Libros leídos en 2009 (XXX): Un mundo devastado, de Brian Aldiss

FICHA TÉCNICA

Título original: Earthworks
Autora: Brian Aldiss
Editorial: Edhasa Nebulae
Páginas: 250
ISBN: 84-350-2079-7
Año publicación en inglés: 1965
Sinopsis: La Tiera se ha convertido en un planeta superpoblado, los productos químicos han envenenado el suelo y los mares y las desigualdades económicas han llegado a tal punto que puede esperarse lo peor. Sin embargo, como suele suceder en las distopías de Aldiss, siempre hay un resquicio para la esperanza, que en esta ocasión encarna Knowle Noland, un ex convicto y ex viajero que capitanea un carguero nuclear, la Estrella de Trieste.

Como casi siempre, en España los traductores no están a la altura de los libros que traducen. A lo largo del libro no pude dejar de encontrar fallos graves de traducción, de esos que te enteras aunque no tengas el original para comparar. Vamos, un horror. ¿Y cómo se titula el libro en realidad? Earthworks. El significado es algo así como un dique o terraplén de tierra, especialmente cuando se usa como fortificación. Vamos, que el título se lo han sacado de donde han querido, como siempre. Y como siempre, resulta demasiado evidente y pueril.

El libro es extraño. Parte de la base de que los hechos están narrados desde el punto de vista de Noland, un hombre enfermo que sufre ataques que le hacen sufrir alucinaciones, y que huye de su pasado tanto en su imaginación como en su (distorsionada) realidad. Al principio del libro se encuentra capitaneando una nave de transporte, la «Estrella de Trieste» con un puñado de humanos más. Esta nave bordea la costa de África, un continente con una paz quebradiza y frágil como nunca. Los humanos se encuentran enfermos y envenenados en su totalidad, por culpa de una tierra sobreexplotada que produce frutos podridos. Los regímenes son totalitarios y castigan con trabajar en el campo a los rebeldes y criminales. Europa y América del Norte son continentes en decadencia. Abundan las religiones extrañas, y hay quien cree que el ser humano se aproxima a su total destrucción.

En la novela hay un puñado de personajes, como mucho son diez los más destacables y perfilados. Desfilan como si fueran espectros, seres tristes y moribundos, además de físicamente, psíquicamente. Se saben decadentes e intentan negarlo, o se reafirman en su conocimiento. Earthworks es una novela desesperada, sobre un mundo en el que la desesperación parece ser el único sentimiento sincero posible, y donde los deseos de muerte predominan sobre cualquier otro deseo. Earthworks parece el horrible escenario hacia el que caminamos a pasos agigantados, un mundo donde todas las falsas alegrías se han terminado y no queda más hipocresía ni felicidad pasajera, sólo la enfermedad y la muerte, que lo observan todo desde sus cuencas descarnadas. El libro es tan deprimente que se convierte en una lectura casi agobiante. Las ciudades se encuentran elevadas sobre la tierra, para no estar cerca de la enfermedad que emana de ella. A causa de esos venenos, los delincuentes son los agricultores. El hombre esclaviza a sus semejantes con todo el descaro. Aún así, parece horriblemente factible.

Una buena lectura, otro de esos libros imprescindibles en los de temática post-apocalíptica.

FRASES Y FRAGMENTOS

Mi nombre es Knowle Noland. En la época que trato de recordar, y sobre la que escribo, era un hombre joven, enfermo, sin mujer, y como se decía, capitán del carguero Estrella del Trieste, de más de ochenta mil toneladas, joya de la línea Estrella. En el momento en el que escribo -mi ahora, aunque quién sabe dónde y cuando pueden estar mis lectores- soy Noland aún, con las mejillas enjutas, duro como un leño por las mañanas, pero con la mente bastante clara, con una mujer adorable, sin parientes, orgulloso, desconfiado -ya era orgulloso y desconfiado cuando estaba en el Estrella del Trieste-, pero ahora tengo mejores razones para serlo, y sé de qué razones se trata. Sé mucho, y eso me ayudará a lo largo de esta historia.

Tenemos la desdicha de vivir en uno de los períodos con peor nutrición en toda la historia humana. Hay bastante comida, en cantidad suficiente, pero su contenido consiste principalmente en venenos mortales. Cuando comemos, ingerimos sustancias tóxicas y la psique reacciona en consecuencia.

Esos años fueron todo dureza. Pero a veces, entre meses vacíos, había cosas mejores. Un gesto amable de un hombre puede volver hermoso un día entero. Y en verano el sol brillaba con fuerza, dando a los músculos la vida que les había faltado todo el invierno.

Al fin, llegamos a un edificio bajo que yo nunca había visto antes. Estaba aislado en medio del campo. tenía sólo una puerta baja, carecía de ventanas. No bien lo vi mi corazón comenzó a martillear. El solo aspecto del edificio me decía que en él nada bueno sucedería. Cada una de sus líneas proclamaba que existía para un mal propósito.

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