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Bueno, vaya por delante que yo no iba a leer este libro. A estas alturas tampoco voy a dar explicaciones de por qué leo lo que leo o veo lo que veo, eso es así. Sin embargo, quiero explicar por qué de repente me aparto de mi estilo habitual de lecturas (es decir, normalmente son de calidad, no sé si me explico). Cuando todo el mundo habla de un libro (sea cual sea el best seller de turno), quiero echar a correr en dirección contraria. Pero qué queréis, finalmente el “morbo” ha despertado mi curiosidad. Supongo que todo el mundo ha escuchado hablar del argumento de la novela y me llamó la atención que un libro de este tipo de repente estuviese teniendo tanto éxito. Aviso: esta es una reseña larga. Y quien avisa no es traidor. 

En resumen, y es que este libro es extremadamente fácil de resumir, la cosa va de lo siguiente: ingenua estudiante universitaria conoce a tiburón de los negocios aficionado al sadomasoquismo. Esta síntesis se podría ampliar con los matices necesarios: que la ingenua estudiante universitaria es además virgen, que se siente poca cosa para él, y que podría venir a ser como una especie de Bella, de Crepúsculo, solo que con unos años más (esta tiene 21) e incluso más “pava”. Christian Grey es un empresario multimillonario de 27 años, increíblemente atractivo, de pasado difícil y gustos complicados en la cama. Ninguno de los dos resulta especialmente simpático, la verdad, y supongo que lo que tendría que ser una historia de amor y deseo muy intensa se queda en nada (aparte de por cientos de motivos más) porque los dos protagonistas son terriblemente planos, estereotipados y “de cartón”. Pero voy a explicarme mejor.

ANASTASIA STEELE, NUESTRA JOVEN HEROÍNA

Anastasia (ya solo con leer el nombre dan ganas de reírse, es totalmente propio de heroína de novelucha barata… oh, wait xD)… Pues eso, Anastasia (Ana, para abreviar) es una joven de 21 años que tiene un problema sexual importante. No solo es virgen y, según sus propias palabras, nunca ha sentido ganas de besar a un chico, sino que tampoco se masturba, nunca se ha emborrachado ni ha tenido un sueño erótico. Y uno se pregunta: ¿por dónde sacaba la energía esta mujer? ¿de qué planeta extraño o convento de clausura se ha escapado? Tampoco hace deporte ni ninguna actividad física, ya veis, una joyita. Así que vale, aceptamos que en sus 21 años de vida, nunca ha sentido deseo sexual y ha vivido enfrascada en sus libros. Hasta que…

Pues eso, su mundo se vuelve del revés el día que conoce a Christian Grey y por poco no hace ventosa en la silla de su despacho. Porque de repente, la modosita Ana empieza a sentir constantemente una presión en el bajo vientre, y por fin escucha a la “diosa que lleva dentro” y menos a la “voz de su conciencia”. Así que con lo que se muerde los labios y deja los ojos en blanco (hay que visualizarlo para darse cuenta de lo ridículo que es), también pone palote al señor Grey y este le ofrece lo de ser su esclava sexual (perdón, su sumisa).

Ana es el típico personaje femenino que intenta parecer independiente y libre cuando en realidad es de lo más pasivo y sumiso (nunca mejor dicho) que uno se puede encontrar. El personaje es tan plano que apenas hace nada por sí mismo. Ana se limita a esperar qué hace Grey para después reaccionar, nunca de manera demasiado sorprendente. Al fin y al cabo, él es tan tremendamente guapo y buen amante que la tiene encandilada y todo el día pensando en él. Además, y como suele pasar en este tipo de novelas, ella sabe ver lo que en realidad hay detrás de “esa fachada”, que en realidad él no es tan duro o “malo” como parece, que en realidad es hasta romántico y una buena persona, y que quizá hasta pueda suavizarlo.

