Tot això ho faig perquè tinc molta por, de Empar Moliner (Reseña)

“La Sandra de Fluvià va demanar una cervesa (havia de mantenir la reputació d’escriptora maleïda que conreava amb tanta dedicació des de feia dues dècades) i va esperar el veredicte. 
-Vol got? –li va preguntar la cambrera. 
-No, no! -va fer ella, com si voler got la fes semblar una escriptora adotzenada i bleda. Un “no” alarmat, com si la cambrera fos inepta i per tant la pregunta (al món desenfadat de la Sandra de Fluvià) malèficament fora de joc. -Jo un Vichy –va dir l’editora. I això va fer que l’altra endevinés que la cosa aniria malament”.
Me gustó el título de este libro y por eso me lo compré. En el momento no era consciente de que la escritora era un personaje mediático, aunque sí (eso lo ponía en la portada), que había sido premiado en 2016 con el premio Mercè Rodoreda. Un título que me llama la atención suele ser suficiente si lo que leo en la contraportada me gusta, así que si como plus tiene un premio… mejor que mejor.

Se trata de una breve antología (porque no llega a las doscientes páginas) compuesta por doce relatos bastante diferentes entre sí. Veremos temas de lo más diverso, con diferentes personajes que desempeñan profesiones de lo más variopinto. Hay profesores, escritores, presentadores de televisión… y cada uno tiene sus conflictos grandes o pequeños, veremos que algunos son grandes dramas, y otros más pequeños, cotidianos.
Y haciendo un repaso a los diferentes relatos… En el primer relato, «Bullying», donde unos padres se enteran de que su hijo sufre bullying en el colegio, veremos en sus reacciones una buena ración de hipocresía. En otro relato, «La mullena», una mujer es capaz de mentir y provocar daño a otros, por inseguridad con su nueva pareja. En otro relato, «Com fer servir un desfibril·lador», un hombre sufre un ataque al corazón, y debe confiar en sus compañeros de trabajo para que le salven la vida. Y en «Ell no reia mai» asistimos al final de un matrimonio, y cómo a veces las faltas que vemos en los demás son las nuestras propias sin que nos percatemos. En «Tot això ho faig perquè tinc molta por», algo tan sencillo como estar en una sala de espera de una óptica, pone a un nivel de estrés increíble a una mujer. En «A la nostra edat», un presentador de televisión reflexiona sobre el paso del tiempo y se da cuenta de que se ha hecho mayor. Y en «L’home dels espàrrecs», dos amigas salen a correr, y un hombre viola a una de ellas, pero a la otra no, porque es fea. Y en «Dos anys en la vida de la Flora Camí», una limpiadora sueña con tener hijos, y lo intenta por todos los medios sin éxito; para mejorar el ánimo, se aficiona a salir a correr pero su entorno no lo entiende e intentan que abandone. «La divisió de les famílies» trata sobre una autora que quiere ganar un premio literario porque necesita el dinero, y para ello su editora le propone que haga tal cantidad de cambios, que prácticamente acaba siendo otro relato. En «Un blog de gastronomia», un par de críticos de vinos acuden a una cena de alta sociedad esperando conseguir un encargo, pero se pasan la cena en tensión constante cuando ven que no es como esperaban. En «El tema de l’article», una periodista se debate ante la página en blanco, debe escribir un artículo pero no sabe qué tema abordar. Y el último relato, «Sempre ho havien dit», un matrimonio divorciado se encuentra cuando muere su hija, y se drogan juntos para cumplir una antigua promesa.
No todos los relatos son brillantes, pero algunos sí. Para mí los mejores han sido los más duros, quizá los que se alejan de lo cotidiano y narran situaciones más extremas. Todos son entretenidos y están bien escritos, pero solo algunos de ellos son realmente geniales (los que más me gustaron, el de las amigas agredidas, el de la limpiadora que cambia de hábitos… son los que más me gustaron a mí).
Si queréis leer las primeras páginas del libro, podréis hacerlo aquí.

Autora: Empar Moliner
Año publicación: 2016
Número páginas: 203
ISBN: 978-84-17031-14-5
Leído en… catalán (Ed. Proa – La butxaca)

Dedicatoria:
Per a l’Àlex i la Ginebra.

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