Just After Sunset, de Stephen King (Reseña)

Este año me he propuesto leer mucho más que el año pasado, cosa que no creo que sea muy difícil, y nada, que empecé el 2009 leyendo Just After Sunset, de Stephen King.

Como todos sus libros de relatos, es muy bueno, o al menos eso me ha parecido a mí. A ver si soy capaz de hacer una crítica de cada uno de los relatos del libro, con mi mala cabeza nunca he sabido hacer muy buenas críticas. 😛

A ver, el libro empieza con uno de los prólogos de King, en el que explica por qué escribió el libro. Ya sabemos que a él le gusta escribir relatos, su carrera la empezó escribiendo relatos para revistas, y a lo largo de su carrera han sido publicadas varias antologías (El Umbral de la Noche, Historias Fantásticas, Pesadillas y Alucinaciones y unos cuantos más). Como motivación adicional, en 2007 fue invitado a editar el libro The Best American Short Stories, que se publica de manera anual. De esta manera, leyendo relatos de otros, King descubrió que le apetecía escribir relatos de nuevo (aunque ya había algunos que se habían publicado en revistas y demás antes, concretamente no eran “nuevos”: Willa (2006), Harvey’s Dream (2003), Rest Stop (2003), Stationary Bike (2003), The Things They Left Behind (2005) y The Cat From Hell (1977). Además de esos, el resto fueron publicados o en el año 2007, o en el 2008, y sólo uno fue enteramente inédito, “N.”.

Así que ahora le voy a dar un repasito a todos los relatos, a ver si no me enrollo mucho y no revelo spoilers, ya que yo cuando voy a leer una crítica de un libro que he leído espero que no me desvele nunca demasiado sobre él.

Willa – El primero de los relatos del libro es éste, en el que un chico se encuentra en una estación de tren, junto con otros pasajeros que iban en su tren cuando descarrilo. Están esperando a que venga otro tren a recogerlos, y con ellos debería estar Willa, su prometida. Mientras decide si va a buscarla o no, se encuentra conque todos intentan convencerle de que no vaya al pueblo (a donde aparentemente se ha ido ella), pues para llegar allí hay que atravesar un terreno en el que al parecer hay lobos, y está anocheciendo. Pero David está decidido a ir, y bueno, no se puede contar mucho más sin desvelar detalles importantes. Sólo decir que me pareció una historia, si no preciosa en el sentido habitual, muy vital y original en cierto sentido. Puede que el tema está bastante manido ya, pero creo que Stephen King siempre sabe darle el “toque” oportuno. Atención a los bailes en el Ruta 26.

The Gingerbread Girl – Tras la muerte de Amy, su hija todavía bebé, Emily se cura el dolor que siente corriendo, corriendo hasta caer exhausta, corriendo hasta que el dolor físico que siente tapa un poco el dolor de su corazón. Y correr también se convierte en cierto modo en una huida, huye de su marido, a otro lugar, una casita que su padre tiene en un Vermillion Key, un lugar donde podrá correr por la playa, y por las calles vacías, sin encontrarse con nadie porque en esa época el lugar está prácticamente vacío. Pero no contaba con encontrar un coche con el maletero abierto, y con lo que vería en su interior. En resumidas cuentas, no contaba con Pickering. Y bueno, aquí King se nos muestra en una faceta morbosa y sangrienta, nos muestra ese tipo de situación en la que el lector se pregunta “¿qué haría yo si me pasara eso?”, y también nos muestra uno de esos personajes excepcionalmente fuertes y valerosos. Pero no voy a contar nada más. Sólo una frase que está en el relato, y que me gustó por su contexto “What she had no expected was the beauty”.

Harvey’s Dream – el relato nos empieza presentando a Janet, una mujer ya mayor que reflexiona al principio del relato sobre lo que le está ocurriendo a su marido Harvey, cómo a veces lo nota ausente, cómo el paso del tiempo ha hecho que se obraran profundos cambios en él. El relato empieza con una reflexión sobre la vejez, sobre la enfermedad y la muerte. Todo empieza a adquirir un matiz dramático cuando Harvey cuenta su sueño (el del título). Mientras lo hace, Janet cada vez se asusta más, y más, y finalmente… hay que leerlo para eso. Sólo decir que King es un maestro de la intriga, que incluso con algo tan simple como un matrimonio hablando en una cocina bajo la soleada mañana de sábado, una escena cotidiana, puede ir tornándose en un escenario de premoniciones y muerte.

Rest Stop – Rick Hardin/John Dikstra es un hombre que se dedica a escribir, y también es profesor. Después de haber bebido unas cuantas cervezas, necesita urgentemente vaciar su vejiga, y ya que se encuentra en ruta, decide detenerse en un área de descanso con lavabos. Pero sus necesidades fisiológicas quedan a un lado cuando en desde donde está, escucha ruidos de pelea en el lavabo de mujeres, escucha cómo un hombre discute con una mujer, y entonces… oye ruidos de golpes, el inconfundible sonido de un puño contra la carne. King en este relato nos habla de la naturaleza de la violencia, de algo tan primitivo como eso, y de cómo alguien como tú o como yo, puede reaccionar ante eso, llevándonos a la pregunta que antes o después acaba surgiendo siempre cuando leemos su prosa, el qué-haría-yo. Nunca está de más un relato que nos hace pensar un poco, y con un tema tan (desgraciadamente) de actualidad.

Stationary Bike – Richard Sifkitz es un dibujante profesional, que desde que enviudó ha estado siguiendo una rutina poco saludable. Cuando tras unos análisis su colesterol está alto, Sifkitz deberá tomar una decisión sobre su salud. Algo tiene que ver en esto lo que da el título al relato, una bici estática. En este relato, sobre un punto de partida tan común (al fin y al cabo, un montón de gente tiene problemas de sobrepeso y colesterol), King nos abre una perspectiva del tema totalmente original y novedosa. No contaré más, decir que me pareció un relato entretenidísimo y muy original, de los que más me gustó del libro. Hay unas pinceladas de humor bastante macabro que me encantaron.

