La casa en el confín de la tierra (The House on the Borderland), de William Hope Hodgson

Cuando me apunté en el reto Noche de miedo del blog “Inés y sus libros”, aún quedaba algo más de un mes para colgar la reseña. Así que como siempre soy tan optimista con respecto a como gestionaré mi tiempo (y lamentablemente me suelo equivocar), me puse a pedir recomendaciones de libros de terror, a pesar de tener como reserva este libro por si no aparecía nada mejor. Finalmente sí aparecieron opciones que me llamaban más la atención (recomendaciones de Doctorlecter y Sprocket que leeré antes o después, ¡muchas gracias!)

Pero voy a hablar de este libro que es el que hoy me ocupa. Sin duda, si hubiera tenido más tiempo hubiera reseñado algo más “de terror”, pues aunque La casa en el confín de la tierra podría considerarse terror, es más ese tipo de horror lovecraftiano y algo psicológico a ratos, que el terror de casquería de Clive Barker por ejemplo. No menciono a Stephen King, porque bueno, resulta que me he leído unos cuantos libros suyos (todos, en realidad xD) y es difícil calificarlos con un solo adjetivo (no digo que a Lovecraft lo pueda calificar con tan poco, pero no nos pongamos quisquillosos).

El argumento trata de dos amigos, que viajan a la Irlanda rural, al pueblo de Kraighten para pescar. Tengamos en cuenta que el libro fue escrito a principios del siglo XX, así que hay cosas que podemos esperar y cosas que no. Me refiero a que el punto de partida, la premisa, es tan sencilla como esta. Dos hombres llegan a un pueblo donde ni siquiera son capaces de entenderse con sus habitantes. Y mientras exploran la zona, se encuentran con una extraña casa que está al lado de un gran lago. La casa está en ruinas, pero encuentran entre los escombros los restos de un diario en un estado bastante aceptable. El diario es de un habitante de la casa, un hombre que narra en forma de diario y en primera persona los extraños acontecimientos que le ocurren en la casa a él, su perro Pepper y a su hermana, que además es su ama de llaves.

Sin entrar en muchos detalles, puedo comentar que en el diario el hombre detalla cómo compra la casa a un precio inusualmente bajo, y cómo poco a poco empieza a ver su vida alterada por acontecimientos cada vez más perturbadores. La cosa no se queda ahí, y el narrador acaba incluso viendo otros mundos, a monstruos mitológicos y siendo atacado por extrañas criaturas. Ya no cuento más, tranquilos. 😉

El libro tiene un estilo, como se podría esperar por el tiempo en que fue escrito, bastante arcaico, y además muy descriptivo. Abundan los adjetivos y los adverbios, y eso puede poner nervioso a más de uno. No es inconveniente una vez que uno se acostumbra (si llega a acostumbrarse), pero para mí no es lo mismo leer este libro, con todo lo que lo diferencia, no solo en la forma de narrar sino en el tipo de hechos que se narran, que una historia más contemporánea. Tema aparte es que a William Hope Hodgson se le da el crédito de haber sido uno de los inspiradores para Lovecraft, uno de los padres del terror moderno. Desde luego, para su época demuestra una gran inventiva y ganas de renovar el género, que al parecer hasta entonces se limitaba más bien al terror gótico sobrenatural. Esta novela introduce (aparte del terror en sí), elementos de ciencia ficción, terror psicológico e incluso cósmico. Se pueden ver claramente en ellas las raíces del terror que haría famoso a Lovecraft. Sin embargo, y al menos puedo hablar por mí, este autor no me sonaba demasiado. ¿Un olvido injusto? Puede. Por otro lado, me ha gustado la aparente sencillez del relato y cómo va introduciendo elementos cada vez más extraños en la historia.

Al escribir la reseña he estado leyendo las de otras personas y
varias coinciden: no es una lectura fácil o para todo el mundo. No es lo que se suele esperar cuando uno
toma un libro de terror para leerlo. Al igual que la obra de Lovecraft, este libro no se lo recomendaría a cualquiera. De todos modos creo que es una historia interesante, y que si creéis que el terror “cósmico” o mitológico os puede gustar, quizás podáis darle una oportunidad y así de paso conocer a – repito – uno de los padres del terror moderno. A mí el libro me ha gustado. No me ha apasionado, no me ha enganchado locamente, pero sí me ha gustado.

Ah, y feliz Halloween. 🙂

FRAGMENTOS 

Al llegar al otro lado, nos dirigimos hacia el saliente del espolón, y debo confesar que experimenté una insoportable sensación de terror al asomarme desde aquella vertiginosa cornisa a las oscuras profundidades de abajo… de las que se elevaba el tronar de la catarata y el sudario de agua pulvurenta. Al llegar a las ruinas, trepamos cautelosamente a su alrededor, y en el extremo más alejado nos tropezamos con un montón de piedras y bloques desprendidos. 

***

Y mientras nos alejábamos, me pareció oír otra vez un lamento lejano, y me dije a mí mismo que era sin duda el viento… aunque esa tarde no había soplado ni la más leve brisa.

***

Miré a uno y otro lado, y vi más y más. Las montañas rebosaban de seres extraños: Dioses-bestias, Horrores tan atroces y deformes, que la cordura y la decencia se niegan a todo intento de descripción. Y yo… yo me sentí invadido de un horror, una náusea y una repugnancia insoportables; sin embargo, a pesar de todo, estaba sumamente maravillado.

 

Título original: The House on the borderland
Autor: William Hope Hodgson
Año de primera publicación: 1908
Número de páginas: 188 páginas
ISBN: 9788477026358
Dedicatoria: A mi padre (cuyos pies pisan los ecos perdidos)
Leído en… español

 

 

9 comments

    • Sí, el libro está muy bien.
      Mientras escribía la reseña, leí por ahí que Hodgson, por sus años en la marina, era todo un experto en temas marinos. Seguro que ese libro estará muy bien, ya estaré pendiente de a ver qué cuentas cuando lo reseñes.
      Gracias por comentar!

      • Jaja, ¿ves? Ya te dije que no dejaras de leerlo solo porque a mi no me hubiera gustado, que hay gustos para todo. Igual es que lo pillé en mal momento o que me dejó chof porque me esperaba otra cosa.

        • Puede ser, o simplemente que no es un estilo que sea fácil que guste a todo el mundo, más si no sabes muy bien con qué te vas a encontrar. Por suerte a mí me pilló con buena predisposición. También es verdad que quizá en otro momento no me hubiera gustado mucho, es un estilo especial.

    • Ya, lo entiendo perfectamente, el tipo de narración es a ratos algo farragosa y se para mucho en las descripciones. Hay obras que envejecen muy bien y otras que no tanto, supongo que a pesar de que me gustó, esta puede estar más bien en el segundo grupo.

  1. ¡Anda! Acabo de meterme en la página de mi biblioteca y he visto que lo tienen en su catálogo. A ver si cae para el año que viene.

    • Pues si lo lees, espero que te guste. Ya ves que el estilo es más bien anticuado, pero puede ser interesante conocer a uno de los padres del género. 🙂

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