Prometheus, de Ridley Scott (2012)

Pues voy a contar qué me ha parecido la peli esta de Prometheus, que después de tanto hype y tanta leche, ha resultado ser una castaña bastante importante. Y no lo digo porque yo sea una fan acérrima ni talibán de la saga de Alien, ni mucho menos, sino por la película en sí y por lo que es, sin más.

Dicho esto, comentaré un poco qué me ha parecido esta nueva película con la que Ridley Scott mareó considerablemente la perdiz diciendo a los fans que no era una precuela para Alien, y donde Damon Lindelof se unió al proyecto un tiempo después para reescribir el guión, y para marear un poco más a los fans diciendo que sí, que tenía que ver con Alien, pero que no era una precuela, pero que… bueno, los fans de Lost ya conocemos a este Lindelof, ¿verdad? Total, que es un proyecto de estos que generan mucho hype mucho tiempo antes de ser estrenados, uno de esos de los cuales se va viendo un teaser, una foto reveladora, un trailer… y que los fans esperan con ansia. Y al margen de que, como digo, no soy especialmente fan de las pelis de Alien aunque reconozco que para la época debieron ser la leche, yo sentía curiosidad porque claro, es una peli de ciencia ficción y con caras conocidas, además de ser de Ridley Scott, hombre que es capaz de crear grandes pelis (eso nadie se lo va a negar).

Pues bien, al igual que en Alien, tenemos a una expedición compuesta por un grupo más o menos grande de personas. Si en Alien eran 7 los tripulantes de la nave, aquí la cosa se multiplica y son 17. Diecisiete tripulantes en la nave, de los cuales tienen alguna relevancia o desarrollo, digamos… bastantes menos. Como protagonista tenemos a la arqueóloga Elizabeth Shaw (Noomi Rapace); a su novio también arqueólogo Charlie Holloway (Logan Marshall-Green); al androide que viaja en la nave, David (Michael Fassbender); a una empleada de Industrias Weyland enviada para controlar la expedición, Meredith Vickers (Charlize Theron); el capitán, Janek (Idris Elba); un geólogo, Fifield (Sean Harris); y un biólogo, Millburn (Rafe Spall). Luego hay unos cuantos personajes sin apenas relevancia en la nave, que están por allí pero no tienen apenas entidad ni líneas de diálogo, pero vamos, que principalmente tenemos a estos siete personajes llevando el peso de la historia.

Después de una corta introducción, nos encontramos a este equipo viajando por el espacio rumbo a un destino que les ha sido revelado a través de descubrimientos arqueológicos. Elizabeth y Charlie han sido los dos arqueólogos que han hecho el descubrimiento, y por eso viajan en la expedición. Pero esta expedición está financiada por Industrias Weyland, y como es de esperar, la expedición estará controlada por esa empresa, que además llevará su propia hoja de ruta y objetivos en el viaje, y no solo la curiosidad de los científicos. Curiosidad, por otro lado, que resulta ser de una naturaleza más bien metafísico-religiosa, un poco en plan de «vamos a conocer a nuestros creadores, ahora que hemos descubierto que todas las teorías del origen de la vida se han revelado como falsas». Así que allá van, y nada más aterrizar en el planeta, y por el buen ojo que tiene Charlie, aterrizan justo al lado de una extraña estructura que pronto empiezan a explorar. Allí descubren el tótem de la cara humanoide, además de unas vasijas y un extraño líquido gelatinoso y orgánico. Además de que pronto se ponen de manifiesto una serie de hostilidades, propósitos que se contraponen e intereses opuestos entre los protagonistas, además del famoso enfrentamiento entre intereses económicos y ciencia, y racionalidad vs. fe. El personaje de Charlize Theron parece tener un único registro: gruñir y pasearse sobre unas enormes plataformas en plan sargenta, mientras que la pareja de científicos formada por Elizabeth y Charlie estarían mejor caracterizados con unas túnicas, la cara de iluminados creyentes ya la llevan desde el principio. David el androide, por otra parte, tiene mucho protagonismo pues tiene su propia agenda para el viaje, y parece a ratos tremendamente confuso en sus propósitos. Tampoco quiero explicar muchas cosas sobre el argumento, aunque para quien la ha visto resulta interesante discutir y debatir las posibles respuestas para las decenas de dudas que surgen tras ver la peli. Y no dudas en el buen sentido, sino en plan incongruente. Nosotros salimos del cine y así fue. Se nota la influencia de Lindelof y su mano en el guión, hay incoherencias y preguntas sin respuesta por doquier.

