Otro fin de semana

Este fin de semana me he quedado sola actualizando el blog, lo reconozco. Entre que he terminado un par de libros, he puesto las columnas traducidas para www.ka-tet-corp.com, y alguna cosa más, no he parado.

Lo de las columnas es porque así estarán en un sitio más, accesibles para la gente a la que le interese. Lo del aviso de que me pidan permiso para utilizar la traducción (si alguien llega a hacerlo) es porque a mí no me basta con chasquear los dedos para que la traducción aparezca en una hoja de word, sino que tengo que estar un ratito tecleando. Por mucho que me guste hacerlo, no quiero que me “roben” el trabajo. De todos modos, espero que más gente las lea así. Especialmente me ha gustado la columna de Lost, aunque no escriba el tito. A la temporada le quedan dos telediarios, nunca mejor dicho, ya que esta semana que entra emitirán la finale, de dos capítulos. La temporada ha sido un poco flojilla en algunos momentos, pero al final está ganando interés. A ver qué hacen, a ver qué hacen.

Qué más… este fin de semana, concretamente ayer, quedamos con Charlie del ka-tet. Estuvimos comiendo los tres y luego la llevamos a tiendas frikis. La verdad es que lo pasamos entretenido y espero que ella se lo pasase bien. Desde luego mola esto de hacer mini-kdds del ka-tet siempre que se presenta la ocasión. Ya con Alcorze, Ziebal, Johs, Valandil, van cinco personas que hemos conocido juntos. Aparte, yo he conocido a Bama, pero estoy deseando volver a quedar con ella, ya sea aquí en Barcelona o en Galicia o donde sea.

Y nada, mañana a trabajar. Ainssss, qué rabia!

Unas fotillos de la kdd.

‘Lost’ tiene una deuda con King

Por Dale McGarrigle, 9 de mayo de 2009

Es un estudio de personajes fascinante con un telón de fondo sobrenatural.

“Eso” en este caso es el a menudo surrealista, a veces frustrante, pero siempre intrigante drama “Lost”, de ABC, que emite su finale de dos horas de la quinta temporada, a las 9 de la noche del miércoles.

Pero “eso” podría muy bien ser uno de los muchos trabajos del propio Stephen King, de Bangor.

No es una coincidencia, de acuerdo con los productores ejecutivos de “Lost”, Damon Lindelof y Carlton Cuse, quienes, con el creador de la serie J.J.Abrams, admiten ser grandes fans de King.

En una podcast de “Lost” de 2005, Cuse explicó, “Stephen King es muy astuto mezclando conceptos de ciencia ficción y terror con historias de personajes realmente convincentes, y eso es un modelo para lo que estamos haciendo en la serie. Quiero decir, esos libros suyos se sostienen durante 800 o 1000 páginas. No es a causa de la mitología, sino porque los personajes son condenadamente guays.

En una entrevista telefónica reciente, Lindelof y Cuse otorgaron a la influencia de King el crédito de ayudarles a convertirse en los guionistas que son hoy en día.

“Leí el primer libro de la saga del Pistolero a los 9 o 10 años”, dijo Lindelof, de 36, “Cuando leí ‘Apocalipsis’ fue una innovación para mí. Tenía toques sobrenaturales, pero también era un estudio de personajes. Definió lo que llegué a ser como guionista.

Cuse, de 40, apela a la cualidad adictiva de la escritura de King.

“Una vez que cogía un libro, no podía dejarlo”, dijo. “Fue una lección que me esforcé por emular en mi propia escritura”.

Una obra maestra sirvió como modelo para “Lost” cuando estaba siendo desarrollada para su debut en 2004.

“No había una plantilla para este tipo de show”, dijo Cuse. “Lo mejor para nosotros era ‘Apocalipsis’, por su bella escritura de los personajes, más que de la mitología. Ese es el motivo por el que debemos nuestro gran debut a Stephen King, por mostrarnos el camino”.

Los creadores de “Lost” han pagado con creces esa deuda con referencias a King a través de las cinco temporadas, como Los Otros discutiendo “Carrie” en su grupo de lectura en el capítulo “Historia de Dos Ciudades” en la 3ª Temporada. La página web Lostpedia está repleta de cientos de conexiones “Lost”-King, pero Lindelof minimiza el número real de enlaces intencionados.

