Escapada al Montseny

El viernes por la tarde salimos rumbo a Viladrau, pueblo que está situado en el Montseny, a más o menos 80 kms. de Barcelona. La cosa es que reservamos dos noches para ir a hacer algo de senderismo y ver lo bonita que es aquella zona en esta época de otoño.Cuando llegamos al hotel, tuvimos la primera sorpresa: en recepción nos advirtieron que la habitación era de estilo «rococó» ¿Os imaginais qué es eso? Pues es la decoración más extraña que os podais imaginar. Pero mejor que imaginar, unas fotos.

El precioso armario (con sus preciosos angelitos que son sólo cabeza y alas)

Ehm, la cama… muy erótico-festiva, como podréis comprobar

¿Qué mejor en esta época tan navideña, que tener el belén sobre nuestras cabezas en todo momento?


Y bueno, el sitio estaba muy bien, y en realidad fue un puntazo la decoración de la habitación, con la que nos echamos unas risas al entrar (bueno, y en más ocasiones).

Y nada, pongo unas fotos del paseo que dimos. Paseo que, por cierto, me ha acarreado unas tremendas agujetas y dolor de todo. El motivo es que en vez de senderismo acabé haciendo escalada rudimentaria y cosas así. El paseíto duró cuatro horas y media, y la ruta que hicimos fue la que lleva a Matagalls, pasando por Sant Segimon y l’Erola. Bueno, lo intentamos, porque, o las indicaciones son antiguas, o están mal hechas, y la cuestión es que aunque hemos hecho otras rutas, nos perdimos como dos tontos. Suerte que llevábamos provisiones (bocatas de atún y agua), y nuestro sentido natural de la orientación.

Así que, unas fotos y no me enrollo más. El fin de semana estuvo muy bien, genial, todo aquello está precioso en esta época, y al final paseando, acabas hasta los cataplines de tanta hoja seca. Pero el aire es tan puro… y el silencio de la montaña… bufff, ya quiero volver.

Al llegar… aclaro que a Carlos no le gusta mucho salir en fotos

Un regatito ^^

Esto es mismamente como la isla de Perdidos xD

El bosque estaba lleno de árboles centenarios

Árbol con forma escalofriante

Otro paisaje

El lugar por el que escalé estaba a sólo unos metros de esteaunque ya no lo pude sacar con la cámara, pero era casi igual de escarpado y peligroso. No, el camino no estaba allí arriba, como pude comprobar.

Cuando acabé con mi aventura trepadora, no podía con el alma, y a Carlos se le ocurrió sacarme una foto.

¿Dos tortuguitas?

Espero que no os haya resultado muy pesado todo lo de las fotos.

A ver si por la tarde cuento lo de Muse, el concierto fue genial, pero parece que no encuentro un momento para explicarlo tan bien como me gustaría.


¡Comentad, insensatos! ^^