The Presence, de Tom Provost (2010)

Título: The Presence
Director: Tom Provost
Guión: Tom Provost
Año: 2010
Duración: aprox. 90 minutos
País: USA
Música: Conrad Pope
Fotografía: Collin Brink
Página en IMDB: Ver
Reparto: Mira Sorvino (La Mujer), Shane West (Fantasma), Justin Kirk (Hombre), Tony Curran (Hombre de Negro)

FANTASMAS QUE PONEN CARA DE NADA

Una de fantasmas. Vale, hasta ahí puede estar bien ¿no? Pues no lo está. Avisados quedáis porque la película no me gustó nada y si no queréis leer la entrada, todos tan contentos. ;D Lo que pasa es que la reseña la tenía hecha desde hace semanas, y si pasé por el trago de ver la peli, al menos quiero poder desahogarme.

Soy inquietante y no se sabe si soy bueno o malo… apenas voy pintado de blanco

Pues empezamos. Tenemos casi un cuarto de hora con Mira Sorvino (que lo hace bien, más o menos, ya todos la conocemos y al menos es actriz… juraría que no todo el reparto cumple ese requisito) haciendo NADA y yendo de un lado para otro de la casa en medio de ninguna parte que tiene en medio del bosque. Por algún motivo está viviendo sola en un lugar así, y esos más de diez minutos nos los amenizan con ella haciendo cosas por la casa, dando un paseo en barca, llevándose algún que otro susto del tipo «golpes y ruidos raros». Un inexpresivo fantasma con la cara pintada de tiza sigue todos sus pasos y hasta le da algún que otro susto, pero aparte de mirar mal por la ventana y una discreta telequinesis no parece que tenga ningún poder o habilidad especial. Que vamos, que si sé que morirme me va a convertir en algo así, lo mismo no me gusta mucho el plan.

Después, y ya con el ambiente enrarecido (no ayuda mucho que no haya electricidad en la casa), llega el novio de la mujer y empiezan a pasar cosas aún más raras. Ahí, ya con un poco de interacción y diálogos, descubrimos que la casa es de la familia de ella, y que ha pasado momentos de su infancia ahí. Poco a poco van pasando cosas aún más raras, y la tensión crece entre la pareja, mientras el «fantasma» sigue por ahí.

La película es muy lenta, desde luego. Las actuaciones, en algunos casos, no parecen ayudar mucho. Por ejemplo, alguien a quien no conocía mucho de verlo en otras películas era Darren Shaw, y bueno, decir que parece una estatua es exagerar bastante sus buenas cualidades como actor. No sé si es así siempre, pero desde luego aquí lo he visto horrible. Justin Kirk no está demasiado mal en su papel de novio desorientado que no sabe qué pasa. De todos modos, creo que, llegado el caso, hasta yo podría estar convincente haciendo de novio desorientado que no sabe qué pasa, pero en fin…

Esta es la cara que se les quedó… «¿Hora y media para esta historia? ¡Noooo!»

Y luego, después de muuuchos y largos minutos, llegamos al clímax final. El verdadero clímax final es que la peli se acabe y poder dedicar el tiempo a otra cosa, pero al parecer el director, guionistas o quien fuera decidió que quería sorprender al personal con un giro en el guión. En fin, ridículo y barato es decir poco… qué triste querer hacer una película con tan poco dinero y un guión tan malo. Con la de buenas ideas que habrá por ahí siendo desechadas. Mira, mismamente el otro día se me ocurrió algo genial después de beber tres cervecillas y lo escribí en una servilleta, ¿alguien me lo compra? xD

8 comments

  1. PROMETEO, no se merece mucho, no… la de Hillary, que aquí han titulado «La víctima perfecta», no es ninguna maravilla pero hay un abismo entre las dos.

  2. Pareces la «Justicia del Rey» de las películas… últimamente no se te ve más que soltando hachazos a diestro y siniestro ;P

    En fin, que poniéndola tan mal, como que no dan ganas de verla…

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