CHRISTIAN GREY, EL JOVEN MULTIMILLONARIO DOMINANTE

Christian Grey es lo más interesante del libro, aunque esto no es decir mucho. Su pasado torturado, y el por qué es así, es realmente algo que me interesaba. A ver, es taaaaan simple pensar que alguien que ha tenido una infancia difícil va a desarrollar perversiones raras que incluso me escandaliza. Pero bueno, aceptemos que él no es así porque sí, sino porque el mundo le ha hecho de esa manera. Christian Grey es el típico personaje masculino de mayor edad (supongo que lo dejaron en 27 años para que no fuese tan evidente) que va a quitarle la inocencia a la joven virgen cándida que no se entera de nada. Este argumento tiene muchos siglos, y lo que me llama la atención es que el libro haya triunfado tanto entre mujeres y con un trasfondo tan viejo. Antes de saber bien de qué iba, me esperaba otra cosa, algo más elaborado, algo más complicado… pero no. Christian Grey es casi tan plano como personaje como Anastasia, solo que da menos rabia. ¿Y eso por qué? Pues porque al menos no nos cuenta sus mierdas en primera persona y además sale menos.

Ah, y es muy cutre salchichero construir un personaje tan absurdamente perfecto. Con cantidades ingentes de dinero, atractivo, sensible en el fondo, con un carisma arrollador para hombres y mujeres, y encima… tiene un miembro descomunal. ¡Vamos, anda! ¿En serio no se les ocurrió nada más elaborado para que millones de mujeres fantasearan?

LOS SECUNDA… ¿QUÉ?

Sí, hay secundarios, pero son meras comparsas, personajes con aún menos relieve que los protagonistas (y es difícil). Y así, tenemos a Kate, la mejor amiga de Ana que es – según nuestra protagonista – todo lo que ella no es: divertida, atractiva, sexy, etc. Y además, proporciona momentos de “tensión” porque Ana tiene que mentirle para ocultar lo turbio de su relación con Grey y etc. También está José, otro amigo de Ana que en el fondo quiere ser algo más. Y bueno, aparte de otro par (el hermanastro de Christian, el padrastro de Ana, etc), poco más. Totalmente irrelevantes.

NO TAN TRANSGRESORA COMO SE PODRÍA PENSAR

No voy a mentir. Uno de los motivos por los que acabé leyendo este truño fue porque no podía entender cómo millones de mujeres (muchas ya de cierta edad) estaban leyendo una trilogía con escenas sexuales explícitas y sin escatimar descripciones. Vale, esto siempre ha existido, lo que no me podía explicar es por qué pagar más por la misma mierda (¿no han estado siempre al alcance de la mano en el Carrefour, por ejemplo, noveluchas con el lomo rojo o rosa sobre highlanders enamorados, jardineros ardientes y etc.?). Y lo que me provocaba curiosidad era el tema sadomaso.

Pero aquí viene otra de mis grandes quejas sobre el libro. Anastasia Steele (me produce una extraña satisfacción escribir este nombre tan ridículo varias veces, lo siento) nunca ha sentido deseo sexual, pero de repente… es una fiera sexual, una mujer rebosante de feromonas que se corre prácticamente sin que la toquen. ¿Sabéis esas pelis tan malas que echaban en la sobremesa de sábados y domingos, donde los polvos eran bonitos y a la vez apasionados, y donde las mujeres tenían orgasmos súper falsos mientras retorcían una sábana con la mano? Pues a eso me recuerdan las escenas de sexo de este libro, a algo muy falso y alejado de la realidad. Hasta que no me informé, incluso creía que quizá lo hubiera escrito un hombre por esta y otras cuestiones. Pero no, lo ha escrito una mujer con muchos pájaros en la cabeza, por lo visto. Ah, y de perversión, pues la verdad es que no mucha en este libro. Aparte de que Grey se pone verraco dándole en el culo o atando a Ana, no mucho más. Muy light, señores, muy light.

Y ojo, que esto lo he dicho ya alguna vez hablando del tema con gente que conozco. Respeto a las mujeres a las que esto haya podido ayudar a fantasear un poco, aunque se me ocurren ochenta mil maneras mejores de contribuir a liberar la propia mente para lograr un mayor disfrute del sexo. O sea, lo que quiero decir es que este libro no es original en ningún sentido, no veo que nos ofrezca nada nuevo sino la historia y tópicos de siempre aunque medio reciclados para orientarlos a un público más ¿amplio? ¿inexperto? Ni idea… El estilo es totalmente juvenil e incluso a ratos, bastante pueril. Pero ya digo, no soy yo para decir qué cosas pueden o no ayudar a las personas a mejorar su vida, a veces incluso la cosa más tonta y mediocre puede hacerlo. Como ocurre con este libro. Pero en serio: marujas del mundo, si lo que queréis es sexo y escenas picantonas: hay un mundo de porno de verdad ahí fuera.

