Un home cau, de Jordi Basté y Marc Artigau (Reseña)

És bonic veure caure un cos. 
És preciós observar com es precipita cap al buit.
M’hipnotitza.
Encara que duri una mil·lèsima de segon, em quedo clavat ressegint amb els ulls la trajectòria i com, finalment, desapareix.

Lo reconozco, me puse a leer este libro por estar escrito en la tapa el nombre de Jordi Basté. También facilitó las cosas que me lo prestaran, ya que aunque iba viendo el libro por todas partes no me acababa de convencer lo que veía cuando lo hojeaba. Simplemente, no me llamaba la atención lo suficiente, pero si uno suma vacaciones, a que le ponen el libro en las manos, dice “¿por qué no?”

La novela tiene una premisa sencilla. El detective protagonista, Albert Martínez, se dedica a la práctica privada. Un día, mientras cena con su amigo Rubén en una discoteca cerca de la Barceloneta, ve algo que le resulta sospechoso.  Ve a dos hombres caminar hacia un espigón en la playa, algo fuera de lo común dada la época del año, y después vuelve solo uno. En principio, dado que es una persona perspicaz, eso le deja un poco receloso; sus sospechas se confirman al día siguiente, cuando en las noticias aparece el descubrimiento de un cadáver en ese mismo lugar. Esa misma noche, sale de fiesta con su amigo y en uno de los lugares célebres de la noche barcelonesa (El Cangrejo), conoce a otro hombre, Eduard. Eso será el principio de una relación que también tendrá su relevancia en la novela.

Y vamos a la otra mitad de la historia. Conocemos una familia “bien” de herencia hotelera venida a menos. El abuelo fue dueño de muchos hoteles que hicieron a la familia rica, pero el padre ha vendido todo al descubrir que tiene una grave enfermedad degenerativa. Los tres hijos se encuentran con una situación difícil, ante la pasividad de la madre. Los hijos son los protagonistas en esta historia: Jofre, el mayor y supuestamente más centrado; Oriol, el bala perdida que nunca ha llegado a nada; y Mireia, la niña mimada de la casa. Los tres se ven en una situación complicada a raíz de la enfermedad del padre, en parte por la disyuntiva en que los pone él, pero sobre todo por la avaricia que les hace querer tener la mayor parte del dinero de sus padres.

La historia, hasta aquí, no tendría nada de particular; es por eso que no me llamaba demasiado la atención. Lo que sí tiene es una estructura peculiar, ligada estrechamente a la forma en que el libro fue escrito. Dado que es una historia escrita conjuntamente entre los dos autores, leemos en capítulos alternos diferentes partes de la historia (la del detective, y la de los hermanos). De los capítulos que tienen como protagonistas a los tres hermanos (Jofre, Oriol y Mireia), se ha encargado del dramaturgo Marc Artigau; de los capítulos centrados en el detective, Albert, se ha encargado Jordi Basté. A menudo los capítulos dan perspectivas diferentes de un mismo hecho, y eso convierte la narración en más rica e interesante.

Me gustaría comentar lo que aparece también en muchas reseñas sobre el libro. Se ha querido dar mucho protagonismo a la ciudad de Barcelona, sobre todo en fragmentos del detective, que tiene varios encuentros en diferentes puntos de barrios de Barcelona (Gràcia, Sarrià, las Rambles…). Entiendo lo que se quiere conseguir con la mención repetida de nombres de restaurantes, calles y lugares, aunque en algunos momentos llega a resultar algo que nos despista de lo que importa realmente, la historia. Por otro lado, cómo se nota cuando a uno le gusta comer; igual que otros detectives célebres (los autores querían rendir homenaje a Vázquez Montalbán, cuyo Pepe Carvalho también era un gran aficionado a la gastronomía), a Albert le gusta (y mucho) comer, y comer bien. No es el típico detective que come cualquier cosa y sigue con el trabajo, sino que este se pega algún que otro homenaje en el transcurso de la historia.

También hay algún guiño a la música, con mezcla variopinta de géneros (Raphael, Adrià Puntí, etc.), pero ni de lejos la música tiene tanto protagonismo como la propia ciudad, la comida, y la bebida. El estilo de la novela va variando, a veces más serio, y a veces más cínico. Suele haber un cambio grande entre los capítulos. En los que el protagonista es Albert, está su sentido del humor y su cinismo; en los que la protagonista es la familia encontramos un tono más oscuro y nada de espacio para el humor.

Ya para terminar, decir que aunque la historia en sí no me ha parecido nada excepcional, de la novela me ha gustado la manera en que está construída (los capítulos alternos), y cómo va administrando los hechos para satisfacer siempre un poquito más la curiosidad. Creo que si la trama hubiera sido un poco más compleja y menos precedible la novela me hubiese gustado mucho más; también comentaría que el final me pareció bastante pobre en relación al resto del libro. En general, una lectura amena y fácil, me leí el libro en pocos días.

 

Si os pica la curiosidad, en este enlace podéis leer las primeras páginas de la novela.

Autores: Jordi Basté / Marc Artigau
Año publicación: 2017
Número de páginas:
ISBN: 
Leído en… catalán (Ed. Rosa dels Vents)

Dedicatoria:
Per a l’Adriana, la mare de la Geòrgia i la Gabriela, la millor amiga, la millor confident que em va donar el millor consell: “Fes el que vulguis”.
Per al Marc Artigau, que és tan antisocial que no vol dedicar el  llibre a ningú però jo sí a ell.

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