Libros leídos en 2009 (X): Lanzarote, de Michel Houellebecq

Ayer me leí, casi de una sentada, este libro de Houellebecq. Ahora mismo soy incapaz de recordar si tengo alguno más por las estanterías o cajones, aparte de Las Partículas Elementales. En todo caso, si tengo alguno, no es éste, y si tengo alguno más, no lo he leído. Pero éste sí, debido a que es de fácil lectura y tiene ciento y pocas páginas.

He leído críticas muy malas de este escritor por ahí. En ellas se dice que siempre escribe la misma novela, que por convención introduce pasajes sexuales sumamente explícitos y sumamente fríos, que su personaje protagonista siempre es el mismo… no sé. Yo qué le voy a hacer, a mí sí me ha gustado.

En esta novela, contada en primera persona, un francés se plantea realizar unas vacaciones a un lugar donde haga sol y viajar sea barato. Tras estudiar distintas posibilidades en la agencia de viajes, le sugieren que vaya a Lanzarote en un viaje organizado. Allí conoce a Rudi, un policía belga, y dos lesbianas alemanas. A través del libro se va contando como interactúan estos cuatro personajes, además de ofrecer descripciones del paisaje desolado de la isla. La edición (de Anagrama, bolsillo), incluye seis láminas con fotografías de Lanzarote en las que, como va descubriendo el protagonista, reside una belleza extraña y diferente.

Colgaré unas fotos, aunque no son las mismas que trae el libro. Como decía, a la vez que nos cuenta lo que pasa entre los protagonistas, introduce
temas como las sectas (de forma colateral,
habla de una secta llamada los Azraelianos,
que en realidad es una secta que existe, los Raelianos, y habla de algunos temas polémicos, como la manipulación genética y otros temas.
Lo que más llama la atención, como siempre en
sus libros, es el desencanto y las pocas ganas de
vivir del protagonista, al que parece que le dé
todo igual y estuviese de vuelta de todo. Supongo
que en algunos momentos todos nos sentimos así,
así que en cierto modo se puede llegar a sentir
simpatía por él.

El libro (¿o más bien debería llamarse novella o relato largo?) termina cuando el protagonista vuelve de las vacaciones a su rutina diaria. Esa sensación de que se termina lo bueno creo que la conocemos todos.

En resumen, el libro me gustó, pero está a años luz de Las Partículas Elementales, que es la otra novela del autor que he leído.

Ahora pondré unos fragmentos, de los que más me llamaron la atención o me hicieron gracia.


…la constituye el Jardín de los Cactus. Diferentes especies, elegidas por su morfología repugnante, aparecen dispuestas a lo largo de caminos pavimentados con piedras volcánicas. Crasos y erizados de espinas, los cactus son el símbolo perfecto de la abyección en la vida vegetal… por no decir algo peor aún.


A nuestros pies había un completo desierto mineral. Y enfrente de nosotros una falla enorme , de varias decenas de metros de anchura., serpenteaba hasta el horizonte, cortando la superficie gris de la corteza terrestre. No se oía ningún ruido. “Así será el mundo una vez muerto”, me dije.


…se puede vivir bien sin esperar nada de la vida; es lo más corriente, incluso. En general, la gente se queda en casa, se alegran de que su teléfono no suene nunca; y cuando suena, dejan conectado el contestador automático. No hay noticias…, buena noticia. En general, la gente es así; y yo también.

Libros leídos en 2009 (IX): Catedral, de Raymond Carver

Acabo de terminar este libro de relatos. La verdad es que lo compré por el motivo más tonto (o quizás no). Un día en la FNAC no sé por qué, pero tuve que quedarme sola un rato esperando y cogí un libro para ir leyendo mientras. Estaba en la sección de literatura extranjera de bolsillo y cogí éste. La cuestión es que empecé el primer relato, “Plumas”, y me enganchó tanto que decidí llevármelo para casa. Pasaron varios meses antes de que lo retomara de nuevo, pero esta semana lo cogí para leer antes de entrar a trabajar (no viene a cuento pero cada día tengo unos 20 minutos para leer antes de entrar), y me lo he terminado de una sentada.