PARA TERMINAR

También decir que se nota mucho que es una versión para adultas cachondas de Crepúsculo, o lo que es lo mismo, fan fic inspirada en esa saga pseudo-vampírica. El esquema de la relación y las personalidades de los personajes son exactamente iguales a los del otro libro… aunque aquí incluso me atrevería a decir que el estilo es incluso más pobre, la escritura más mediocre y las situaciones menos interesantes. Eso sí, Ana y la diosa que lleva dentro nos obsequian con una buena cantidad de escenas notablemente descriptivas de los encuentros sexuales que tiene con Grey. Este resulta ser un amante de una habilidad sobrenatural y ella una mujer extremadamente estimulable, así que os podéis imaginar que cada encuentro supone una media de dos o tres orgasmos para ella.

No quiero ponerme a diseccionar la forma de escribir de la escritora, porque la verdad es que solo con leer una página o dos ya podréis haceros una idea de lo terrible que es. La repetición es una constante, tanto de palabras como de expresiones irritantes (la diosa que lleva dentro, estallar en mil pedazos cuando siente un orgasmo, las miles de veces en que se muerde los labios o pone los ojos en blanco…), la forma en que Ana cuenta todo en primera persona da ganas de asesinarla, pero lo que de verdad da ganas de echar el libro a la hoguera son los monólogos interiores que tiene con la voz de su conciencia y la diosa que lleva dentro. Obviamente, una es su parte racional y la otra es ella cuando piensa, para decirlo rápido y mal, con el coño. ¿Pero era necesario convertirlo en algo tan estúpido? ¿Toma a las lectoras potenciales por subnormales? Pues parece que sí.

Me ha costado terminarlo, en serio. Al principio me reía y todo con las chorradas y algunas de las escenas. Al final, me esforcé por terminarlo cuanto antes para pasar a otra cosa, devolverlo a su dueña y olvidarlo. Así que de momento, ni pensar en leer la segunda parte. Además, y este es otro factor en contra, el libro es largo de narices para lo poco que cuenta.

FRAGMENTOS DEL LIBRO
(Sí, señoría, puedo aportar pruebas de que es muy muy malo xD)

¡Imposible! La descarto de inmediato. ¿Por qué iba a querer verme este hombre guapo, poderoso y sofisticado? Es una idea absurda, así que me la quito de la cabeza.

***

Siento que mis mejillas vuelven a teñirse de rojo. Deben de parecer la cubierta del Manifiesto Comunista. Cállate. Cállate de una vez.

***

Y por primera vez en veintiún años quiero que me besen.

***

Es viernes, y esta noche lo celebraremos. Lo celebraremos por todo lo alto. Quizá hasta me emborrache. Nunca me he emborrachado.

***

Vuelve a pasarme la mano por el pelo.

Guapa. Me ruborizo de alegría. Christian Grey me considera guapa. Entrelazo los dedos y los miro fijamente intentando disimular mi estúpida sonrisa. Quizá es miope.

***

Me miro en el enorme espejo. ¿Parezco diferente? Me siento diferente. Para ser sincera, estoy un poco dolorida, y los músculos… es como si no hubiera hecho ejercicio en la vida. En la vida has hecho ejercicio, me dice la voz de mi conciencia, que se ha despertado y me mira frunciendo los labios y dando golpecitos en el suelo con el pie. Acabas de acostarte con él.

***

- ¿Por qué no te gusta que te toquen? – susurro, contemplando desde abajo sus ojos grises.

- Porque estoy muy jodido, Anastasia. Tengo muchas más sombras que luces. Cincuenta sombras más.

***

Me coge de la mano y, dejando todos los platos sucios en la barra de desayuno, nos dirigimos arriba.

Se me empieza a acelerar el corazón. Ya está. Lo voy a hacer de verdad. La diosa que llevo dentro da vueltas como una bailarina de fama mundial, encadenando piruetas.

***

Eso es lo importante. Quiero estar con él. La diosa que llevo dentro suspira de alivio. Llego a la conclusión de que rara vez usa la cabeza para pensar, sino más bien otra parte esencial de su anatomía, que últimamente anda bastante expuesta.

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