pero no estoy seguro de que se trate tanto de eso como de las noticias del cable, e incluso las noticias de la noche, luchando por las audiencias. Sabes lo que dicen: si hay sangre, vende. Y si tose, vende también. Quiero decir, ayer tenían un mapa en CNN que mostraba el posible avance de esta gripe. Y ves una imagen blanca de los Estados Unidos y empieza a ponerse verde, y empieza a volverse roja, y luego, muy pronto, está roja completamente. Y esto te lleva a la idea de que va a ser un escenario de Apocalipsis, sabes, y que van a quemar muertos en pilas en los estadios. Pero probablemente no va a ser el caso. Lo descubriremos en las próximas semanas. ¿Cuál es tu fecha límite?

GQ: Ni siquiera debería estar haciendo esta entrevista. Debería estar haciendo acopio de alimentos enlatados y emprendiendo mi camino hacia Boulder.
SK: Mira, estamos con un estado de ánimo apocalíptico, eso es todo. El país entero, y el mundo entero. Las noticias fomentan eso. Creo que mucha gente se va a poner enferma, y creo que mucha gente va a volverse Howard Hugues2. Mi mujer ya ha empezado a llevar un paquetito de toallitas húmedas al supermercado. Limpia el asa de su cesta cuando la coge. En realidad, simplemente deberías lavarte las manos. No creo que esas jodidas mascarillas vayan a hacer nada bueno. Es ridículo.

GQ: Se han vuelto muy populares. Mucha gente las usa en Manhattan esta semana.
SK: Sí. Michael Jackson, finalmente, parece una persona normal.

GQ: Michael fue un precursor con lo de la mascarilla. Va a hacerlo. Será el último que quede.
SK: Eso es. Sólo quedará un ser humano en la Tierra, dando zancadas sobre las ruinas con un guante de lentejuelas puesto.

GQ: ¿Pero qué crees que hay tan atractivo en la idea del Apocalipsis? ¿Por qué estamos tan ansiosos por contemplar la idea de que eso ocurrirá mientras estemos vivos?
SK: Bueno, para mí, cuando escribí el libro, casi parecía que sería un alivio – en lugar de luchar con este nudo gordiano de relaciones internacionales y problemas económicos, y el precio del petróleo, y hacer los pagos de la casa, simplemente habría que saltar sobre él, y cortarlo de un solo golpe. Y desaparecerá. Sólo eso. Y creía que habría un lado bueno si eso ocurriese, porque nos estábamos suicidando. Nuestra tecnología había superado con creces la habilidad moral para lidiar con los problemas que creaba. Todavía estamos tan lejos que no podemos decidir qué hacer con las células madre, ¿sabes? Todavía estamos discutiendo los beneficios teológicos mientras la gente tetrapléjica sigue sentada en sillas de ruedas, soplando en pajitas para moverse de un lado a otro. ¿Así que cómo demonios se supone que vamos a luchar con militantes radicales islámicos que están dispuestos a volarse por los aires? ¿Cómo se supone que vamos a luchar contra la polución en la atmósfera? Y, por supuesto, en lo profundo de sus mentes, todo el mundo piensa, “Bueno, podría ser el superviviente”.

GQ: “Si las personas que quedan son como yo, será el paraíso”.
SK: Pero antes o después ocurrirá. Hemos visto tanas falsas alarmas – el efecto 2000, la gripe aviar – que hay una tendencia a decir, “Bueno, todo son tonterías, todo saldrá bien”. Uno de estos días, aún así, realmente volverá a ocurrir algo como la Gripe Española, y matará a la gente. Tengo algunos poderes adivinatorios – quiero decir, soy el hombre que escribió El Fugitivo, donde el tipo termina estrellando un avión en un rascacielos de Nueva York al final del libro.

GQ: ¿Hay algo más en tus libros que crees que vaya a volverse realidad en un futuro próximo?
SK: Bueno, hay una cosa. No podemos hablar demasiado de esto, es demasiado gafe. Pero han pasado casi 65 años desde la última vez que alguien hizo estallar un arma nuclear en alguna ciudad del mundo. Todo el mundo sabe que ocurrirá. Te despertarás una mañana y descubrirás que alguien ha hecho explotar una asquerosa arma nuclear en Bagdad o Islamabad. O que los norcoreanos han lanzado de verdad algún tipo de pequeño misil y han conseguido volar parte de Tokyo. En términos de número de víctimas, probablemente no sería peor de lo que ocurrió en Chernobyl. Pero está el trauma. Quiero decir, mira la situación en la que estamos – hay personas que vuelan en un jet a un nivel bajo sobre New York, y la ciudad se convierte en Crónicas Marcianas3.

GQ: Pero nunca has tratado la amenaza nuclear. En su lugar optaste por el desastre biológico.
SK: Bueno, lo biológico se quema en un corto período de tiempo, y el mundo que queda está limpio. Mientras que si realmente tuviéramos una guerra nuclear, sería el final de todos nosotros. Pero, ¿sabes qué? El mundo volvería. Nosotros nos iríamos, pero el mundo se recuperaría.

GQ: Probablemente tienes razón. Espero que tengas razón. Aunque supongo que no estaré aquí para verlo, ocurra lo que ocurra.
SK: Bueno, ¿quién sabe? Podrías ser uno de los afortunados.

GQ: Sabes, es extraño – hace tiempo que tengo estos sueños, hombre. No sé qué significan, exactamente…
SK: Tendrías que ir a Nebraska y encontrar a la vieja negra.

GQ: Sí. Eso pensaba. Estoy en camino.

1 60 Minutes es un programa de noticias de la CBS, de gran éxito en los USA.
2 Howard Hugues sufría un TOC (transtorno obsesivo-compulsivo).
3 Se refiere a un incidente reciente que ocurrió cuando el Air Force One (el avión presidencial estadounidense) sobrevoló a escasa altura la ciudad de New York, y que desató el terror a un atentado terrorista en la población de la ciudad. Más información aquí.

Artículo publicado originalmente en GQ Blog
Traducción a cargo de Soniarod.

(Por favor, si vais a copiar esta traducción o utilizarla para otra web, pedidme permiso a soniarodriguezriveiro@yahoo.es o haced mención de la autoría)

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