Muerte en mar abierto, de Andrea Camilleri (Reseña)

Otro de los libros que no esperaba leer este verano, y el segundo de los que leo de Andrea Camilleri, ha sido este, que forma parte de la serie del Comisario Montalbano. De la saga en sí, ha llegado a haber 25 libros (excluyendo libros de relatos, como este), ¡nada menos!

Conocemos aquí al joven comisario Salvo Montalbano, en el pequeño municipio siciliano – ficticio – de Vigàta en los años ochenta. Vive en una casita junto al mar en Marienlla, casa que de vez en cuando va a limpiar Adelina, que también le cocina riquísimos platos y actúa con él como si fueran parientes, pero es incapaz de soportar a la novia de Salvo. Ya parece que aquí da muestras de algunos rasgos que luego le van a caracterizar, como ser extremadamente sagaz y observador, aunque aquí todavía es joven y en cierto modo, despreocupado y menos escéptico de lo que llegará a ser años después. Vive años de pasión, vino y rosas con su novia Livia, que vive en Génova, pero se ven en los viajes esporádicos de ella.

Los que han leído más libros de Montalbano, dicen que en este tenemos una versión menos cínica de Montalbano; sin embargo, sí tenemos parte de la explicación de por qué llegará a ser así en su edad madura. También conocemos aquí a las versiones jóvenes de los compañeros de Montalbano: Pasquano, el forense que siempre está de mal humor pero nunca dice no a unos buenos cannoli; Fazio, siempre recopilando datos; también Mimì Augello, siempre al tanto de las chicas guapas de la ciudad. También conocemos a Catarella, el alivio cómico de los relatos con sus expresiones del tipo “en persona personalmente” y sus constantes errores al transmitir nombres de personas que han llamado o han venido a ver a Montalbano.

Queda muy de manifiesto la gran afición de Montalbano por la buena gastronomía, y frecuentemente en los relatos va a comer, solo o acompañado, los manjares de alguna trattoria, o los que le prepara Adelina. Puede ser pasta, albóndigas, salmonetes… y de postre, cannoli.

En este libro, que a mí me ha servido para conocer el personaje y creo que ha sido perfecto para tal propósito, podemos leer ocho casos de la juventud de Salvo. Son de lo más diverso, desde el incendio de un hotel, hasta un turbio caso de trata de blancas, un ladrón honrado, secuestros, asesinatos. Siempre con la mafia como telón de fondo, siempre con el control que ciertas familias ejercen sobre los medios de comunicación, y sobre casi cualquier tipo de actividad criminal.

Aunque debo reconocer que al inicio no me atrapó el libro, fue pasando las páginas cuando le cogí el gusto, y lo que es mejor, le tomé cariño a un personaje ficticio pero tan bien descrito, que parece de carne y hueso. Quizá ha ayudado a eso la ambientación mediterránea, el estilo seco y directo, masculino. Los rasgos de este policía que todavía tiene fe en la humanidad pero la pierde con cada caso que le asignan, que es capaz de disfrutar de los placeres de la vida, que se salta el procedimiento constantemente, si su intuición le dice que tiene razón en algo…

Seguramente es una muy buena lectura para fans consagrados del comisario Montalbano. Pero para mí, que no conocía nada del personaje, también lo ha sido.

Autor: Andrea Camilleri
Año  publicación: 2014
Número páginas: 282
País del autor: Italia
ISBN: 978-84-9838-762-9
Leído en… español (Ed. Salamandra)

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