Que nadie duerma, de Juan José Millás (Reseña)

– Cuéntame cosas del taxi.
– ¿Qué cosas?
– ¿De qué habla la gente, por ejemplo?
– ¿Conmigo o entre sí?
– Da igual, contigo o entre sí.
– Por lo general de nada. 
– ¿Cómo que de nada?
– Pues lo mismo que tú y yo ahora. ¿De qué hablamos? De nada.
– ¿No lo ves? Esa es una buena idea. Miles de millones de personas hablando a lo largo y ancho del mundo sin decirse nada. Lo voy a anotar para uno de mis artículos desactualizados.

Hace algún tiempo escuché una entrevista a Juan José Millás en la radio, a propósito de esta novela. No es que no conociese el nombre del autor, pues es un periodista conocido, de esos nombres que suenan conocidos aunque una nunca haya leído nada de ellos. Total, que lo escuché hablar de esta nueva novela y me llamó la atención desde el principio. La premisa tenía “algo” que me cautivó, esa historia de la programadora informática que se mete a taxista mientras se redescubre a sí misma y alimenta su obsesión por una ópera clásica… no sé, me enamoró tanto como para casi correr a la librería a hacerme con la novela.

La novela arranca cuando la protagonista, Lucía, pierde su trabajo como programadora informática. Ese día vuelve a su casa a una hora en la que no suele estar en ella. En su bloque de pisos hay un aire diferente al que conoce, quizá porque ha vuelto a una hora inusual, un día laborable a media mañana. A cualquiera que trabaje le sonará esa sensación, de que las mismas calles que conoce, parecen diferentes a esas horas en las que normalmente se está trabajando. Una sensación muy curiosa… Total, que Lucía está en su piso, pensando qué hará con su vida a partir de ese momento, la acaban de despedir y no se lo esperaba, está sola, no parece tener relaciones muy estrechas con nadie. Vive sola, y se enfrenta a este nuevo problema sola.

Mientras está en su casa, escucha a través de un tragaluz, que uno de sus vecinos está escuchando ópera. Los acordes de Nessun dorma de Puccini le llegan amortiguados por la distancia, pero aun así le ocurren dos cosas: una, que le remueven algo por dentro y despiertan en ella un nuevo interés, en conocer a ese vecino amante de la ópera; y dos, y consecuencia de lo anterior, le dan un nuevo propósito. Si esperábamos que la historia sea la de Lucía conociendo a su vecino y siguiendo un rumbo convencional, estábamos muy equivocados. Al vecino sí lo va a conocer, brevemente y de forma muy superficial, pero al poco tiempo él se muda y lo pierde de vista. El interés de conocerlo se va a transformar en el interés de encontrar a ese vecino, que está en alguna parte de Madrid.

Lucía, que hasta ese momento se había guiado en su vida por la racionalidad y lo definido de la informática, toma varias decisiones: va a ser taxista y recorrer las calles de Madrid (¿o Pekín?), para encontrarse algún día con aquel vecino que escuchaba Puccini. Por ello, cada vez se va a introducir más en la fantasía de Nessun Dorma: pondrá la ópera en su taxi, se va a maquillar como Turandot, la princesa protagonista de la ópera, y se dedicará a mezclar fantasía y realidad mientras persigue su objetivo y se encuentra a diferentes personas y situaciones por el camino.

La realidad se convierte en algo difuso y subjetivo a medida que avanza la narración. Los recuerdos de infancia de Lucía se mezclan con su presente, ella intenta embellecer su presente (que, si nos paramos a pensar, es bastante triste y solitario) con diferentes fantasías. El pasado refuerza estas fantasías, y nunca sabemos del todo si los recuerdos que evoca (recuerdos casi oníricos de su madre, el incidente con el pájaro, la frase “Algo va a suceder”) tienen algo real. Pero  no importa, porque la mezcla de realidad y ficción, el binomio Madrid/Pekín, vida/ópera, funciona bien y el libro se lee con facilidad e interés.

Recuerdo querer saber en qué iba a terminar la aventura de Lucía, y acabarme el libro en cuestión de una tarde. Vale, tiene trampa, estaba de vacaciones y ahí el ritmo de lectura se me multiplica por mil. Pero ahora que ya han pasado algunos días, me reafirmo. Es un libro bien escrito, donde, aunque en ciertos momentos pueda parecer algo errático, todo queda atado y bien atado. Me ha encantado cómo desdibuja la realidad poco a poco, cómo se utilizan los motivos de la ópera de Puccini, los humanos-pájaro, y los mapas superpuestos de Madrid y Pekín, para llevarnos al terreno inestable por el que se pasea la protagonista, de la mano con sus obsesiones, su deseo, sus ganas de reinventarse y enfrentarse a las convenciones sociales, y, no lo olvidemos, su tremenda soledad. Seguramente ahora, cuando vaya a librerías, me fijaré más en otros libros de Millás.

Autor: Juan José Millás
Año publicación: 2018
Número de páginas: 212
País del autor: España
ISBN: 978-84-204-3295-3
En Amazon.es
Leído en… español (Ed. Alfaguara)

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