Neverwhere, de Neil Gaiman (Reseña)

En realidad, esta es la primera novela de Neil Gaiman que leo. Aunque sí estoy familiarizada con su obra en cómics (este año me he leído – hasta el momento – Señal y ruido y Violent Cases), y son estupendos trabajos, tenía la tarea pendiente de leer alguna de sus novelas. Y la enmendé leyendo esta de Neverwhere, que en mi ignorancia no sabía si era de las mejores, de las regulares o peores del autor.

En la novela, el protagonista es Richard Mayhew, un oficinista cuya mayor excentricidad es tener una colección de pequeños trolls en el escritorio (y no trolls de esos que a veces nos encontramos en los comentarios d elos blogs, sino más bien quizá pequeños bichillos como estos). Trabaja y vive en Londres, y tiene una prometida, Jessica. Tiene también un pisito y la vida más o menos establecida. Lo que tiene, más o menos, es lo que tendrá. No aspira a mucho más y no espera que nada cambie demasiado para él. Además, la susodicha Jessica, parece ser la que lleva más o menos los pantalones en su relación y él se deja hacer sin problemas. Vamos, que tiene una vida sin demasiadas particularidades. En principio, no es carne de novela fantástica.

Pero todo cambia cuando conoce a Puerta. Puerta es una chica a la que encuentra un día ensangrentada y herida en la calle, así que decide ayudarla y llevarla a casa para que se cure y se recupere. La decisión de ayudar a esta chica afectará y mucho a su vida personal, a su relación con Jessica, y en general a todo lo que le concierne. Y todo esto ¿por qué? Pues porque vive en Londres de arriba, pero a partir de ese momento descubrirá que hay un Londres de abajo y que su vida nunca volverá a ser la misma por mucho que lo desee. Aparte de a Puerta, una chica muy importante en el panorama del Londres de abajo, conocerá a otros personajes con mucho peso en la novela, como el Marqués de Carabas, y más adelante a Cazadora, a Anestesia, una ratanoparlante… A partir del día en que auxilia a la joven herida nada volverá a ser lo mismo para Richard, por mucho que lo lamente.

Y es que el Londres de abajo contiene muchos secretos, muchas semejanzas pero también muchas diferencias con el Londres de arriba, muchos puntos en común (sobre todo geográficos). Así, no será raro encontrarnos con paradas de metro que coinciden en ambas ciudades, pero aparte de eso, todo es muy diferente. El de abajo es un mundo anárquico, diferente, con diversas especies que conviven en una tensa armonía, con asesinos y torturadores a sueldo, ratas que hablan y tienen poder, un Mercado que se celebra cada vez en un lugar diferente… todo es nuevo para Richard, y también para nosotros, pero no por ello menos apasionante. El Londres de abajo es como un laberinto complicado, lleno de peligros, donde en cada rincón acecha una sorpresa para alguien que no está acostumbrado a moverse en esos ambientes. Y es que es el espejo del de arriba, las alcantarillas, el Metro, los túneles, y el mundo subterráneo en general son lo que prima allí. No hay luz del sol, y sí una gran cantidad de oscuridad, y del mismo modo, todo es muy diferente.

Así que Richard se une a Puerta y al Marqués de Carabas en su aventura por descubrir quién asesinó a la familia de Puerta, y para ponerla a ella a salvo ya que previsiblemente también querrán matarla a ella. Richard no es un personaje demasiado simpático, es cobardica y un poco pesado, y puede que Puerta sea demasiado valiente y decidida, y el Marqués también un poco demasiado pizpireto. También están los personajes malvados, en principio con su máxima representación con el Señor Croup y el Señor Vandemar. Temibles, sanguinarios, con un notable gusto por el sufrimiento y el derramamiento de sangre ajena. Nuestros héroes tienen una misión doble: huir de los peligros que los amenazan y encontrar lo que se les ha encomendado, así que en el libro seguiremos sus aventuras, tropiezos y desventuras hasta que llegan a su objetivo.