Si tengo que hablar de los personajes y actores, tengo que decir que para mí los mejores de la peli son, en cuanto a actuaciones, Idris Elba y Michael Fassbender, aunque tampoco es como si dijera que están en estado de gracia. Simplemente es que lo hacen mejor que el resto (en eso no lo tienen difícil), y que Fassbender tiene un papel más agradecido. En general, los personajes son vacíos y estereotipados, aunque estas carencias resultan especialmente molestas en los que tienen más protagonismo, y concretamente, en la protagonista, Elizabeth Shaw. Su personaje es pesado hasta decir basta, la actuación de Noomi Rapace es también aborrecible, y bueno, solo se puede ver su carácter como coherente si se compara con los absurdos secundarios, encabezados por un novio arqueólogo borracho y una empleada de Industrias Weyland tontamente enfadada todo el rato. Por otra parte, David tiene un comportamiento difícil de explicar, aun cuando se termina de ver la peli y se conocen sus motivaciones.

Así que, si para mí lo peor de la peli son dos de sus principales elementos (personajes e historia), ¿qué queda? Pues música, fotografía y efectos especiales, ese tipo de cosas. La música me pareció poco original y tremendamente inadecuada en muchos momentos, tampoco tengo mucho más que decir sobre eso porque aunque no me pareció acertada, tampoco me molestó especialmente. Y es cuando llegamos a lo que considero lo mejor de la peli: el diseño de escenarios, fotografía y efectos especiales. Los diseños de Giger complementan unos escenarios espectaculares que hubieran dado lugar a una gran película (puede que incluso un clásico) si estuvieran acompañados de un buen guión. Por desgracia, no ha sido así, y los magníficos decorados en el exterior del planeta, la secuencia inicial de la cascada, el interior y exterior de la nave que tripulan (me encantó) y los claustrofóbicos pasillos que recorre la expedición, quedan desperdiciados con una mala historia.

Así que, no todo es malo en la película. La historia podría ser resultona aunque sea típica y esté mal contada, aunque los personajes sean tan cutres. Pero resulta que las incoherencias son tan flagrantes, y los fallos claman tanto al cielo, que despistan y aunque se le ponga empeño, resulta difícil ignorar todo eso y verlo como una peli más, sin expectativas. Creo que además han querido meter grandes temas en la película y les ha salido el tiro por la culata. Y es que en el fondo, estos temas (religión, creación, fe, etc.) a mí, personalmente, ya me aburren mucho y en esta película no se esgrimen argumentos interesantes ni que aporten nada nuevo.

En resumen, y siempre bajo mi punto de vista, estamos ante una película con unos medios técnicos y ejecución impecables (de hecho, me quito el sombrero ante los diseños de todos y cada uno de los escenarios, trajes, y elementos que salen en la película); con unos actores que no dan lo mejor de sí, ya sea porque el guión no se lo permite o simplemente porque no dan más; con una protagonista con la cual me ha resultado imposible empatizar, y de hecho, no empaticé con ninguno de ellos; y un argumento e historia incongruente, hueco y pretencioso. Seguramente, si dejaran las grandilocuencias a un lado, y hubiesen hecho una película de aventuras normal y corriente, hubiera sido mucho mejor para todos.

Título: Prometheus
Director: Ridley Scott
Año: 2012
Duración: 124 min.
País: USA
Ficha en IMDB
Reparto: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Idris Elba, Guy Pearce, Logan Marshall-Green, Sean Harris, Rafe Spall, Emun Elliott, Benedict Wong, Kate Dickie, Patrick Wilson, Lucy Hutchinson, Giannina Facio