Son relatos normales, de gente normal a la que le pasan cosas normales o no tanto. Por ejemplo, en una de las historias un matrimonio joven va a cenar a casa de unos amigos que viven en el campo, en otra hay un matrimonio que se encarga del mantenimiento y gestión de unos apartamentos de alquiler, y se cuenta la historia de una familia que llega a vivir allí. Son historias en principio no rebuscadas, pero que acaban siéndolas porque siempre están contadas desde el punto de vista de alguien (aunque no todas están contadas en primera persona), normalmente por gente que tiene serias carencias en su vida, gente que tiene algún problema o preocupación, aunque a veces no sepa que lo tiene o que lo tendrá.

Lo que más me ha gustado de los relatos es que son ágiles e interesantes. Carver enseguida consigue meternos en el ambiente y el entorno del personaje en cuestión, y muchas veces llegamos a pensar que captamos algo que el propio personaje no capta, una especie de sensación de opresión o de vacío. En todos los relatos se respira una especie de angustia metafísica, y por eso en algunos de ellos hay escenas en las que el protagonista acaba confiándole sus problemas a alguien. Es un libro que de algún modo habla en la capacidad que tiene el ser humano de relacionarse, y quizá lo que más me ha interesado de él ha sido eso, leer sobre diferentes situaciones y diferentes maneras que tienen las personas para afrontarlas. En ese sentido me ha parecido un libro genial.

Leí en alguna parte que Raymond Carver es el padre del “realismo sucio”, porque hace retratos de la otra cara del sueño americano, situaciones cotidianas. Me parece una definición muy acertada para sus relatos, son realistas pero también tristes y deprimentes.

Andrés Calamaro en l’Auditori de Barcelona, 6 de mayo

Este miércoles pasado fuimos a ver a Andrés Calamaro al concierto que ofrecía en Barcelona.

Debo confesar que coger el coche, meterse en Barcelona (cosa que nunca había hecho hasta tan lejos, pues odio conducir por ciudad) y cruzarla de punta a punta recorriendo la Gran Vía, no es el plan más apetecible del mundo cuando se lleva ya sobre las espaldas media semana de trabajo (y no sólo trabajo, sino trabajo post-vacacional) La cosa es que Carlos y yo nos montamos en mi aguerrido 206 y penetramos en el caos circulatorio de coches que circulaban a esa hora punta de la franja de las siete-ocho de la tarde. Vamos, que tardamos como 45 minutos en llegar, cuando debería haber sido un ratillo. ¿Que no apetecía? Claro que no, ¡pero vaya si mereció la pena!

En el propio Auditorio hay parking y hacen un precio especial para los que acuden a espectáculos (5 euros por 5 horas, que no está nada mal). Así que por fin pudimos salir del coche, ir a mear y ese tipo de cosas. Y como nunca había estado en la zona, me llamó la atención el edificio de al lado, así que nos entretuvimos en sacarle unas fotillos.

Con todos ustedes, el Teatre Nacional de Catalunya (con la torre Agbar al fondo).


Ya enseguida fuimos para adentro del Auditori (de eso no hay fotos, porque no es la mitad de bonito), e hicimos la parada obligatoria en el puesto de camisetas. Porque esta vez eran muy bonitas y no pudimos resistirnos a comprar una cada uno.

Las entraditas

Luego entramos para adentro, pero nos tocó esperar unos diez minutillos hasta las 9, hora a la que abrían las puertas.

Parte delantera (y trasera) de la camiseta

Ya dentro, estuvimos un rato escuchando el partido Chelsea-Barça, mientras llegaba el resto de la gente y también la hora de comienzo del concierto, las nueve y media. Y la hora llegó, con el partido 0-1 (esto lo digo porque jugó un papel importante en la noche). Digamos que la gente estaba con la atención dividida.