“Claramente hay cosas que hacemos conscientemente”, dijo Lindelof. “Otras están menos claras pero también son conscientes. Luego hay un gran número a nivel inconsciente. Si buscas a conciencia, encontrarás cientos. Pero sólo el 10 por ciento de ellas son a propósito”.

King ha sido un fan de “Lost” desde el principio, alabando el show en su columna mensual enEntertainment Weekly “The Pop of King”.

Por lo tanto, disfruta con las conexiones a sus escritos.

“Es divertido y a veces conmovedor”, dijo en una entrevista reciente por e-mail. “Me hace sentir un poco viejo – más como un padre fundador que como un viejo cascarrabias – pero supongo que es parte de la vida. Lo importante es que todavía estoy aquí para apreciarlo”.

Lindelof, Cuse y Abrams se reunieron con su ídolo en 2006 durante una visita patrocinada por Entertainment Weekly a Bangor para una mesa redonda sobre escritura. Es una visita que Cuse y Lindelof recuerdan con cariño.

“Tuvimos el tour Stephen King definitivo”, dijo Cuse. “Nos llevó a su casa, nos enseñó Bangor, nos llevó a comer langosta y luego a ver la película de terror ‘The Descent’. Fue fantástico estar con él, ser testigos de su entusiasmo por esa película y ese género. Fue increíblemente especial”.

“Para ser alguien que no es muy mitómano, nunca me había sentido tan deslumbrado por alguien famoso como cuando estuve con el Sr. King”, añadió Lindelof. “Era cada vez más surrealista. Él había visto la película antes, así que nos proporcionó un comentario DVD mientras se desarrollaba”.

King fue el primero en sugerir, en una columna para EW en 2005, que los productores de “Lost” habían concretado una fecha final para la serie, que concluirá la próxima temporada.

“Tener una fecha para el final es la diferencia entre estar fuera de control y bajo control”, dijo Lindelof. “Hasta que estableces que va a haber una fecha final, todo lo que tienes está en el aire. [Tener una fecha final] nos permite salvar el show, ultimar el plan que hemos estado ejecutando desde siempre”.

King no es la única conexión de Bangor con “Lost”, porque la nativa de Bangor Melinda Hsu Taylor se unió al equipo de guionistas del show esta temporada.

“Melinda ha estado magnífica”, dijo Cuse. “Es una verdadera fan del género y una fan de Stephen King, y compartía nuestros mismos intereses. Una vez que escuchamos su historia, nos imaginamos que encajaría perfectamente en nuestro grupo. Sentimos un parentesco inmediato con ella”.

“Lost” tiene más elementos de ciencia-ficción esta temporada, y los fans han respondido bien a ellos, dijo Cuse.

“La audiencia parece haber acogido bien los elementos de viajes en el tiempo del show, y eso ha sido enormemente satisfactorio”, dijo. “La pregunta más importante que tenemos ahora es, ‘¿Cambiarás el futuro cambiando el pasado?’ y el show seguirá planteando esa pregunta hasta el final”.

King sigue siendo un gran fan del show, que recientemente ha pasado su capítulo 100.

“Sigue siendo tremendamente divertido”, dijo. “No es tan misterioso, porque estamos en la fase ‘respuestas’ más que en la de ‘preguntas’, pero la atracción de la isla es, para mí, muy fuerte todavía. Nunca me pierdo un capítulo, que es probablemente la mejor respuesta”.

Publicado originalmente en BangorDailyNews
Traducción por Soniarod

(Por favor, si vais a copiar esta traducción o utilizarla para otra web, pedidme permiso a soniarodriguezriveiro@yahoo.es o haced mención de la autoría)

La Gripe, Stephen King y tú

7 de mayo de 2009, Alex Pappademas

Con la Gripe Porcina… er, la H1N1 recorriendo rampante por todo el globo, GQ ha acudido al hombre que fue el primero en predecir un Apocalipsis derivado de la gripe, Stephen King, para pedirle su opinión sobre los acontecimientos en el mundo entero. Sorprendentemente, no es muy optimista.
STEPHEN KING: [Tos sonora y preocupante] Lo siento.

GQ: Deberías ir a que te vea un médico.
SK: Sí, lo sé.

