Pedra de tartera, de Maria Barbal (Reseña)

Es veia prou que a casa érem molts. I devia de sobrar algú. Jo era la quinta de sis germans i, segons deia mare, havia arribat perquè Déu havia volgut i s’ha d’acceptar allò que Ell envia. La nostra Maria, que era la primera, feia més de mestressa que mare mateixa, Josep era l’hereu i Joan era al seminari. Els tres més xics, havia sentit dir un ramat de camins que donàvem més feina que benefici. Els tems no eren d’abundància, tantes boques i poca hisenda havien de fer forat per força. Per això van decidir que jo, que era suau de caràcter i ben entenimentada, marxés per ajudar tia, la germana de la meua mare, que ja havia desesperat de ternir fills i de feina no li’n faltava.

Así comienza esta breve novela de Maria Barbal. Me hice con ella pues por casualidad me compré otro libro suyo (A l’amic escocés) que había leído que podría ser una continuación de algún tipo a este. Así que preferí leer este primero. Ayudó ver que es un libro muy corto, con unas ciento cincuenta páginas, y leer la contraportada con el fragmento que pondré al final del post.

Esta novela es de esas que se leen de una sentada. Una historia contada de forma muy convincente, no muchas páginas, buen ritmo… Me gustan este tipo de lecturas, cada vez más. La protagonista es Conxa, la conocemos cuando es solo una niña y abandona el hogar familiar para irse a vivir con sus tíos. En su casa son muchos hijos, y no sobra el dinero, así que la decisión de sus padres es enviarla a vivir con la hermana de su madre, su tía, y su marido, que no tienen hijos y sí tierras que trabajar.

En la novela ella nos contará los principales hitos de su vida. Cómo crece y se convierte en una chica, cómo conoce a su marido, los hijos que llegan, y las cosas que le pasan en la vida, hasta que es una anciana. ¿Y qué cosas le pasan? Nos cuenta cómo se pasa la vida trabajando, cómo son los paisajes de su pueblo, cómo es la gente del pueblo, cómo impacta en su familia la guerra, las alegrías y tristezas de los hijos, los cambios importantes en su vida, tanto buenos como malos, y cómo afronta todos con la entereza y la resignación de quien se ha criado obedeciendo.

No hay grandes reflexiones filosóficas ni divagaciones. Conxa cuenta las cosas de forma directa y sin darle muchas vueltas. Es así como afronta su vida, sin cuestionarse las cosas demasiado e intentando tirar adelante pase lo que pase. Trabajar y trabajar, y así va pasando la vida de nuestra protagonista, sin grandes dramas ni grandes victorias. Pasa de ser una niña a ser una chica en edad de casarse, a ser recién casada, a ser madre y luego suegra. Al final, abuela… El paso del tiempo es inexorable y no perdona, ¿para qué perder el tiempo cuestionándoselo todo? Incluso hay hechos muy duros que narra con aparente distanciamiento, o casi frialdad. Pero no es tal, es una practicidad que seguramente es difícil de entender desde la mentalidad de hoy en día pero muy presente en la generación de nuestros bisabuelos y abuelos (al menos yo pude identificar rasgos de mis abuelos).

Además de eso, hay un hecho concreto en la vida de Conxa, que no mencionaré pero que es central en la novela, que está inspirado en la propia historia familiar de la autora.  Es complicado hablar del libro sin explicar ese detalle, pero no querría arruinar la lectura a alguien que quiera leer el libro y se encuentre con este post.

En resumen, no sé qué leí sobre la relación entre esta novela y la otra de Maria Barbal, creo que no están relacionadas. Pero me alegro de la confusión, porque gracias a eso he acabado leyendo esta novela y me ha gustado mucho. A pesar de que tiene un tono algo triste y melancólico al que soy vulnerable.

Em sento com una pedra amuntegada en una tartera. Si algú o alguna cosa encerta a moure-la, cauré ams les altres rodolant cap avall. Si res no s’atansa m’estaré quieta aquí dies i dies…

Autora: Maria Barbal
Año publicación: 1985
Número páginas: 157
ISBN: 978-84-9930-011-5
Leído en… catalán (Ed. La Butxaca – Columna)

Dedicatoria: 
Als meus pares

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