Monstruos invisibles, de Chuck Palahniuk (Reseña)

El cómo he llegado a leer este libro en apenas tres días, es fruto (casi completamente) de la casualidad. El sábado fuimos a un centro comercial muy grande para ver la nueva peli de Batman (sí, esa que todavía no he conseguido reseñar de forma lo bastante satisfactoria como para publicar la entrada ;) ). La cosa es que uno de los dos estaba con resaca del día anterior – y no era Carlos – y bueno, que más que mirar tiendas de ropa o tontás diversas, me apetecía sentarme en uno de esos asientos que hay repartidos con Fnac y leer un poco. Nunca lo había hecho, pero estoy convencida de que hay gente que lee muchísimo allí. La cosa es que me leí como unas cuarenta páginas de este libro, y claro, ya que me había enganchado lo suficiente, me lo compré y está en casa. Es un defecto que tengo: compro demasiados libros, más de los que puedo leer.

La cosa es que cuando leí Snuff (aquí está mi reseña), un amigo me había recomendado otros de Palahniuk que eran, en su opinión (y ha leído ya unos cuantos de este escritor como para que me fíe de su criterio), mejores. Creo que Monstruos invisibles no era ninguno de ellos. Diría que son Nana, Rant y Fantasmas. En otra ocasión los leeré, seguro, pero el otro día cuando fui a la sección de bolsillo, era este el que estaba y no los demás. Además, el argumento de este libro me pareció curioso: la protagonista es una modelo a la que un accidente deja con la cara horriblemente desfigurada. Esta chica, que nos cuenta su historia en primera persona y de forma muy poco lineal, tenía una mejor amiga, Evie, también modelo y con la que la relación es más bien de amienemiga. También tenía un novio, Manus. Al perder su belleza y parte de su rostro, pierde también muchas otras cosas y a personas y relaciones que daba por sentadas, pero como digo, la historia no es lineal y va saltando adelante y atrás en el tiempo, tanto a la infancia de la protagonista como a su pasado más reciente, sus relaciones, sus rutinas.

Como en el otro libro que leí del autor, Palahniuk hace bastante uso (y abuso) de la repetición de ciertas expresiones o estructuras para las frases. En este caso, y según el estado de ánimo de la protagonista, nos expresará lo que siente por medio de unas hipotéticas palabras de un fotógrafo. Dado que su trabajo es el de modelo, explica al principio del libro que está acostumbrada a que le dén órdenes sobre qué emociones mostrar. Y así, encontraremos constantemente frases como “Dame compasión” o “Dame lujuria”, según lo que esté ocurriendo. Esta condición de modelo, una mujer que ha vivido siempre de su belleza y su imagen, contrasta con cómo la conocemos ahora, un monstruo invisible, una persona con una deformidad que oculta gran parte de su rostro con velos después de que alguien la llame ‘monstruo’. Esto, evidentemente, es una gran putada, pero ella no se encierra en casa a llorar, precisamente. Al contrario, ahora tiene una nueva gran amiga, una travesti en vías de cambio de sexo llamada Brandy Alexander, la Reina Suprema, que se inventa para ella una personalidad y un nombre nuevo cada día. Todos los personajes del libro son muy exagerados, muy caricaturescos, es difícil que provoquen empatía, y eso fue exactamente lo que me ocurrió con Snuff. Tiene un ritmo rápido, como de ametralladora, engancha mucho, pero los personajes son tan extremos que no puedo ni amarlos, ni odiarlos, y además me da exactamente igual lo que les pase. Esto no es malo, ni bueno, simplemente creo que forma parte del estilo de Palahniuk.

Prueba de ese ritmo rápido, de fácil lectura y atrapante, es que, incluso teniendo en cuenta lo cortito que es el libro, me lo he terminado en poco tiempo. Un par de ratillos repartidos en tres días. Y eso para mí es muy positivo, que un libro me permita leerlo con facilidad e interés. Es curioso como a pesar de lo que decía de la falta de empatía con los protagonistas, me interesaba seguir leyendo a ver qué pasaba. Aparte de esa ligereza, la historia, al estar contada de forma no lineal (constantemente tendremos a la protagonista diciendo “Saltemos a…”, y explica al principio que lo hace así para que la narración sea como una revista, que uno va hojeando y donde los contenidos no siguen un orden demasiado determinado) es ágil y dinámica. Sobre todo a partir de la mitad del libro – más o menos – tendremos algunos giros en la historia, que pueden ser más o menos sorprendentes, pero dan a la historia un tinte cada vez más bizarro e irreal. Para quien eso pueda ser un problema (lo de los personajes exagerados, coincidencias más que improbables, y giros de la historia bizarros), yo diría que lo mejor es casi que lean otra cosa. Pero adaptándose un poco al estilo y a todo eso, yo he pasado un buen rato leyendo. Supongo que hay que asumir que en este libro lo normal es lo que nosotros podemos considerar menos frecuente en nuestras vidas (travestis, cambio de sexo, etc.), y es un elemento más de la historia.

