Bueno, pues como que por circunstancias familiares estos días pocas series estoy viendo, y menos pelis todavía, mi maravilloso propósito de irme viendo los pilotos de series nuevas cada día se está yendo un poco al carajo. Es igual, recuperaré el tiempo perdido en cuanto pueda! Pero mientras, y dado que me da una pereza infinita terminar una de las decenas de entradas más elaboradas que tengo en borrador, creo que hoy voy a salir del paso con un socorrido meme de esos que a veces tanto sirven para que nos conozcamos todos mejor.
(A todo esto, últimamente estoy muy liada y me da el tiempo justo para actualizar el blog, así que debo un montón de visitas – ¡y de comentarios! -. Lo siento mucho, remediaré eso, probablemente cuando tenga tiempo de ponerme al día con las series).
Así que el meme de hoy es uno que, la verdad, igual he hecho ya, y trata de manías. Y es que en el fondo, todos somos bastante puñeteros ¿no?
1. Mi principal manía quizá es que nunca me parece bien lo que hago. Da igual lo que me esmere o que los demás me digan que está bien, yo suelo ponerme cabezona y pensar que igualmente, lo que he hecho es una mierda pinchada en un palo. Primera manía, que es más bien un defecto. Eso sí, no lo aplico a los demás, viene siendo lo que se llama “doble rasero”.
2. Manía chorra: solo me gusta el colacao hecho de una manera. Muy caliente y sin revolver, de modo que el colacao se queda en el fondo del vaso/taza y luego lo puedo coger a cucharadas. Es una chorrada pero es así, y si lo mismo lo bebo todo revuelto ya no me sabe igual.
3. Otra chorrada de alimentación: me encantan las infusiones. En casa tengo, en mis mejores épocas, más de diez tipos de infusiones, tés y mate, ¡o de quince! Reconozco que luego el 85% de las veces acabo tomando las mismas tres o cuatro, pero me gusta saber que tengo variedad.
4. Soy una maniática a la hora de aparcar. Y tiene gracia que lo sea, porque justo va a hacer un mes que un hijoputa se llevó mi coche por delante, mientras estaba perfectamente aparcado y yo dormía. Y así estamos, peleándonos con el seguro. Eso sí, si algún día vuelvo a tener coche, seguramente seré el doble de puñetera para elegir el sitio donde dejarlo. Ni esquinas, ni furgonetas o camionetas cerca, ni un centímetro metido en un vado, pegado a la acera, lo más lejos posible de coches viejos llenos de abolladuras… total, para lo que me servirá. Mi historial de accidentes-que-no-son-culpa-mía está batiendo récords y ya a nadie le sorprendería si a mi coche dentro de unos meses le cae un meteorito encima, por ejemplo. Repito: si es que tengo coche dentro de unos meses.
5. Me apunto todo. A veces, hay demasiadas cosas de las que acordarse, así que recurro a listas de todo tipo, post-its, correos electrónicos a mí misma… y así, raramente me olvido de algo. Las alertas del Outlook y el móvil son mis amigas.
6. Relacionado con lo anterior: creo que la palabra procastinación está creada para mí. xD Por lo que sea, o porque soy muy anárquica haciendo todo, acabo haciendo primero lo menos importante, en medio otra cosa que ni tenía pensada, tengo un correo a medio escribir, y mientras me agobio porque tengo que hacer X cosa, igual juego a algo para relajarme (y no me relajo). Eso sí, eso no me suele pasar en el trabajo, donde bastante eficiente y puntual (no voy a ser un desastre en todo ¿no? xD). Esa división entre el modo de hacer las cosas en el trabajo y en casa también se puede aplicar al orden, por ejemplo, aunque tengo un don para recordar donde están un montón de cosas en el caos de casa, en plan “los tapones para los oídos que compramos el otro día están en el cajón del recibidor, me suena haberlos visto ahí” xD Otro aspecto de esto es lo lento que me va el navegador del portátil en casa. ¿Y qué tiene que ver con todo esto? Pues que me va lento porque siempre tengo no menos de 15 pestañas abiertas, todas de cosas importantísimas que tengo que hacer cuanto antes, o del correo, que quiero tener contralado, o del Reader… total, más de 15 pestañas.
7. Odio el ruido. Por la calle me da igual, como si hay obras y un tío está picando la ciudad con un martillo neumático a medio metro de mí… pero en casa no soporto ruidos. Me da igual que entren los sonidos de la calle, pero no soporto que corran encima de mi cabeza, jueguen a la pelota o escuchar gritos de los vecinos… me pone histérica no poder estar tranquila en casa y me dan ganas de asesinar.
8. Me dan asco los botones en la ropa. Sí, así es, no me pongo camisas ni blusas, y los botones no los quiero ver ni en pintura, y mucho menos tocarlos. Esto es un problema a la hora de comprar ropa, porque los fabricantes parece que tienen la manía de meter chismes de esos hasta donde no hacen falta. Ah, y puntualizo: los botones de los jeans no me dan asco, pero son de los pocos que soporto.
9. Prefiero comprar por Internet que en una tienda física casi todo. No me gusta el factor humano cuando voy a comprar algo, y por eso mismo me da pereza ir a la peluquería y a sitios así. Las dos últimas veces he ido a un sitio donde la chica hace lo que tiene que hacer según mi parecer: me corta el pelo y me habla lo justo para preguntarme qué quiero hacer con el pelo y si me gusta el resultado. El problema es que cuando compro algo por Internet, me lo tiene que traer alguien a casa también, y ahí lo tenemos, otra vez el trato humano.
10. Odio hablar por teléfono, me da una pereza terrible. Aunque luego, cuando me pongo, no tengo ningún problema para defenderme y comunicarme con claridad. Con el tiempo he ido acostumbrándome un poco a tener que hacer gestiones telefónicas, que si el seguro, el banco, etc. etc. Pero aún así, lo odio y lo evito siempre que puedo. Prefiero mil veces utilizar el e-mail.
Y tengo muchas más, pero ahora mismo creo que es prudente no hacer una entrada kilométrica para no aburriros tanto y para no haceros pensar que vivir conmigo es un infierno. Me gustaría leer vuestras manías y puñetas varias, será divertido si es que no lo habéis hecho ya, y por eso os animo a que copiéis la idea, o hagáis vuestra propia variación. El poner mi logo chorra es opcional, claro, pero ahí está para quien lo quiera. ¿Qué os parece, tenéis ganas de contar vuestras miserias?
PD: Ah, y próximamente sorteíto para celebrar los 2 años del blog (que ya me felicitastéis en su día),