The Things They Left Behind – Scott se ha librado por pura suerte de morir entre los escombros de Las Torres Gemelas, pues allí estaba su lugar de trabajo, y ese día él debería haber estado allí. Durante el relato, en su apartamento aparecen objetos personales que reconoce como los que tenían sus compañeros de trabajo en la oficina. Por tanto, ¿no deberían haber desaparecido también, junto con los cuerpos muertos? En este relato se hace una exploración muy interesante de la culpa, del dolor y de cómo una catástrofe de estas características destroza vidas, no sólo las de los que mueren, sino también de los que están a su alrededor. Porque ellos se van, pero han dejado cosas atrás, cosas y personas. King muestra aquí una sensibilidad extraordinaria, y una aproximación elegante a un tema tan delicado como fueron esos atentados.
La frase: “Any parting could be forever, and we don’t know” (aunque este relato está lleno de frases que llegan muy dentro.

Graduation Afternoon – una fiesta en una finca de gente adinerada, jóvenes con dinero, jóvenes como Janice, que piensa en si seguirá saliendo con Buddy cuando vayan a la universidad, y en su futuro. Y entonces… lo inesperado. Cómo el futuro puede cambiar en cuestión de segundos, cómo algo puede romperlo todo.

N. – Quizás éste fue el menos sorprendente para mí, ya que ya sabía lo que iba a pasar, después de ver la serie animada (por cierto, magníficamente ejecutada por Marvel). Aún así, es interesante ver cómo King maneja el género epistolar, contándonos el extraño caso de “N.”, un paciente obsesivo-compulsivo tratado por el Dr. Bonsaint. ¿Pero qué pasa si el paciente convence al psiquiatra de que su locura no es tal? Un relato bastante largo, creo que el más largo del libro, y muy bien ejecutado por la experta pluma de Stephen King.

The Cat From Hell – Halston es un asesino a sueldo, y un buen día un anciano millonario le llama para encargarle algo. Seré sincera, este relato me pareció el menos original, dado que es bastante previsible, pero aún así me pareció que tiene un toque en la línea de Poe y que, como siempre, la narración no decepciona. Hay que tener en cuenta la fecha, este relato se publicó en 1977, y como se puede esperar de algo escrito en esa época, no falta sangre ni detalles macabros. Por supuesto, el gato nos recuerda a aquel gato negro de Poe.

The New York Times at Special Bargain Rates – Anne está preparándose en su habitación para el funeral de su marido, cuando suena el teléfono. Irritada porque nadie lo coge ni salta el contestador, va a cogerlo y oye “¿Annie?” en una voz dolorosamente familiar. Otra historia sobre la pérdida, la muerte y la manera en que las personas afrontan estas dos cosas. Supongo que me recordó un poco a Lisey’s Story. Me gustó mucho, digamos que es un relato “tranquilo”, en el sentido de que no hay grandes sorpresas, pero con mucha emotividad, y lleno de sentimientos. Es algo que King ha aprendido con los años, reflejar de manera fiel como puede afectar la muerte a las personas, y no sólo reflejar como mueren las personas (no sé si me ha entendido)

Mute – Monette es un vendedor que no iba a confesarse desde que era niño. Pero siente la necesidad de hacerlo, porque… se siente culpable por algo. La pregunta que planea todo el tiempo sobre el relato es si tiene motivo o no para sentirse así, y lo bueno (o lo malo) es que queda al criterio del lector la respuesta a esa pregunta. También hay algo de humor negro aquí, y algo de amarga ironía.

Ayana – el padre del narrador de esta historia estaba agonizando por un cáncer cuando una niña muy enferma le dio un beso. Un beso que le salvó la vida. El narrador piensa que lo que ocurrió fue tan extraordinario que necesita contarlo, a pesar de que su mujer no quería que lo hiciera. Habiendo muerto ella y todos los testigos del milagro, se siente libre para hacerlo. La enfermedad y la muerte están presentes todo el tiempo, y también la idea de que el milagro que se obró por su padre, debe después pagarse (por decirlo de alguna manera) con otros milagros, en otros lechos de muerte. Es una historia triste, de recuerdos, de personas que mueren, pero a la vez es una historia bonita y de esperanza.

A Very Tight Place – Curtis tiene una disputa por unos terrenos con su vecino Grunwald (también conocido como el Hijo de Puta), que además de eso está muy enfermo y ha sido abandonado por su mujer. Pero esta disputa se convierte en muy personal, y acaba como Curtis nunca pensaría como podría terminar. En este relato casi llegué a la risa, por la cantidad de humor negro y escatológico que destila.

En esta nueva compilación de relatos, King nos muestra por un lado, su lado más irónico, con toques de humor negro, y por otro lado esa nueva sensibilidad que se puede apreciar en novelas como Lisey’s Story o Duma Key. La combinación del viejo King con el nuevo me parece genial. Supongo (o más bien sé), que hay gente a la que no le gusta su faceta más, llamémosle sentimental, pero a mí no me molesta en absoluto. Al contrario, me encanta cómo es capaz de mezclarla con sus temas de siempre. Aunque podría haber quien eche de menos en estos relatos más violencia y más… sangre (que la hay, pero mucho menos que la que había en sus comienzos). Se podría decir que no hay mucho terror aquí, pero según mi criterio, eso no hace que sea menos bueno.

(Se me ha descuajeringado el formato, pero qué se le va a hacer)

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