Quedada blogueril y del Ka-tet (1ª parte)

Estos hechos tuvieron lugar el 15 de mayo de 2010… sí, justo, casi hace un mes. Pero soy así de vaga. De todos modos, hay que contarlo y contarlo bien, porque fue un fin de semana muy chulo el que pasamos en Madrid por todo esto. Ese día, el 15, fue memorable por varios motivos. Resumiendo: nos reencontramos con gente estupenda y nos encontramos por primera vez que gente también muy estupenda. Así que quería contarlo como es debido… espero que lo que vaya colgando sea de vuestro agrado, si es que lo leéis, claro.

Para la crónica de la quedada del foro, el Ka-Tet, copiaré y pegaré la que hicimos para allí entre los dos (marcaré en colores diferentes mis partes y las de Thunderclap, que es Carlos). Y colgaré todo en varias partes, si no no habrá ser con la suficiente paciencia como para leérselo. 😉

AVISO: Mpf, cómo decirlo, quizás no todo lo que contamos sea real, quién sabe, igual hay algún elemento de fantasía.

Y empiezo:

KDD MADRILEÑA, CAPÍTULO 1. UN DURO DESPERTAR (T)


Llevaba toda la semana trabajando de noche y el día anterior había cambiado el turno para que tuviéramos tiempo de coger el avión a Madrid que salía a las siete y media de la mañana. Por lo tanto, el día anterior no había dormido más de tres o cuatro horas y esa noche, aunque cansado y con ganas de descansar, no lograba conciliar el sueño. Tal vez fueran los nervios del viaje ¿Quién sabe? o tal vez fuera un presagio de los truculentos acontecimientos que ocurrirían al día siguiente.


Cuando sonó el despertador a las seis de la mañana era como si hubieran pasado tan sólo cinco minutos. Sonia saltó como un resorte de la cama llena de energía y comenzó a deambular de un lado para otro de la habitación. Mientras que a su lado yo libraba una última batalla perdida contra las sábanas y el edredón. Mis palabras surgieron como si mi boca estuviera llena de trozos de algodón: “Vete tú Sonia, yo me quedo haciéndole compañía al gato, te vas tú al p*** Madrid y yo me quedo el fin de semana dándole caña al Alan Wake”. Sonia me miró con la misma cara que emplea cuando Cliff empieza a limpiarse el culo sobre la ropa recién planchada.. Le prometí que sería el mejor novio del mundo, le prometí que haría las tareas domésticas durante el próximo año, incluso le prometí que me afeitaría mucho más a menudo…ninguna de aquellas mentiras funcionó. Sonia me arrastró de la cama y juntos bajamos las escaleras en un torbellino de mochilas, móviles y cámaras de fotos hacia el nuevo día que ya despertaba.

En aquellos días, era su iPhone nuevo lo que tenía entre manos

KDD MADRILEÑA, CAPÍTULO 2. ROLAND DESCHAIN NUNCA SUBIRÍA A UN AVIÓN (SONI)


Tras conseguir salir de casa… y después de que T consiguiera sacarme de la cama (debo decir que fui yo la que se quedó pegada a las sábanas diciéndole que fuera en representación mía y eso, que no era capaz de despegar los ojos… bueno, igual los dos tenemos parte de razón en nuestras versiones, todo aquello está perdido ahora en una nebulosa), y después enfundarnos nuestras camisetas de «Canción de Hielo y Fuego» y de despedirnos brevemente de un somnoliento y castigado Cliff (se había cagado en donde no debía el día anterior, el muy perro), salimos hacia la parada de autobús. Era de noche todavía, hacía frío, cuando uno va a esas horas por la calle, un sábado cuando normalmente estaría durmiendo, da por pensar que ya puede haber un motivo muuuuuy bueno para estar pasando calamidades a esas horas. Pero claro, merecía la pena, y mientras T y yo nos íbamos soplando mutuamente las manos para no sufrir congelación nos repetíamos como un mantra que lo íbamos a pasar genial y que todo ese dolor valdría la pena.


El bus llegó, y en un ratito estábamos ya en el aeropuerto, pasando por los arcos de seguridad… uno se puede sentir realmente incómodo cuando le hacen prácticamente despelotarse para subir a un avión, pero… sí, la ocasión lo merecía. Y a las 7:45 despegaba nuestro vuelo hacia Madrid… No sé, no me da miedo volar, sin embargo cada vez que montamos en un avión me da la misma impresión. Todo traquetea demasiado, y las alas parecen muy endebles. De ahí el título de este capítulo… ¿un pistolero se subiría en un aparatejo de estos? Pues no, seguramente preferiría cruzarse a pata los seiscientos y pico kilómetros que separan Madrid y Barcelona antes que confiar su vida a un piloto borracho (¿es cosa mía o siempre parece que van como cubas cuando saludan a los pasajeros?). Así que cerramos los ojos cuando aquello despegó y los tornillos dejaron por fin de amenazar con soltarse, y en menos de lo que hubiéramos imaginado, estábamos en Madrid. Ahora sólo faltaba llegar a nuestra siguiente parada: el bar Brillante, sitio donde supuestamente nos comeríamos el mejor bocata de calamares de todo Madrid.

Todavía con las pestañas pegadas,
llegando a Madrid

KDD MADRILEÑA. CAPÍTULO III. THE BOCATA CALAMARES INCIDENT (T)


Apenas eran las nueve de la mañana cuando atravesamos la puerta de “El Brillante”, un garito de mala muerte cercano a la estación de Atocha que se las daba de hacer el mejor bocata de calamares de Madrid. Nada más entrar pudimos apreciar el olor a fritanga que emergía de la cocina. Cocineros ataviados con un estúpido sombrerito nos miraban mal encarados tras la barra espátula en mano. Enseguida mi mirada se cruzó con la de un tipo que a la vez que terminaba su desayuno nos saludaba sentado en uno de los taburetes. Al acercarnos más pude apreciar que aquel tipo se parecía a Alcorze, se comportaba como él e incluso trataba de imitar torpemente su acento maño. Era evidente que no se trataba de él ya que hacía un par de años atrás habíamos conocido personalmente a Alcorze en Zaragoza y sabíamos que Emilio siempre lleva barba. Decidimos seguirle la corriente a aquel impostor por el momento.