Es un libro de aventuras, un libro que calificaría de infantil-juvenil en algunos de sus fragmentos, aunque definitivamente no infantil en otros. Está lleno de personajes excéntricos, situaciones estrambóticas y en definitiva, de aventuras para sus personajes. Puede que a ratos fuera algo cándido para mí, pero aún así y en su conjunto, me ha gustado. Me gusta el mensaje que quiere transmitir a través de la transformación gradual de Richard en tío panoli a tío que se da cuenta de lo que realmente quiere en la vida. Me ha gustado el Marqués de Carabas, al que por algún motivo equiparaba mentalmente con Jack Sparrow de Piratas del Caribe, aunque no parezcan tener nada que ver. Y me ha gustado este estilo de novela de aventuras sencilla y sin demasiadas pretensiones porque entretiene sin más complicaciones. Los personajes puede que sean un poco planos (Puerta como chica valiente y decidida; Arthur como hombre cobarde e indeciso; Cazadora como sedienta de aventuras y la mejor en la lucha; el Marqués de Carabas como tramposo pero leal), pero aún así acabé sintiendo simpatía por ellos.

A veces, la novela es un poco predecible, pero casi siempre es interesante e incita a leer más. Es una lectura sencilla, que seguramente no aporta ninguna complejidad, pero sí entretenimiento y candidez, como las novelas de aventuras que me solían gustar de pequeña, y eso es refrescante. Así que aunque en principio no me atrapó, sí que es verdad que seguí leyéndola de forma ágil, sin complicarme y con entretenimiento. No se me ha hecho pesada, es una novela sencilla de aventuras y con personajes a los que al final (no sin trabajo, en algunos casos) he acabado tomándoles cariño. Así que aunque en principio no me encantó, el balance final es bastante positivo. Además de ser fácil de leer, tiene acción, tiene intriga, y tiene humor.

(Por cierto, la novela tiene una serie homónima que se hizo también en el año 1996 para la tele británica, a ver si puedo verla pronto y comentar qué me ha parecido).

FRAGMENTOS DEL LIBRO

Era un viernes por la tarde. Richard había observado que los acontecimientos eran unos cobardes: no sucedían de uno en uno, sino que llegaban en manadas y se abalanzaban sobre él todos a la vez.
***
– Este es Maese Colalarga, del clan Gris – dijo el Lord Ratanoparlante-. Dice que le resultas sumamente familiar. Quiere saber si ya te había visto antes.
Richard miró a la rata. La rata miró a Richard.
– Supongo que es posible.
***
Querido diario, empezó. El viernes tenía un trabajo, una novia, un hogar y una vida que tenía sentido. (Bueno, tanto como lo pueda tener cualquier vida). Entonces me encontré con una chica herida que sangraba en la acera e intenté ser un buen samaritano. Ahora no tengo novia, ni hogar, ni trabajo y estoy caminando unos setenta y cinco metros bajo las calles de Londres con la esperanza de vida prevista de una mosca suicida.

Título: Neverwhere
Autor: Neil Gaiman
Año de primera publicación: 1996
Número de páginas: 400
ISBN: 978-0755322800

Leído en… inglés

Si queréis ver más reseñas de libros leídos este año, aquí los tengo todos listados. ;)

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6 comentarios en “Neverwhere, de Neil Gaiman (Reseña)

  1. No sé, muchas veces he tenido un libro de Gaiman en las manos, pero al final acabo decantándome por otros. No me acaba de atraer, tal vez porque la sombra de Sandman es demasiado alargada y quiero que siga así.

    Saludos.

  2. Pingback: Bitacoras.com
    • Hala, ¡no sabía que eres tan fan! Pues nada, a mí al principio me costó porque los cómics me habían gustado mucho y eran más “serios”. No me esperaba que fuera así, pero al final le cogí el gusto y lo leí en bastante poco tiempo. Leeré más seguro. :)

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