The Only Story, de Julian Barnes (Reseña)

Would you rather love the more, and suffer he more; or love the less, and suffer the less? That is, I think, the only real question.
[…] Most of us have only one story to tell, only one that matters, only one finally worth telling. If this is your only story, then it’s the one you have most often told and retold, even if – as is the case here – mainly to yourself. The question then is: do all these retellings bring you closer to the truth of what happened, or move you further away?

Con muy poca diferencia de tiempo, me he leído varias novelas de Julian Barnes. Tendría todo el sentido hablar de “devorar” su obra en el mínimo tiempo posible. Cuando algo me gusta mucho, normalmente suelo dosificarlo… o eso hacía hasta ahora. En tiempos más recientes he decidido que si algo me gusta, no tiene sentido dejarlo para un mañana que no sabemos si llegará. Es llevar el planteamiento al extremo, lo sé, pero es que hasta yo misma me estoy sorprendiendo con el rumbo de mis lecturas últimamente (3 novelas de este escritor en los últimos tres meses).

En este libro nos encontramos a Paul, un hombre ya maduro que recuerda su historia de amor con Susan. En la otra novela de Julian Barnes, El sentido de un final, el narrador, Tony, es mucho menos consciente de lo poco fiable de su memoria. A diferencia de Tony, Paul es muy consciente de que posiblemente recuerda de forma incorrecta, no sabe si recordándose mejor de lo que fue, o peor. Paul es lúcido, cínico y parece haberse vuelto más frío con lo vivido en su vida.

We tend to slot any new relationship we come across into a pre-existing category. We see what is general or common about it; whereas the participants see – feel – only what is individual and particular to them. We say: how predictable; they say: what a surprise! One of the things I thought about Susan and me – at the time, and now, again, all these years later – is that there often didn’t seem words for our relationship; at least, none that fitted. But peharps this is an illusion all lovers have about themselves: that they escape both category and description.

Y la historia de Paul, la historia a la que se refiere al principio (“la única historia”, como en el fragmento del principio del post), por supuesto es una historia de amor. Pero tal como las demás historias suyas de amor que he leído hasta ahora, no es fácil ni es del todo típica. En este caso  el protagonista, Paul, tiene 19 cuando comienza la historia. Y la recuerda cincuenta años después. Paul a los 19 es un chico normal, de un vecindario normal, pasando unas vacaciones de verano después de su primer año de universidad, donde se aburre bastante. A sugerencia de su madre se apunta al club de tennis local, y allí es donde conoce a Susan. Ella es una mujer casada de cuarenta y pico años, y con hijas de su edad; sin embargo, los dos se escapan un poco al tópico de aventura entre mujer madura y chico joven.

But that was the nature of relationships: there always seemed to be an imbalance of one sort or another.

En mi caso, quizá la premisa de chico joven y mujer madura, no es la que más me pueda atraer. Sin embargo, sí compré el libro debido a ese enfoque que tiene del protagonista echando la vista atrás y poniendo su propia versión en duda, contando la única historia de su vida que ha importado. ¿Realmente es así? ¿Una vida puede reducirse a una sola historia? La novela me sorprendió, y para bien, me resultó interesante ver a dónde llegaba la historia, porque no es lo típico y lo que esperas, porque está muy bien contada.

The sadness of life. That was another conundrum he would occasionally ponder. Which was the correct  -or the more correct – formulation: ‘Life is beautiful but sad’, or ‘Life is sad but beautiful’? One or the other was obviously true, but he could never decide which.

Paul cuenta su historia con una peculiar melancolía, con dolor por sentirse tan impotente frente a los hechos mientras cuenta la historia, como en el momento que la vivió. Es una reflexión sobre el paso del tiempo, sobre el amor y sus limitaciones (el amor no lo puede todo, esa puede ser una de las moralejas de este libro), sobre lo engañoso de nuestra propia memoria. También, aparte de melancolía, la historia la cuenta desde una considerable y consciente distancia. No quiere caer en sentimentalismos, ni en extremos. No exagera lo heroico de su amor prohibido, no encumbra el sexo ni idealiza los primeros momentos con Susan como amante. Sin embargo sí hay sentimiento en la narración, y por ejemplo se le da importancia a personajes no centrales en la historia, por tener algún significado especial, y quizá simbólico para Paul (es el caso de Joan, amiga de Susan que hace tiempo renunció al amor), mientras que otros pasan sin pena ni gloria (como las hijas de Susan). El marido de Susan, Gordon, está omnipresente pero a la vez sorprende la falta de conflicto explícito con Paul.

It seemed to him that anger was never just anger. Love was, usually, in itself, just love, even if it impelled some to behave in ways which made you suspect there was no love present any more, and peharps never had been.

También es curioso observar cómo todo varía a medida que avanzar la narración. De una Susan espléndida, triunfal, atractiva, inteligente al inicio del libro, pasamos a un ser humano mucho más defectuoso, según pasan las páginas. ¿Llegamos a conocerla realmente? No mucho más que Paul, y él también, como nosotros, duda de todo a medida que pasa el tiempo. El amor pasa a ser otra cosa… el amor contado por el anciano Paul no es un amor explosivo y apasionado, pero sí inconsciente, un chico de veinte años que cree que el amor lo puede todo, y después dejade creerlo. Una historia que le despierta a la vida, y esa misma historia le enseña algunas de las peores verdades que puede aprender a esa edad. Su única historia es también el aprendizaje más cruel.

And then comes the day when you no longer believe such words. You no longer believe that she is still the same underneath. You believe that being ‘not herself’ is her new self. You fear that she is, finally and utterly, doing her dissapearing act.

La historia de Paul y Susan es terriblemente triste. Pues es de esas historias de amor que quizá pudieran haber podido funcionar en otras circunstancias. Es una historia de amor que se convierte en desamor, en falta de amor… nada demasiado brillante ni colorido, ni odio ni amor. Hay más relaciones además en la historia, aparte de la de ellos dos, y que algunas son casi tan importantes aunque con mucho menos protagonismo: la relación de Susan con su marido, la relación de Susan con sus hijas, la relación de Paul con sus padres (¿inexplicablemente inexistente?).

Las historias de amor son las historias más tristes, es una de las conclusiones; porque el amor siempre tiene un final, y porque el mal sexo es peor que el buen sexo, pero el sexo triste es lo más triste de todo (como nos explica Paul). Todo en esta historia es relativo, todo está teñido de cierta tristeza e inevitabilidad, nada (ni el amor, ni el deseo, ni la felicidad) puede darse por sentado.

He sometimes asked himself a question about life. Which are truer, the happy memories, or the unhappy ones? He decided, eventually, that the question was unaswerable.
*****
He had kept a little notebook for decades now. In it he wrote down what people said about love. Great novelists, television sages, self-help gurus, people he met in his years of travelling. He assembled the evidence. And then, every couple of years or so, he went through and crossed out all the quotations he no longer believed to be true. Usually, this left him with only two or three temporary truths. Temporary, because the next time round, he would probably cross those as well, leaving a different two or three standing.

Autor: Julian Barnes
Título original: The Only Story
País del autor: UK
Fecha publicación: 2018
ISBN: 9781473554795
Número de páginas: 272 páginas
Leído en… inglés (Ed. Jonathan Cape)

Dedicatoria:
to Hermione

Deja un comentario