Jo soc aquell que va matar Franco, de Joan-Lluís Lluís (Reseña)

No devíem ser gaires els que, per no embogir, sol·licitàvem l’ajuda del Canigó. Era allà. A tocar. El Canigó dels herois de Jacint Verdaguer, la muntanya muralla i la muntanya palau, amb els guerrers, les fades, els gegants adormits, els monjos caminaires. Podíem, uns quants, gairebé albirar-los. No vaig ser l’únic, durant aquells setze mesos, a palplantar-me a vegades cap a l’oest per contemplar-lo i imaginar-hi gestes flamejants.

Como suelo estar muy pendiente de publicaciones en catalán, este libro lo había visto ya muchas veces en librerías antes de comprármelo. El tema me llamaba, pero no me llamaba a la vez. ¿Cuánto hubiera mejorado nuestra vida, y la historia, si en su día alguien hubiese asesinado a Franco? ¿Qué hubiera pasado si no hubiera habido una dictadura de más de treinta años en España? Mejor no pensarlo… De todos modos, mejor no engañar a nadie, la novela no trata de eso, sino de los años anteriores. Me explico.

La historia tiene como protagonista a Agustí Vilamat, un chico que se cría en Solsona y que por un accidente pierde un ojo cuando es muy pequeño. Este accidente le genera un intenso sentimiento de culpabilidad, y hace que se vuelva más introspectivo. Corren los años veinte, por lo cual en breve nos está hablando de cómo se vivió la dictadura de Primo de Rivera en Catalunya, con una importante represión del idioma y cultura catalanas. Siendo Agustí muy pequeño, por casualidad acaba leyendo por primera vez en catalán, y se enamora del idioma. Gracias al apoyo de una persona importante del pueblo, que está muy interesado en proteger el idioma, consigue estudiar y ser enviado a Barcelona a trabajar en la Generalitat. El ser tuerto le salva de ser llamado a filas cuando estalla la Guerra Civil, pero acabará vagando de forma clandestina or la Catalunya Norte. Ya he contado bastante sobre la historia, así que evitaré más spoilers y comentaré un poco el estilo, o por qué el libro me ha gustado tanto.

Que hem de fer, ara?, pregunto a vegadas, a l’Esteve. I ell, quan li regunto això, no em mira. No sabíem que era possible perdre dues vegades la mateixa guerra.

La novela está narrada en primera persona, el propio Agustí nos la cuenta, y en parte es una historia ficticia. Sin embargo, hay puntos que son verdad y ocurrieron de la misma manera en que se cuentan. Es una ucronía muy interesante, donde tenemos un panorama alternativo de Catalunya cuando Franco, después de haber ganado la Guerra Civil y haber aceptado la alianza con Hitler y Mussolini. Este es el punto de partida de la novela y donde la narración se desvía de lo que nos cuentan los libros de historia. Esto es la excusa para retratar una Catalunya norte dividida entre dos países, Francia y España, profundamente centralistas y represores con cualquier conato de nacionalismo o identidad catalanas. Esta represión se realiza de muchas y variadas maneras (no hay que pensar mucho, la historia se repite muchos años después), pero una de las principales consiste en estrangular o directamente prohibir el uso de la lengua catalana. Y es que ya desde el inicio la novela es, aparte de un buen entretenimiento e inspiración para la reflexión, una declaración de amor al catalán.

La seva mort, però també les befes espanyoles que van seguir, van fer que els catalans s’adonessin de la necessitat de presentar un front comú a Londres. I que deixessin de somiar futurs federals i àngels de la guarda ibérics. L’assassinat i les burles van ser dues bufetades que van despertar de cop les consciències dels qui, fins llavors, deian desitjar que Catalunya i Espanya estiguessin fraternalment unides. Les ganes de plorar la mort de Companys i les ganes de vomitar amb els sarcasmes d’uns quants exiliats espanyols van ser un remei contra la miopia catalana.

El protagonista de la novela, y otros aliados que va encontrando por el camino (a destacar su gran amigo e inspiración Esteve), no dudan de sus ideales, pero sí sienten inseguridad en cuanto a la manera de alcanzarlos. En muchos momentos los veremos dudar acerca de qué camino seguir, o si merece la pena todo lo que hacen, frente a un enemigo que parece imposible de vencer. Habrá multitud de situaciones, la mayoría de ellas durante la estancia de Agustí en tierras francesas, cerca del Canigó; algunas muy emotivas, en muchas ocasiones dramáticas, y donde ficción e historia reinventada se mezclan de una manera muy fluida, y como he dicho, muy entretenida también.

El hecho mismo de que se trate de una ucronía, hizo que durante mucho tiempo no me fijase de verdad en esta novela. Sin embargo, me alegro de haberme animado al final, ya que me ha parecido una historia estupenda, con personajes carismáticos y bien construidos. Y con varios temas que pueden dar lugar a reflexiones muy interesantes… y necesarias.

Por cierto, muy interesantes algunas curiosidades que el autor contó sobre el libro y podéis encontrar en este link. Como por ejemplo, por qué está dedicada la novela a Lluís Bosch.

I així, fent temps davant seu, veia com la muntanya sencera respirava. Ho feia molt a poc a poc, al seu ritme geològic; si no, com s’hauria explicat que, segons si estava lliure de núvols o embromada, semblés més baixa o més alta? Tots els que ens dedicàvem a observar-lo de tant en tant n’érem testimonis. Era la muntanya viva, la que senyorejava la plana i tot aquel tirant de Pirineus, i com tots vaig prometre’m que algun dia hi pujaria, al cim, allà des d’on s’aguaita una terra sense filferro ni pobles vençuts.

Autor: Joan-Lluís Lluís
Año publicación: 2018
Número páginas: 299
ISBN: 978-84-75887012
Leído en… catalán (Ed. Proa)

Dedicatoria:
A Lluís Bosch.
A tots els que no haurien hagut de morir a les presons de Franco.

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