GQ: Hemos leído Apocalipsis como ocho veces, así que tan pronto como la gente empezó a ponerse enferma, pensamos algo como, “Vale – ya sabemos cómo terminará esto”.
SK: El libro ha subido como 10.000 posiciones en Amazon esta semana. Pero podría hacerlo sin eso. [Risas]

GQ: Escribiste ese libro en los setenta, cuando el bioterrorismo no era una palabra de andar por casa. ¿De dónde salió la idea de la supergripe?
SK: 60 Minutes1 había empezado a mostrar historias sobre guerra biológica con imágenes horriblemente gráficas de ratas en experimentos de laboratorio, temblando hasta morir. Así que empecé a leer sobre la gripe. Y es espeluznante. La gripe es una enfermedad espeluznante, porque coges la gripe y desarrollas una inmunidad, pero sólo para esa cepa. La gripe cambia de antígeno y vuelve, y esos anticuerpos que se supone que protegen tus células de la invasión ya no funcionan. La idea que había detrás de Apocalipsis era una gripe que pudiera cambiar dentro del cuerpo, así que tan pronto como el cuerpo empezaba a vencer la gripe, ésta cambiaría a otro tipo de gripe. Era lo suficientemente plausible como para asustar mucho a la gente, supongo.

GQ: Parece que da miedo porque es muy prosaico. Oh, tengo la gripe. Voy a pasar un día enfermo. Y luego, de repente…
SK: Sí. Hay una cierta paranoia en nuestra sociedad. Todos dicen que es el síndrome post-11S, pero no estoy seguro de que se trate tanto de eso como de las noticias del cable, e incluso las noticias de la noche, luchando por las audiencias. Sabes lo que dicen: si hay sangre, vende. Y si tose, vende también. Quiero decir, ayer tenían un mapa en CNN que mostraba el posible avance de esta gripe. Y ves una imagen blanca de los Estados Unidos y empieza a ponerse verde, y empieza a volverse roja, y luego, muy pronto, está roja completamente. Y esto te lleva a la idea de que va a ser un escenario de Apocalipsis, sabes, y que van a quemar muertos en pilas en los estadios. Pero probablemente no va a ser el caso. Lo descubriremos en las próximas semanas. ¿Cuál es tu fecha límite?

GQ: Ni siquiera debería estar haciendo esta entrevista. Debería estar haciendo acopio de alimentos enlatados y emprendiendo mi camino hacia Boulder.
SK: Mira, estamos con un estado de ánimo apocalíptico, eso es todo. El país entero, y el mundo entero. Las noticias fomentan eso. Creo que mucha gente se va a poner enferma, y creo que mucha gente va a volverse Howard Hugues2. Mi mujer ya ha empezado a llevar un paquetito de toallitas húmedas al supermercado. Limpia el asa de su cesta cuando la coge. En realidad, simplemente deberías lavarte las manos. No creo que esas jodidas mascarillas vayan a hacer nada bueno. Es ridículo.

GQ: Se han vuelto muy populares. Mucha gente las usa en Manhattan esta semana.
SK: Sí. Michael Jackson, finalmente, parece una persona normal.

GQ: Michael fue un precursor con lo de la mascarilla. Va a hacerlo. Será el último que quede.
SK: Eso es. Sólo quedará un ser humano en la Tierra, dando zancadas sobre las ruinas con un guante de lentejuelas puesto.

GQ: ¿Pero qué crees que hay tan atractivo en la idea del Apocalipsis? ¿Por qué estamos tan ansiosos por contemplar la idea de que eso ocurrirá mientras estemos vivos?
SK: Bueno, para mí, cuando escribí el libro, casi parecía que sería un alivio – en lugar de luchar con este nudo gordiano de relaciones internacionales y problemas económicos, y el precio del petróleo, y hacer los pagos de la casa, simplemente habría que saltar sobre él, y cortarlo de un solo golpe. Y desaparecerá. Sólo eso. Y creía que habría un lado bueno si eso ocurriese, porque nos estábamos suicidando. Nuestra tecnología había superado con creces la habilidad moral para lidiar con los problemas que creaba. Todavía estamos tan lejos que no podemos decidir qué hacer con las células madre, ¿sabes? Todavía estamos discutiendo los beneficios teológicos mientras la gente tetrapléjica sigue sentada en sillas de ruedas, soplando en pajitas para moverse de un lado a otro. ¿Así que cómo demonios se supone que vamos a luchar con militantes radicales islámicos que están dispuestos a volarse por los aires? ¿Cómo se supone que vamos a luchar contra la polución en la atmósfera? Y, por supuesto, en lo profundo de sus mentes, todo el mundo piensa, “Bueno, podría ser el superviviente”.