Los minutos pasaban entre chascarrillos y anécdotas y yo cada vez me sentía más enfermo. Estaba a punto de echar mano a mi revólver harto ya de aquel juego y desenmascarar al falso Al cuando Sonia muy hábilmente me instó a que llamara a Heartnet. Enseguida lo comprendí. Tres son mejor que dos si la situación se tuerce y todo se va al infierno. Así que pedimos un bocata calamares y dos colas mientras nos poníamos en contacto con Heartnet.


Heartnet, nombre en clave Mourinho, parecía el hombre que se perdió en su propio museo. Yo trataba de indicarle la situación de “El Brillante” pero todos mis intentos caían en saco roto. Finalmente cuando estaba a punto de sacar de mi mochila una pistola de bengalas y hacer uso de ella, Heart apareció por la puerta. Nos saludamos efusivamente ocasión que no desperdicié para susurrarle al oído que tuviera cuidado con el falso Alcorze. Heartnet parecía tan tranquilo con la situación que empecé a sospechar también de que se tratara de un doble. Tras unos interminables minutos de charla en los que yo acariciaba inconscientemente el gatillo de mi revólver bajo la chaqueta decidimos pagar y movernos para tratar de dar con el grupo que faltaba por llegar.


“Serán 9´50 € caballero“ dijo el tipo de detrás de la barra. Decidí pagar de mala gana y salir a que nos diera un poco el fresco. Al poco llegaron Charlie, que también andaba perdida, Ziebal, Bangor, Lara_Crotch y Duran y al rato se unieron a la fiesta Caracol, Darkcloud, Raven y Johs. Todos ellos muy majos. Formábamos un curiosísimo grupo y decidimos ir juntos a dar un paseo hasta una feria del libro que quedaba a un par de manzanas. Allí cada uno tiró más o menos por su cuenta en busca de gangas. Yo me quedé sólo, mirando al horizonte con las manos enfundadas en los bolsillos de la chaqueta. Aún no podía creerlo. ¿Casi diez euracoss por un bocata rancio de calamares y dos coca-colas? Se me hizo un nudo en el estómago y no por la naturaleza seca del desayuno. Aquel tipejo deleznable debía de estar también en el ajo.

Continuará

9 comments

  1. Estupendo post,historia, entrada, lo que sea… Me está encantando.

    Hacéis un buen tandem, sí señor.

    Hazme el favor de actualizar rápido (y dejemos lo de enterrar y desenterrar para otra vez, tú ya me entiendes jejejeje) que me muero de ganas de saber si Alcorze era Alcorze o un doble o un espía… o qué.

    Besos

  2. Me encanta la historia del impostor-gorrón que se come un bocata de calamares a vuestra costa, o quizás no es impostor sino que se afeitó ese día y los bocatas de calamares del brillante han duplicado su precio, jajaja
    Sigue, que queremos más
    besos

  3. Jajajajaja me encanta como lo contais!!!
    Y Carlos tiene razón!!! 10 euros!!! Menuda estafa!! jajajaja

    (Claro, donde yo vivo al ser más pequeño es más barato… solo con ir a Oviedo ya se ven unas diferencias increibles!! Aunque vosotros vivis en Barcelona! que ahí también el nivel de vida es más caro xD jaja )

    Estaré pendiente de los proximos capis!!

    Besinos!

  4. ALCORZE, pues a ver que vamos a hacer para que te reconozcas como lo que verdaderamente eres, ya seas real o un impostor de ti mismo, jaja! Jo, ya hay ganas de repetirlo!!

    SÍ ES LO QUE PARECE, pues me parece que sí, tendrá pronta continuación, jeje. Me alegro de que te guste.

    CREATIBEA, gracias!! Bueno sí, hacemos buen equipo, pero eso es fácil porque mi T es un crack. ^^
    Lo de enterrar y desenterrar creo que no va con nosotras, cuando se nos ocurre algo nos apetece dejarlo publicado y ya está. Aunque es verdad que leyendo por ahí parece que hay gente que no lleva bien las actualizaciones diarias, cada uno tiene que hacer lo que le apetece.
    ¿Alcorze? Alcorze es majísimo. 😉

    JO GRASS, me alegro de que te guste, ya seguirá la historia ya! Y aprovecho para decirte, por si lo lees, que siento no pasarme últimamente por tu blog, tengo las entradicas tuyas ahí en el Reader porque siempre quiero leerlas con algo de calma. Tanta currada tuya no se merece una lectura rápida. 😉

    LILLY, ya ves, a mí no me molesta gastar en lo que me gusta, aunque evidentemente pica, pero por dos coca colas y un bocata rancio de calamares, 10 euros! xD
    Tienes razón, además, no se puede comparar el nivel de precios de las capitales y de sitios más pequeños. En Galicia también se nota, y ni te cuento en los pisos!! Para flipar. Un besito, guapa!

  5. Entonces el que vi yo ¿era o no era Alcorze? 😀

    Qué lástima lo de los calamares, antaño cogieron mucha fama y por lo que se ve ahora son unos gañanes.

    En la foto no se ve bien, pero Carlos está jugando al Angry Birds…

    Sí, sí, sí, segunda parte, segunda parte 😛

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