Suicidio, de Édouard Levé (Reseña)

Premeditaste tu fin. Habías pensado el guión para que encontrasen tu cuerpo nada más morir. No querías que se quedase varios días descomponiéndose y lo encontrasen putrefacto, como el de un ermitaño olvidado. Le infligiste violencia a tu cuerpo vivo vivo pero no querías que, una vez muerto, fuese víctima de otras degradaciones a las que no lo hubieses sometido tú. Procuraste aparecer ante tu mujer y los que habrían de llevarse tu cuerpo tal y como tenías previsto.

La novela comienza con una escena dura. Un hombre, que sale de casa con su mujer para jugar un partido de tenis, vuelve a la casa con el pretexto de haberse olvidado algo. Pero en realidad lo que hace es bajar al sótano, coger un fusil que tenía preparado, y pegarse un tiro en la cabeza. Tenía planificado su suicidio y lo ejecutó con total sangre fría y sin dudar.

Todo el libro está escrito en segunda persona, y en él un amigo del muerto se dirige a él, con reflexiones de todo tipo sobre su personalidad, su historia, detalles sobre su matrimonio. No hay una estructura clara ni un orden para la narración, sino que vamos leyendo fragmentos inconexos y casi aleatorios con los recuerdos del amigo. Se intenta explicar y casi revivir al amigo a base de recuerdos y razonamientos sobre por qué hizo lo que hizo, y como esto estaba relacionado con su manera de ser o sus vivencias anteriores. 

Hasta aquí todo bastante normal, ¿no? Precisamente lo peculiar de este libro es que el autor se suicidó días después de entregar el manuscrito de la novela a su editor. ¿Qué trataba de hacer aquí? ¿Dejar una larga carta de suicidio? ¿Hacer autoficción póstuma? Es como una performance sobre su propio suicidio, al parecer la obra de arte definitiva. Pero también es cierto que, mientras leía, aun siendo consciente de este hecho, no podía por eso dotar de todo el interés que me gustaría al libro.

Es un libro artístico, con cierto interés un tanto morboso en cuanto a la motivación del arte en este caso, con un estilo anárquico en cuanto al orden de la narración. Pero en general el estilo es bastante directo, sin excesivas complicaciones aunque con muchas subcapas. Nos están contando mucho, pero de fondo hay mucho más que no nos están contando. 

Por lo que he leído, Suicidio es la segunda parte de un díptico, cuya primera parte es Autorretrato, y con el cual enlaza a través de la primera escena, que es la última del libro anterior. En todo el libro se juega con la memoria de los conocidos, como mecanismo para mantener vivos a los muertos, en este caso el amigo del narrador, o realmente, el escritor que nos está explicando sus motivaciones.

Si os interesa, aquí he visto que hay unas cuantas páginas del libro disponibles para leer. A continuación, algunos fragmentos que me parecieron interesantes.

Rara vez te equivocabas porque rara vez hablabas. Hablabas poco porque salías poco. Cuando salías, escuchabas y observabas. Siempre serás justo porque ya no hablas. Para ser exactos, sigues hablando a través de los que, como yo, te hacen revivir y te preguntan.

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Te sorprendía que tus estados de conciencia fuesen tan variables sin que tu entorno lo percibiese. A veces le confesabas a alguien que en una comida que habíais compartido unos meses atrás te habías sentido de lo más deprimido. Atónito, descubría su ceguera como una bomba de relojería. Mientras, tú, fiel, no cambiabas el gesto.

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No me pones triste, me pones serio. Dañas mi ligereza incurable. Cuando soy demasiado impulsivo y, por razones, que ignoro, se me aparece tu cara, le vuelvo a dar importancia a la gente que me rodea. Las cosas adquieren un relieve que rara vez veo. Disfruto por ti de lo que ya no conoces. Muerto, me vuelves más vivo.

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Contestaba con respuestas largas y precisas, pero cuando a su vez te preguntaba algo le respondías con más preguntas. No tenías ganas de hablar de ti pero podrías haberla escuchado hablar de sí misma durante horas.

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Te infligiste una violencia que no tuviste para con los demás, a los que les reservabas toda tu paciencia y tu tolerancia.

Autor: Édouard Levé
Año publicación: 2008
102 páginas
País del autor: Francia
ISBN: 978-84-92891-07-8
Leído en… español (Ed. 451 Editores)

 

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