GQ: “Si las personas que quedan son como yo, será el paraíso”.
SK: Pero antes o después ocurrirá. Hemos visto tanas falsas alarmas – el efecto 2000, la gripe aviar – que hay una tendencia a decir, “Bueno, todo son tonterías, todo saldrá bien”. Uno de estos días, aún así, realmente volverá a ocurrir algo como la Gripe Española, y matará a la gente. Tengo algunos poderes adivinatorios – quiero decir, soy el hombre que escribió El Fugitivo, donde el tipo termina estrellando un avión en un rascacielos de Nueva York al final del libro.

GQ: ¿Hay algo más en tus libros que crees que vaya a volverse realidad en un futuro próximo?
SK: Bueno, hay una cosa. No podemos hablar demasiado de esto, es demasiado gafe. Pero han pasado casi 65 años desde la última vez que alguien hizo estallar un arma nuclear en alguna ciudad del mundo. Todo el mundo sabe que ocurrirá. Te despertarás una mañana y descubrirás que alguien ha hecho explotar una asquerosa arma nuclear en Bagdad o Islamabad. O que los norcoreanos han lanzado de verdad algún tipo de pequeño misil y han conseguido volar parte de Tokyo. En términos de número de víctimas, probablemente no sería peor de lo que ocurrió en Chernobyl. Pero está el trauma. Quiero decir, mira la situación en la que estamos – hay personas que vuelan en un jet a un nivel bajo sobre New York, y la ciudad se convierte en Crónicas Marcianas3.

GQ: Pero nunca has tratado la amenaza nuclear. En su lugar optaste por el desastre biológico.
SK: Bueno, lo biológico se quema en un corto período de tiempo, y el mundo que queda está limpio. Mientras que si realmente tuviéramos una guerra nuclear, sería el final de todos nosotros. Pero, ¿sabes qué? El mundo volvería. Nosotros nos iríamos, pero el mundo se recuperaría.

GQ: Probablemente tienes razón. Espero que tengas razón. Aunque supongo que no estaré aquí para verlo, ocurra lo que ocurra.
SK: Bueno, ¿quién sabe? Podrías ser uno de los afortunados.

GQ: Sabes, es extraño – hace tiempo que tengo estos sueños, hombre. No sé qué significan, exactamente…
SK: Tendrías que ir a Nebraska y encontrar a la vieja negra.

GQ: Sí. Eso pensaba. Estoy en camino.

1 60 Minutes es un programa de noticias de la CBS, de gran éxito en los USA.
2 Howard Hugues sufría un TOC (transtorno obsesivo-compulsivo).
3 Se refiere a un incidente reciente que ocurrió cuando el Air Force One (el avión presidencial estadounidense) sobrevoló a escasa altura la ciudad de New York, y que desató el terror a un atentado terrorista en la población de la ciudad. Más información aquí.

Artículo publicado originalmente en GQ Blog
Traducción a cargo de Soniarod.

(Por favor, si vais a copiar esta traducción o utilizarla para otra web, pedidme permiso a soniarodriguezriveiro@yahoo.es o haced mención de la autoría)

Libros leídos en 2009 (X): Lanzarote, de Michel Houellebecq

Ayer me leí, casi de una sentada, este libro de Houellebecq. Ahora mismo soy incapaz de recordar si tengo alguno más por las estanterías o cajones, aparte de Las Partículas Elementales. En todo caso, si tengo alguno, no es éste, y si tengo alguno más, no lo he leído. Pero éste sí, debido a que es de fácil lectura y tiene ciento y pocas páginas.

He leído críticas muy malas de este escritor por ahí. En ellas se dice que siempre escribe la misma novela, que por convención introduce pasajes sexuales sumamente explícitos y sumamente fríos, que su personaje protagonista siempre es el mismo… no sé. Yo qué le voy a hacer, a mí sí me ha gustado.

En esta novela, contada en primera persona, un francés se plantea realizar unas vacaciones a un lugar donde haga sol y viajar sea barato. Tras estudiar distintas posibilidades en la agencia de viajes, le sugieren que vaya a Lanzarote en un viaje organizado. Allí conoce a Rudi, un policía belga, y dos lesbianas alemanas. A través del libro se va contando como interactúan estos cuatro personajes, además de ofrecer descripciones del paisaje desolado de la isla. La edición (de Anagrama, bolsillo), incluye seis láminas con fotografías de Lanzarote en las que, como va descubriendo el protagonista, reside una belleza extraña y diferente.