En mi vida no he ido a muchos conciertos, y mucho menos a conciertos que se escuchan sentados, con butaca asignada. A pesar de todo, no es una mala cosa, porque por lo menos no tienes que hacer cola para coger mejores sitios, o darte de hostias y codazos para que no te roben espacio vital. A mí me gustó la experiencia, quizás también porque estábamos en la fila 12 (creo recordar).


Pues eso, llegó Andrés, y empezó a tocar. Es difícil intentar recordar ahora todas las canciones que tocó. Pero sí tocó muchas buenas suyas, como El Salmón, Paloma, Media Verónica, etc. alguna de Los Rodríguez, alguna suya de las del principio. Es curioso que la gente parecía no saberse casi ninguna canción de las que cantaba, y daba un poco de palo a veces ser de los pocos que cantaban allí. Sí, ¿qué pasa? Me sé todas o casi todas las canciones de Calamaro. :P

Como decía, estuvimos durante bastantes canciones sentados, hasta que tocó El Salmón, y la gente se volvió loca y se levantó de sus butacas para saltar y cantar a gritos (esa sí se la sabían). A partir de ahí, ya pasamos el tiempo restante de pie, saltando, bailando, moviendo los brazos… vamos, todas las cosas que se hacen en un concierto.

El momento curioso de la noche fue cuando de repente, en medio de una canción, se desató la locura en algún lugar de la zona izquierda del público. En cuestión de segundos supimos que el Barça había metido gol contra el Chelsea y se clasificaba para la final. Supongo que el pobre Andrés se quedaría un poco flipado cuando ocurrió, aunque al final se enteró de lo que había pasado.

Fue un concierto genial, es un poco tonto intentar describirlo con palabras pero para mí fue muy especial ver de nuevo a Calamaro y poder cantar a la vez que él tantas canciones que ya forman parte de la banda sonora de mi vida (y por qué no decirlo, su música jugó un papel nada despreciable en la relación que tenemos Carlos y yo). Así que ha sido ver un placer ver a Andrelo en acción, disfrutar de su simpatía y escuchar su voz de nuevo, y además… terminó con una bufanda del Barça puesta!

Espero poder verlo de nuevo dentro de no mucho tiempo.

Sobre el repertorio, como digo, tocó un poco de todo. Empezó con La parte de adelante, y terminó con Flaca. Entre ellas, hubo momentos para la sorpresa (como El canal 69, Para seguir, o una versión de Radio Futura, Veneno en la Piel), canciones poco escuchadas hasta ahora, como (A los ojos, y Cuatro Jinetes), y éxitos de siempre (El Salmón, Me arde, Alta Suciedad, Donde Manda Marinero). Lo malo, como digo, es que la mucha de la gente que acudió no parecía ser muy conocedora del extenso repertorio de Calamaro, por lo cual se quedaban quietos en muchas canciones. Y digo yo: si pagas 58 euros por una entrada ¿cómo puedes no ser un super-fan? Para mí es mucha pasta!

Durante el concierto me hizo ilusión grabar unos vídeos con la cámara de fotos. Evidentemente, el espacio es bastante limitado y la calidad es una mierda, así que tengo varios vídeos de baja calidad, no muy visibles, y con canciones partidas. Pero si alguien quiere verlos, puede verlos en Youtube en el siguiente link. ;D

Mis vídeos del concierto en Youtube

En resumen, fue un concierto de puta madre.

Peliculones, peliculillas, bodrios descarados (II): Star Trek


Hoy íbamos a quedar con Charlie, del Ka-Tet. Pero como al final no pudo ser, le preparé una sorpresa a Carlos (como no sé dar sorpresas, se lo solté enseguida). El caso es que le invité al cine, a ver Star Trek, ya que le hacía ilusión verla, después de leer en revistas de cine y ver algún trailer.

