Engaño, de Philip Roth (Reseña)

-Sinceramente, ¿piensas alguna vez en arrojarte por la ventana?
-Sí, claro.
-¿Mucho?
-Con frecuencia.
-¿Y qué te lo impide?
-No es que quiera morir, sino que quiero vivir… vivir mejor. Quiero que la vida sea mejor, y por eso comprendo que es mejor que siga viviendo algún tiempo más.

Voy a contar por qué he acabado leyendo a Philip Roth, justo cuando se ha muerto, cuando su nombre ya me sonaba de antes… y la verdad, no me había llamado la atención nunca comprarme un libro suyo.

Algo tan vulgar como que se muere un escritor, y de repente escuché hablar de él con cierta profundidad, fue el detonante. No la noticia en sí de la muerte, sino un programa de radio que escucho, donde se dedicaron a leer fragmentos y hablar un poco de los temas que el autor trató más en su obra. Me llamaron la atención algunos de los fragmentos, por lo cual, la siguiente vez que estuve en una librería me dediqué a ver qué obras tenían y cuál podría encajarme más. Me compré Pastoral Americana, y otro más que ya reseñaré en el futuro. Así que me he metido de lleno con el escritor, aunque de momento estoy empezando a conocer su estilo y su obra.

En este libro lo que me llamó la atención fue la premisa. Es un texto quizá algo inconexo en algunos momentos, sin hilo narrativo. ¿Y esto por qué? Porque de lo que se trata es de retazos de conversaciones entre un escritor llamado Philip y algunas de sus amantes. La historia que más destaca sobre las demás es la de una amante que el escritor tiene en Londres, que le cuenta en los momentos de intimidad sus desavenencias matrimoniales, se queja de su marido o le cuenta cosas de su día a día. Está claro que siendo un libro que se publicó en el 1990, ya no vivimos en el mismo momento. Las cosas han cambiado, y lo que en su día se supone que causó polémica, sobre todo en la comunidad judía, ahora trata temas que ya están más, digamos, normalizados. Así que lo que nos queda es el retrato que hace de las relaciones infieles que mantiene el protagonista, no solo una, sino varias en diferentes momentos del tiempo. En ningún momento se nos explica nada sexual, pero casi siempre parece que las conversaciones son o bien “justo antes de”, o “después de”.

Durante el libro, en ocasiones existe cierta confusión porque no tenemos claro qué persona está hablando, en cierto momento adivinamos que hay diferentes amantes, pero en muchas ocasiones no sabemos quién habla. Así que llegado cierto momento, yo me relajé un poco y pasé simplemente a leer las reflexiones como momentos aislados, a los que poco a poco les vamos encontrando sentido y dando forma.

Es un juego de engaños, engaños entre los personajes, engaño por parte del escritor hacia el lector, engaño de los personajes hacia sí mismos y a sus familias. Me gusta el juego de espejos que se desarrolla durante las páginas. Es un libro corto pero intenso, con mucha fuerza en sus diálogos y en el que es fácil sumergirse. Son diálogos no rebuscados, por el contrario, sencillos, directos, y hablan de muchos temas. El amor, la soledad, la tristeza, la vida en general, el hecho de envejecer, la vivencia como judíos, diferencias entre América e Inglaterra, el proceso creativo…

No se sabe si el engaño del título es el que perpetran sus protagonistas, hacia sus respectivos cónyuges, o del autor hacia nosotros, que le leemos. En todo caso me ha parecido una reflexión bastante lúcida sobre el engaño en general y el adulterio en particular. Seguramente no está a la altura de otras novelas de Roth, pero me ha hecho pasar un rato muy digno.

Para terminar, algunos fragmentos que me han gustado del libro:

Ha encontrado una tremenda falta de objetividad en las reacciones de la gente con respecto a Zuckerman. Cada uno parece hablarle  de un hombre distinto. Dice que el biógrafo tiene dos pesadillas. Una es que todo el mundo te cuente lo mismo y la otra que cada uno te cuente una historia diferente. En el primer caso, el personaje se ha convertido en un mito, se ha vuelto rígido, pero puedes hendirlo con un punzón de partir hielo y hacerlo pedazos. Es mucho más difícil cuando cada persona te da una versión diferente.

*****

-Parece ser que soy incapaz de comunicarme con los demás.
-¿Tú?
-Es algo que me asusta, pero no puedo recordar bien el pasado. La verdad es que solo te recuerdo vagamente.

*****

– ¿Por qué te lo tomas tan a pecho?
– ¿Y me lo dices tú, que lloriqueas porque tienes treinta y cuatro?
– Yo sé por qué me lo tomo a pecho. Quiero saber por qué lo haces tú.
– Porque mi vida no durará mucho más, porque pronto estaré muerto.

*****

– Te serviré una copa.
– Sí, me apetece. Tengo la sensación de que floto entre dos cosas.
– ¿Qué cosas?
– Tú y el abismo.

*****

– Y yo supongo que debería interpretar lo que he leído como una medida de mi tremendo fracaso. Esa mujer puede existir o no, pero el amor hacia ella existe, como existe el deseo de que ella exista, y eso es incluso más hiriente. Tu cuaderno de notas es solo un intento de huir del matrimonio y de mí.

*****

– No, ya no soy así. -Risa-. Ahora soy una persona enérgica.
– ¿De veras? Gracias a Dios que te has vuelto así después de que escribiera sobre ti. Los personajes enérgicos en los libros me producen sueño.
– Pero la pasividad era aterradora. Me parece el retrato de alguien con profundos conflictos, alguien que está fatalmente fuera de la corriente ordinaria de la vida, ¿no te parece?

 

Autor: Philip Roth
Año publicación: 1990
País del autor: USA
Número de páginas: 187
ISBN: 978-84-8346-781-7

Dedicatoria:
Para David Rieff

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