Colgaré unas fotos, aunque no son las mismas que trae el libro. Como decía, a la vez que nos cuenta lo que pasa entre los protagonistas, introduce
temas como las sectas (de forma colateral,
habla de una secta llamada los Azraelianos,
que en realidad es una secta que existe, los Raelianos, y habla de algunos temas polémicos, como la manipulación genética y otros temas.
Lo que más llama la atención, como siempre en
sus libros, es el desencanto y las pocas ganas de
vivir del protagonista, al que parece que le dé
todo igual y estuviese de vuelta de todo. Supongo
que en algunos momentos todos nos sentimos así,
así que en cierto modo se puede llegar a sentir
simpatía por él.

El libro (¿o más bien debería llamarse novella o relato largo?) termina cuando el protagonista vuelve de las vacaciones a su rutina diaria. Esa sensación de que se termina lo bueno creo que la conocemos todos.

En resumen, el libro me gustó, pero está a años luz de Las Partículas Elementales, que es la otra novela del autor que he leído.

Ahora pondré unos fragmentos, de los que más me llamaron la atención o me hicieron gracia.


…la constituye el Jardín de los Cactus. Diferentes especies, elegidas por su morfología repugnante, aparecen dispuestas a lo largo de caminos pavimentados con piedras volcánicas. Crasos y erizados de espinas, los cactus son el símbolo perfecto de la abyección en la vida vegetal… por no decir algo peor aún.


A nuestros pies había un completo desierto mineral. Y enfrente de nosotros una falla enorme , de varias decenas de metros de anchura., serpenteaba hasta el horizonte, cortando la superficie gris de la corteza terrestre. No se oía ningún ruido. “Así será el mundo una vez muerto”, me dije.


…se puede vivir bien sin esperar nada de la vida; es lo más corriente, incluso. En general, la gente se queda en casa, se alegran de que su teléfono no suene nunca; y cuando suena, dejan conectado el contestador automático. No hay noticias…, buena noticia. En general, la gente es así; y yo también.

Libros leídos en 2009 (IX): Catedral, de Raymond Carver

Acabo de terminar este libro de relatos. La verdad es que lo compré por el motivo más tonto (o quizás no). Un día en la FNAC no sé por qué, pero tuve que quedarme sola un rato esperando y cogí un libro para ir leyendo mientras. Estaba en la sección de literatura extranjera de bolsillo y cogí éste. La cuestión es que empecé el primer relato, “Plumas”, y me enganchó tanto que decidí llevármelo para casa. Pasaron varios meses antes de que lo retomara de nuevo, pero esta semana lo cogí para leer antes de entrar a trabajar (no viene a cuento pero cada día tengo unos 20 minutos para leer antes de entrar), y me lo he terminado de una sentada.

Son relatos normales, de gente normal a la que le pasan cosas normales o no tanto. Por ejemplo, en una de las historias un matrimonio joven va a cenar a casa de unos amigos que viven en el campo, en otra hay un matrimonio que se encarga del mantenimiento y gestión de unos apartamentos de alquiler, y se cuenta la historia de una familia que llega a vivir allí. Son historias en principio no rebuscadas, pero que acaban siéndolas porque siempre están contadas desde el punto de vista de alguien (aunque no todas están contadas en primera persona), normalmente por gente que tiene serias carencias en su vida, gente que tiene algún problema o preocupación, aunque a veces no sepa que lo tiene o que lo tendrá.

Lo que más me ha gustado de los relatos es que son ágiles e interesantes. Carver enseguida consigue meternos en el ambiente y el entorno del personaje en cuestión, y muchas veces llegamos a pensar que captamos algo que el propio personaje no capta, una especie de sensación de opresión o de vacío. En todos los relatos se respira una especie de angustia metafísica, y por eso en algunos de ellos hay escenas en las que el protagonista acaba confiándole sus problemas a alguien. Es un libro que de algún modo habla en la capacidad que tiene el ser humano de relacionarse, y quizá lo que más me ha interesado de él ha sido eso, leer sobre diferentes situaciones y diferentes maneras que tienen las personas para afrontarlas. En ese sentido me ha parecido un libro genial.