Así que pasamos por las palomitas, y ya armados con nuestros snacks y las pepsis desbravadas, entramos a la sala. Yo debo confesar que no he visto Star Trek más que de pequeña, alguna vez, y sólo me acordaba de pocos detalles. No iba ilusionada a verla, pensaba pasar un rato entretenido, pero no divertirme ni que me gustara. Pero por lo visto, ésta no es una peli exclusivamente para fans de la saga. Hasta donde yo sé, puede ser incluso que a ellos no les parezca bien o no les guste.

Pues bien, creo que no me equivoco (y no me equivoco porque es mi opinión), si digo que éste es un peliculón. Desde luego, he visto como un par de personas se iban del cine, pero eso ha sido en los pocos segundos que he sido capaz de apartar la vista de la pantalla. No voy a negar que me encanta el cine de acción, y si algo tiene esta película, es acción a toneladas. Acción y más acción, en una peli que además tiene un buen argumento. ¿Que es la historia de siempre? ¿Y en qué película no ocurre eso? Para mí la historia es convincente y los personajes también lo son. Además, y aunque algún trekkie me pueda apedrear por lo que voy a decir, han conseguido quitarle el regusto rancio que tenía la serie.

Y todo esto, gracias a la mano maestra de J.J. Abrams (el creador junto a Damon Lindelof de la serie Lost, por cierto, el amigo Damon también aparecía en los títulos de crédito, aunque no sé qué ha hecho). Abrams para mí, es un puto genio. Porque ha sido uno de los creadores de Lost, de las mejores (si no la mejor) series de todos los tiempos. Creador también de Fringe, una muy buena serie que también sigo. He salido tan contenta del cine, que he pensado “Si este tío llega a hacer La Torre Oscura, no podrá hacerlo mal”. Y es que leyendo entrevistas sobre Star Trek, decía que nunca había sido seguidor de la serie. Imaginaos, si puede hacer algo así sin ser fan, ¿qué podría hacer con La Torre Oscura, de la cual sí es fan? Sólo espero que algún día lo haga, y si me decepciono, pues qué se le va a hacer.

Star Trek tiene mucha acción, tiene personajes bien construidos interpretados por buenos y muy bien elegidos actores, tiene efectos especiales espectaculares (las escenas de luchas en el espacio son espectaculares, y abundan en la película), tiene emoción y una banda sonora genial (que huye de la sintonía original de la serie, algo de agradecer). De verdad os la recomiendo, aunque nunca en la vida os haya interesado Star Trek. Si os gusta la acción y la ciencia ficción, creo que no me equivoco si os digo que os gustará (mucho).

Página web oficial

Vuelta al trabajo y concierto de Calamaro

La vuelta al trabajo ha sido dura. ¿Lo bueno? Que es posible que dicho trabajo no me dure mucho, ¡quién sabe! XD

Lo bueno también es que después de salir de trabajar hemos ido a desfogarnos y jugar como críos en la playa. Es divertido, pero cansa. También descubrimos que no es buena idea jugar con un boomerang en esta playa. Creo que es la primera vez que juego a las palas, pero con todo hay que estrenarse ¿no?

Por lo demás, a ver si mañana cuelgo la tercera parte de la “crónica” del viaje. Se me olvidó, entre otras cosas, que el desayuno del hotel daba mucha pena, y que lo probamos la primera mañana y no más. Zumo asqueroso de naranja, pan de ayer (sin tostar) y varios botecitos de mermelada. Una miellllda!!

¿Qué más? Ah, sí, el miércoles nos vamos a ver a Andrelo, sacrificando para ello parte de nuestras horas de sueño. En mi caso, que me levanto a las 7, no tiene mucho delito, pero Carlos lo da todo por la causa, ya que al día siguiente se levanta a las 5.20 como todos los días! Como avance de lo que será, está colgado en la web de RTVE el concierto que dio en Jerez. La pena es que no sólo tocó él, y el vídeo dura… ¡tres horas! Pero si vamos directamente al minuto 107 más o menos encima del “9″ de 2009 que pone abajo. ;D Ahí empieza nuestro querido Andrés a decir paridillas de las suyas y luego viene lo bueno… cuando canta!! Servirá como calentamiento para el miércoles, seguro. Aunque la web esa va más lenta que pa qué.

