Estigmes, de Ramon Mas (Reseña)

La rotonda és crucial, tant en l’espai com en el temps. S’hi ha d’entrar amb les idees clares. De la sortida que prenguis en dependrà el lloc on acabis. Si no l’has triat amb antelació, és possible que quedis atrapat en la seva òrbita, suplicant que la força centrífuga t’arrenqui del bucle.

Cada vez me gusta más la literatura catalana. Es curioso, porque muchas veces (como en este caso) alude a un tiempos pasados que no comparto, por no llevar aquí mucho más de una década. Pero igualmente, en cierto modo son historias que puedo sentir cercanas, por cómo están contadas, la perspectiva, la voz con que están contadas.

El autor tiene una novela anterior, Afores, que al parecer se ambienta en el mismo pueblo pero con un personajes diferentes. El pueblo es Puigsech, a finales de los años 90, alejado de las ciudades y rodeado de bosques. Es el final de un verano, donde conocemos a un adolescente, Puig, que está cerca de ser mayor de edad pero además, por muchas circunstancias, ha madurado antes de la cuenta. Cuando acaba el instituto, se extiende ante él y los demás un largo verano, que a la vez es más que un simple verano y casi un rito de paso a la edad adulta.

Puig siempre ha vivido bajo la sombra de su padre, que murió cuando él era muy pequeño. Su madre le ha criado sola, pero ha llegado un punto en que ya no le entiende y le lleva al psiquiatra. Su padre no está en esta historia, pero es una figura importante que marca el resto de la historia, porque en el pueblo muchos creen que era un enfermo mental, y otros piensan que era un sabio iluminado. Cuando en las muñecas de Puig aparecen unas heridas sangrantes, su madre y todos piensan que ha sido intento de suicidio, pero Puig está convencido de que es algo que ha pasado de manera espontánea. Por tanto, a las heridas físicas, se une la incomprensión y los prejuicios del pueblo. Ya se sabe, «de tal palo…»

En aquella época, incluso todavía en tiempos más recientes, en ocasiones el acudir a un psiquiatra tenía como consecuencia una fuerte medicación del paciente, en lugar de otros modos de tratar las disfunciones o enfermedades. En la novela hay una crítica a esa visión medicalizada de la psiquiatría. También se habla de la herencia, y de cómo el hijo de un enfermo mental puede sentirse amenazado por el fantasma de la enfermedad de su padre (¿Está en mi herencia? ¿Me va a ocurrir lo mismo? ¿A qué edad?). A ello se suma que es una enfermedad, en este caso, que conoce a través de otros, por lo cual cualquier descripción es de exactitud dudosa.

El retrato de Puig no se centra tan solo en su locura o falta de ella, o en la incomprensión de los otros, sino en un momento que trata de elecciones y revelaciones vitales. Cuando se acerca la edad adulta, uno se da cuenta de que tal vez eso no es lo que pensaba o le habían contado, o uno se da cuenta de que está casi tocando la libertad de poder hacer lo que quiera.

No descarto comprar la otra novela del autor. Esta me ha gustado mucho, porque he disfrutado su estilo pintoresco y descriptivo, a ratos algo onírico. Ha sido una lectura diferente a lo que esperaba, quizá, pero en muchos sentidos ha superado mis expectativas. La he disfrutado enormemente, desde el principio hasta su final (y de este no diré nada…)

Autor: Ramon Mas
Título: Estigmes
Año publicación: 2019
Número páginas: 142
ISBN: 978-84-16987-42-9

Dedicatoria:
A la gent del Sucre

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