Leí en alguna parte que Raymond Carver es el padre del “realismo sucio”, porque hace retratos de la otra cara del sueño americano, situaciones cotidianas. Me parece una definición muy acertada para sus relatos, son realistas pero también tristes y deprimentes.

Andrés Calamaro en l’Auditori de Barcelona, 6 de mayo

Este miércoles pasado fuimos a ver a Andrés Calamaro al concierto que ofrecía en Barcelona.

Debo confesar que coger el coche, meterse en Barcelona (cosa que nunca había hecho hasta tan lejos, pues odio conducir por ciudad) y cruzarla de punta a punta recorriendo la Gran Vía, no es el plan más apetecible del mundo cuando se lleva ya sobre las espaldas media semana de trabajo (y no sólo trabajo, sino trabajo post-vacacional) La cosa es que Carlos y yo nos montamos en mi aguerrido 206 y penetramos en el caos circulatorio de coches que circulaban a esa hora punta de la franja de las siete-ocho de la tarde. Vamos, que tardamos como 45 minutos en llegar, cuando debería haber sido un ratillo. ¿Que no apetecía? Claro que no, ¡pero vaya si mereció la pena!

En el propio Auditorio hay parking y hacen un precio especial para los que acuden a espectáculos (5 euros por 5 horas, que no está nada mal). Así que por fin pudimos salir del coche, ir a mear y ese tipo de cosas. Y como nunca había estado en la zona, me llamó la atención el edificio de al lado, así que nos entretuvimos en sacarle unas fotillos.

Con todos ustedes, el Teatre Nacional de Catalunya (con la torre Agbar al fondo).


Ya enseguida fuimos para adentro del Auditori (de eso no hay fotos, porque no es la mitad de bonito), e hicimos la parada obligatoria en el puesto de camisetas. Porque esta vez eran muy bonitas y no pudimos resistirnos a comprar una cada uno.

Las entraditas

Luego entramos para adentro, pero nos tocó esperar unos diez minutillos hasta las 9, hora a la que abrían las puertas.

Parte delantera (y trasera) de la camiseta

Ya dentro, estuvimos un rato escuchando el partido Chelsea-Barça, mientras llegaba el resto de la gente y también la hora de comienzo del concierto, las nueve y media. Y la hora llegó, con el partido 0-1 (esto lo digo porque jugó un papel importante en la noche). Digamos que la gente estaba con la atención dividida.

En mi vida no he ido a muchos conciertos, y mucho menos a conciertos que se escuchan sentados, con butaca asignada. A pesar de todo, no es una mala cosa, porque por lo menos no tienes que hacer cola para coger mejores sitios, o darte de hostias y codazos para que no te roben espacio vital. A mí me gustó la experiencia, quizás también porque estábamos en la fila 12 (creo recordar).


Pues eso, llegó Andrés, y empezó a tocar. Es difícil intentar recordar ahora todas las canciones que tocó. Pero sí tocó muchas buenas suyas, como El Salmón, Paloma, Media Verónica, etc. alguna de Los Rodríguez, alguna suya de las del principio. Es curioso que la gente parecía no saberse casi ninguna canción de las que cantaba, y daba un poco de palo a veces ser de los pocos que cantaban allí. Sí, ¿qué pasa? Me sé todas o casi todas las canciones de Calamaro. :P

Como decía, estuvimos durante bastantes canciones sentados, hasta que tocó El Salmón, y la gente se volvió loca y se levantó de sus butacas para saltar y cantar a gritos (esa sí se la sabían). A partir de ahí, ya pasamos el tiempo restante de pie, saltando, bailando, moviendo los brazos… vamos, todas las cosas que se hacen en un concierto.

El momento curioso de la noche fue cuando de repente, en medio de una canción, se desató la locura en algún lugar de la zona izquierda del público. En cuestión de segundos supimos que el Barça había metido gol contra el Chelsea y se clasificaba para la final. Supongo que el pobre Andrés se quedaría un poco flipado cuando ocurrió, aunque al final se enteró de lo que había pasado.

Fue un concierto genial, es un poco tonto intentar describirlo con palabras pero para mí fue muy especial ver de nuevo a Calamaro y poder cantar a la vez que él tantas canciones que ya forman parte de la banda sonora de mi vida (y por qué no decirlo, su música jugó un papel nada despreciable en la relación que tenemos Carlos y yo). Así que ha sido ver un placer ver a Andrelo en acción, disfrutar de su simpatía y escuchar su voz de nuevo, y además… terminó con una bufanda del Barça puesta!

