Libros leídos en 2009 (VI): La Carretera, de Cormac McCarthy


Estoy intentando enmendarme en lo de no leer. Leer es algo muy agradable pero que también quita tiempo de otras cosas, en este caso no fue así ya que algo así como un tercio del libro me lo pasé leyendo en la sala de espera de un médico.

La Carretera, como sabe todo el mundo o casi, es una novela del señor Cormac McCarthy, autor por lo que he visto un poco irregular y que no ha alcanzado su plenitud hasta hace unos cuantos años, con esta novela y No es País para Viejos, esa que se convirtió en una película bastante aclamada por el público. Pero hasta donde yo sé, tiene buenos libros ya de hace mucho tiempo, como Meridiano de Sangre. Yo no lo he leído, pero Carlos sí, y en su opinión es bastante mejor que La Carretera.

Pero bueno, me empecé a leer el libro básicamente porque se lo había leído mucha gente, y todos (excepto Carlos, que me dijo que no le había impresionado demasiado), lo ponían por las nubes. Así es que, me puse a leer el libro.

Nos presenta a un padre y un hijo, sin nombre, sin origen definido, que se dirigen al sur para escapar de los días y noches gélidos que amenazan con matarles. También necesitan buscar comida, ya que ésta es muy difícil de encontrar, en un mundo arrasado cuya naturaleza ha muerto, al igual que la mayoría de sus habitantes. Así que con la única compañía de un carrito de supermercado, ellos dos se enfrentan de alguna manera al mundo atravesando páramos desolados de la geografía no definida de América. Van buscando el mar (¿será azul?), y no es cuestión de que ahora diga si lo alcanzan o no. La atmósfera del libro no se puede describir como otra cosa que no sea triste, desesperanzada y deprimente. Y así es como se sienten los dos, padre e hijo. Esa situación se describe a la perfección en los diálogos entre ellos, en los cuales al parecer los ánimos se van deteriorando. Este deterioro podemos verlo en el padre a través de sus diálogos interiores. Los del niño no los sabemos, pero los intuimos.

Al final se me ha quedado una sensación contradictoria hasta cierto punto. Es decir, por un lado he dejado en la mesa un libro muy bien escrito y que transmite sentimientos (y esto es siempre un punto a favor en un libro, que transmita algo). Pero por otro, me quedo pensando que el libro podría haber dado mucho más de sí, y que podría haber explicado más cosas. Sin romper la atmósfera un tanto misteriosa que se respira, un poco de contar las cosas a medias, pero contar un poco más. Y el final no es muy coherente con el resto, el libro no da como para un “happy end”, aunque sólo lo sea a medias. Pero aún así, ya digo que me ha transmitido cosas y no me ha dejado mal sabor de boca.

No sé cuando colgaré una nueva reseña, porque el nuevo libro que he empezado es en inglés, así que puede dar para mucho.

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