En resumen, que no es quizá una obra maestra, pero para mí sí es un buen libro porque me lo he pasado bastante bien leyéndolo. Tiene momentos sangrientos, momentos escabrosos y sobre todo, es muy bizarro, muy autodestructivo y nihilista, con personajes que no quieren ser quienes son, personajes superficiales y destrozados por dentro y por fuera. Y hay escenas muy gráficas que me encantaron (como por ejemplo la que la protagonista empieza a explicar en las primeras páginas).

ALGUNOS FRAGMENTOS

En resumidas cuentas, que ser modelo profesional significaba recibir dinero a cambio de reaccionar exageradamente ante cosas como un pastelillo de arroz o unos zapatos.

***

Casi siempre resulta muchísimo más fácil que el mundo no se entere de lo que está mal.

***

- Nunca, jamás, la persona a quien tú quieres y la persona que te quiere son la misma persona. Brandy nos abandonará si piensa que tú la necesitas, pero nosotras también la necesitamos.

***

Soy un monstruo invisible, y soy incapaz de amar a nadie. No se sabe lo que es peor.

***

Pasemos a todas las veces que Brandy Alexander me habla de la cirugía plástica y pienso en los pedículos. En la reabsorción. En los fibroplastos. En la médula ósea. Años de dolor y de esperanza; y cómo no me voy a reír.
La risa es el único sonido reconocible que soy capaz de emitir.

Título original: Invisible Monsters
Autor: Chuck Palahniuk
Año de publicación original: 1999
ISBN: 978-84-8450-687-4
Número de páginas: 267
Dedicatoria:

Para Geoff, que decía: “Esto va de robar drogas”.
Y para Ina, que decía: “Esto es perfilador de labios”.
Y para Janet, que decía: “Esto es crep georgette”.
Y para Patricia, mi editora, que seguía diciendo:
“Esto no tiene suficiente calidad”.

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10 comentarios en “Monstruos invisibles, de Chuck Palahniuk (Reseña)

    • Margari, es que en este libro en concreto, sí es verdad que es fácil que no encaje con los gustos de algunas personas. Que me guste a mí no quiere decir que tenga que gustarte a ti, por ejemplo.
      Besos!

    • Ya, Pilar, es eso, cuestión de gustos en cuanto a historia y en cuanto a forma de contarla. Si lo dejaste será que no te atrapó mucho. Y cambiando de tema, anda que no ayuda eso de echarle un ojo a los libros antes de comprarlos. ;)

  1. Pingback: Bitacoras.com
    • Ya, Alcorze, es que el tema tiene que gustar. Y esa forma de contar la historia tan particular también. No sé qué tal serán esos otros, yo creo que el próximo lo elegiré también hojeando en alguna tienda, y me fijaré en la sinopsis. En este el tema no me llamaba especialmente, y creo que disfrutaría mucho más otro tipo de argumento menos estrambótico. :)

  2. Yo este libro estuve a punto de comprármelo, pero acaba de terminar uno de este mismo autor y quería cambiar de estilo,
    Sé que tarde o temprano me lo terminaré pillando, al igual que Snuff, que aunque tu reseña no fuese muy positiva me llama mucho la atención por ese argumento tan bestia jaja

  3. Este libro es buenísimo. Lo flipé en demasía, pero si no has leído “Nana” o “Fantasmas” del mismo autor, te las recomiendo. Seguro que si esta te gustó, de las que te hablo, no se quedan atrás en bestialidad. El último que leí de este autor es “Snuff”, que nos adentra en un casting porno…sin palabras. Veo que ya lo leíste y también considero que no es el mejor. Muy buena entrada, felicidades!

¡Comentad, insensatos! ^^

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