Espero poder verlo de nuevo dentro de no mucho tiempo.

Sobre el repertorio, como digo, tocó un poco de todo. Empezó con La parte de adelante, y terminó con Flaca. Entre ellas, hubo momentos para la sorpresa (como El canal 69, Para seguir, o una versión de Radio Futura, Veneno en la Piel), canciones poco escuchadas hasta ahora, como (A los ojos, y Cuatro Jinetes), y éxitos de siempre (El Salmón, Me arde, Alta Suciedad, Donde Manda Marinero). Lo malo, como digo, es que la mucha de la gente que acudió no parecía ser muy conocedora del extenso repertorio de Calamaro, por lo cual se quedaban quietos en muchas canciones. Y digo yo: si pagas 58 euros por una entrada ¿cómo puedes no ser un super-fan? Para mí es mucha pasta!

Durante el concierto me hizo ilusión grabar unos vídeos con la cámara de fotos. Evidentemente, el espacio es bastante limitado y la calidad es una mierda, así que tengo varios vídeos de baja calidad, no muy visibles, y con canciones partidas. Pero si alguien quiere verlos, puede verlos en Youtube en el siguiente link. ;D

Mis vídeos del concierto en Youtube

En resumen, fue un concierto de puta madre.

Peliculones, peliculillas, bodrios descarados (II): Star Trek


Hoy íbamos a quedar con Charlie, del Ka-Tet. Pero como al final no pudo ser, le preparé una sorpresa a Carlos (como no sé dar sorpresas, se lo solté enseguida). El caso es que le invité al cine, a ver Star Trek, ya que le hacía ilusión verla, después de leer en revistas de cine y ver algún trailer.

Así que pasamos por las palomitas, y ya armados con nuestros snacks y las pepsis desbravadas, entramos a la sala. Yo debo confesar que no he visto Star Trek más que de pequeña, alguna vez, y sólo me acordaba de pocos detalles. No iba ilusionada a verla, pensaba pasar un rato entretenido, pero no divertirme ni que me gustara. Pero por lo visto, ésta no es una peli exclusivamente para fans de la saga. Hasta donde yo sé, puede ser incluso que a ellos no les parezca bien o no les guste.

Pues bien, creo que no me equivoco (y no me equivoco porque es mi opinión), si digo que éste es un peliculón. Desde luego, he visto como un par de personas se iban del cine, pero eso ha sido en los pocos segundos que he sido capaz de apartar la vista de la pantalla. No voy a negar que me encanta el cine de acción, y si algo tiene esta película, es acción a toneladas. Acción y más acción, en una peli que además tiene un buen argumento. ¿Que es la historia de siempre? ¿Y en qué película no ocurre eso? Para mí la historia es convincente y los personajes también lo son. Además, y aunque algún trekkie me pueda apedrear por lo que voy a decir, han conseguido quitarle el regusto rancio que tenía la serie.

Y todo esto, gracias a la mano maestra de J.J. Abrams (el creador junto a Damon Lindelof de la serie Lost, por cierto, el amigo Damon también aparecía en los títulos de crédito, aunque no sé qué ha hecho). Abrams para mí, es un puto genio. Porque ha sido uno de los creadores de Lost, de las mejores (si no la mejor) series de todos los tiempos. Creador también de Fringe, una muy buena serie que también sigo. He salido tan contenta del cine, que he pensado “Si este tío llega a hacer La Torre Oscura, no podrá hacerlo mal”. Y es que leyendo entrevistas sobre Star Trek, decía que nunca había sido seguidor de la serie. Imaginaos, si puede hacer algo así sin ser fan, ¿qué podría hacer con La Torre Oscura, de la cual sí es fan? Sólo espero que algún día lo haga, y si me decepciono, pues qué se le va a hacer.

Star Trek tiene mucha acción, tiene personajes bien construidos interpretados por buenos y muy bien elegidos actores, tiene efectos especiales espectaculares (las escenas de luchas en el espacio son espectaculares, y abundan en la película), tiene emoción y una banda sonora genial (que huye de la sintonía original de la serie, algo de agradecer). De verdad os la recomiendo, aunque nunca en la vida os haya interesado Star Trek. Si os gusta la acción y la ciencia ficción, creo que no me equivoco si os digo que os gustará (mucho).

Página web oficial