Y bueno, el sitio estaba muy bien, y en realidad fue un puntazo la decoración de la habitación, con la que nos echamos unas risas al entrar (bueno, y en más ocasiones).
Y nada, pongo unas fotos del paseo que dimos. Paseo que, por cierto, me ha acarreado unas tremendas agujetas y dolor de todo. El motivo es que en vez de senderismo acabé haciendo escalada rudimentaria y cosas así. El paseíto duró cuatro horas y media, y la ruta que hicimos fue la que lleva a Matagalls, pasando por Sant Segimon y l’Erola. Bueno, lo intentamos, porque, o las indicaciones son antiguas, o están mal hechas, y la cuestión es que aunque hemos hecho otras rutas, nos perdimos como dos tontos. Suerte que llevábamos provisiones (bocatas de atún y agua), y nuestro sentido natural de la orientación.
Así que, unas fotos y no me enrollo más. El fin de semana estuvo muy bien, genial, todo aquello está precioso en esta época, y al final paseando, acabas hasta los cataplines de tanta hoja seca. Pero el aire es tan puro… y el silencio de la montaña… bufff, ya quiero volver.
Al llegar… aclaro que a Carlos no le gusta mucho salir en fotos
Un regatito ^^
Esto es mismamente como la isla de Perdidos xD
El bosque estaba lleno de árboles centenarios
El lugar por el que escalé estaba a sólo unos metros de esteaunque ya no lo pude sacar con la cámara, pero era casi igual de escarpado y peligroso. No, el camino no estaba allí arriba, como pude comprobar.
Cuando acabé con mi aventura trepadora, no podía con el alma, y a Carlos se le ocurrió sacarme una foto.
¿Dos tortuguitas?
Espero que no os haya resultado muy pesado todo lo de las fotos.
A ver si por la tarde cuento lo de Muse, el concierto fue genial, pero parece que no encuentro un momento para explicarlo tan bien como me gustaría.










