Post Mortem, de Peter Terrin (Reseña)

Este llanto es peligroso, nunca queda sin consecuencias. No sé cuándo exactamente, en algún punto de la tormenta rugiente, se ha roto algo. No, esa no es la palabra, el cliché no pega, aquí; algo se ha soltado, y ahora va a la deriva. Flota por mi cuerpo, es una sensación física. No sabría decir de dónde ha salido. Siempre está en el lugar equivocado. No me impide nada, pero a partir de ahora me lo encontraré en todo lo que haga o no haga, en un lugar distinto cada vez, siempre en un lugar equivocado.

Este es de esos libros a los que llego haciendo caso de una breve reseña en un periódico. Normalmente dedico unos minutos los sábados a repasar un suplemento cultural de un periódico (tampoco voy a hacer publicidad aquí…), la cuestión es que tengo por costumbre anotarme para leer en el futuro aquellos que más me llaman la atención. Este fue uno de esos. 

Post Mortem está dividida en tres partes muy diferentes y diferenciadas entre sí. De forma muy breve, la primera parte nos presenta a Emiel Stiegman, el protagonista, que nos explica qué le da vueltas en la cabeza y cómo es su vida. Todo eso cambia para la segunda parte, donde, sin entrar en muchos detalles, la vida de Emiel y su mujer va a cambiar mucho a raíz de algo que le ocurre a la hija pequeña de ambos. En la tercera parte se da cierre a la historia.

Post Mortem es una meta-novela con todas las de la ley. Emiel Stiegman es un escritor no muy conocido, al que le aterra convertirse en famoso de veras, morirse, y que escriban sobre él. Stiegman tiene muchos rasgos en común con el propio Terrin, como su físico, su edad, su vida familiar (hija de la misma edad), y su fobia a las biografías que puedan escribir sobre él. De todo, lo que más me llamó la atención fue el tema de las biografías, ¡qué fobia tan rara! Él lo explica poniendo como ejemplo una anécdota un tanto banal: se excusa de acudir a una cena que no le apetece argumentando “problemas familiares” que no existen, y luego no deja de darle vueltas  al hecho de que, quizá un día, un hipotético biógrafo suyo tendrá que explicar lo que ha ocurrido.  Pero lo meta no se queda aquí. Stiegman, en la novela, está planteándose escribir una novela con un protagonista que tendría mucho en común con él, llamado T. Básicamente el trío Terrin-Stiegman-T. comparte todo: edad, físico, familia, circusntancias vitales, preocupaciones, biografía… En esta primera parte se nos cuenta esto, se nos pone en contexto, conocemos al protagonista, su día a día, algunos recuerdos de la infancia, algo de su pasado. Y entonces, llega el imprevisto, lo que nadie se esperaba, la tragedia.

Ya he dicho que no iba a entrar en muchos detalles pero algo le ocurre a Renée, la hija de Stiegman, y eso cambia la vida de sus padres, tal como en la vida real lo que ocurrió a su hija impactó al autor también. Ese hecho lo cambia todo, y también hace que la narración sea totalmente diferente. Es eso lo que quiere contar, lo que no quiere que nadie cuente por él, ya que él sabe mejor que nadie lo que ocurrió, la cronología, qué significó para él.

En un par de entrevistas muy interesantes al autor (esta y esta), Peter Terrin explica que la vida del autor no se puede separar de los libros que escribe, más en este caso, donde la intención es contarse él mismo, dejar testimonio en un formato diferente a la autobiografía y más novelesco, pero también autobiográfico.

Lo más importante del libro, incluso según el autor, es esa segunda parte, la parte central, de la que creo que el futuro lector sepa lo menos posible. Quizá es una tontería por mi parte, ya que en cualquier sinopsis o entrevista explican todo lo que ocurre en el libro. Yo tuve la suerte de poder leerlo sin saber gran cosa y por ello  pude disfrutar de cierto grado de intriga al leer. Lo que ha querido hacer Terrin, lo que en la novela quiere hacer Stiegman, es dejar constancia de lo que está viviendo y de lo que ocurre a su alrededor. A la vez, su escrito deja testimonio del amor paternal y lo frágiles que son nuestras vidas, cómo en un segundo podemos perderlo todo.

El libro me ha enganchado mucho. No es solo por la parte que me mantenía intrigada, sino que me ha gustado cómo está escrito, cómo se expresa el autor. No es que sea una historia revolucionariani muy novedosa, pero se trata de hechos reales, y al igual que en la vida real, las historias se repiten una y otra vez, y las tragedias se suceden de forma muy poco original. Dadas las características de lo que se cuenta en este libro, sí se puede decir que esta desgracia en particular no es frecuente (por suerte).

La segunda y tercera parte, muy bien escritas, las que más me engancharon. No es que la primera parte fuera mala, pero las otras dos son geniales. No diría que es un libro optimista, tiene partes muy duras y crudas, muy oscuras, pero también hay rayitos de luz en medio de todo eso. El protagonista demuestra ser infatigable aunque en muchísimas ocasiones se siente vencido y acabado, el amor fluye en la familia, fluye incluso en los momentos más complicados. El libro es un muy interesante juego de espejos en que el autor nos proporciona su propia visión acerca de un acontecimiento clave en su vida.

 

Autor: Peter Terrin
Año publicación: 2012
Número páginas: 217
País del autor: Bélgica
ISBN: 978-84-4449666
Leído en… catalan (edición Raig Verd) 

Dedicatoria: 
A la meva filla

2 comments

    • Ya… muy curiosa, incluso mientras leía la primera parte del libro pensaba que un tanto absurda. ¿Qué me importa lo que digan de mí cuando ya no esté? Pero en fin, es eso, un punto de partida, en la segunda parte todo eso queda de lado para dar paso a preocupaciones mucho más palpables y universales del protagonista.

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