Concierto de Calamaro en Jerez

Y aquí una captura de pantalla del look tan particular que lució ese día (supongo que contagiado del entorno cuasi-sahariano o algo así). A ver qué se pone el miércoles ¿la barretina? XD

Domingo por la tarde (2)

Aaaaay, qué bien me sentó esta semana de vacaciones ¿cuándo tendré otra? Pues espero que en agosto, ainss.

Bueno, desde el jueves por la noche recuperándonos de las vacaciones y aún no nos ha dado tiempo! Supongo que no es fácil hacerse a la idea de madrugar de nuevo y toda la pesca. Por eso no nos hemos hecho a la idea, creo que aunque en mi caso sólo ha sido una semana sufriré igualmente el síndrome post-vacacional.

La gripe del gorrino, no sé qué pasará con eso al final. Sólo espero que no vaya a más y no tenga que morir más gente.

Mi traducción voluntaria de Now you see it… va para adelante, ya me queda relativamente poco (como sesenta páginas o así), y digo yo, para hacerlo por amor al arte, ¡menudo palizón me estoy pegando con esto! Pero sarna con gusto…

Tengo que elegir qué libro empiezo a leer mañana, a ver si es uno en castellano ahora, para ir más rápida y eso.

Tengo que ir a Correos también, mpf!! Qué de cosas, estoy hasta el nabo ya!

Por cierto, debo varios e-mails, a varias personas… ¡mañana me pondré al día, odio deber correos!

Edito: Vale, ya sé, me acabaré de leer el libro de relatos Catedral, de Raymond Carver. Espero que los demás sean buenos, como los dos que he leído ya.

Libros leídos en 2009 (VIII): Journal of the Gun Years, de Richard Matheson

En la misma edición de la foto he leído yo este libro, el primero que leo de Matheson con temática western.

Todo arranca cuando Frank Leslie, un periodista que ha seguido toda la historia de Clay Halser, le encuentra un día en un saloon, totalmente deprimido y apático… y enfermo. Habla con él un rato, hasta que llega alguien, un joven de unos dieciséis años, que desafía a Clay y le mata. ¿La razón? Clay es una leyenda viva del Oeste, un pistolero y hombre de ley que ha creado una leyenda más grande que él mismo, y al que todos ansían vencer.

Después de la muerte de Clay (no es ningún spoiler, todo esto pasa en las primeras diez páginas), Frank se hace cargo de las pertenencias de Clay en ausencia de alguien más cercano, y descubre un diario que ha ido escribiendo desde que era muy joven. La base del libro es que Frank quiere hacer pública la biografía de Clay, añadiendo algunos comentarios, y recortando fragmentos que según él son muy “fuertes” o “repetitivos” o “aburridos”. El resultado es un relato al más puro estilo de los western, contado en primera persona por un hombre que sería una leyenda, un hombre con una habilidad innata para disparar, y que hace uso de ella, y como esta habilidad le trae cosas buenas, pero también muchas malas.

Como todo lo que he leído de Matheson, tiene un ritmo narrativo muy bueno, que raramente decae aunque quizás no estoy siendo objetiva porque la verdad es que de este género no he leído mucho ni casi nada, pero me ha parecido una buena historia, sin fantasía ni tampoco falsedades, una historia que podría ser perfectamente real.

Como digo, las doscientas cuarenta y pico páginas se me hicieron amenas y rápidas de leer, gracias al buen hacer de Matheson. Un western recomendable pero no disponible en español.

  • Lo peor: la censura por parte de la editorial, en cada God, bastard, fuck, shit, damned… irritante y estúpido.
  • Lo mejor: el personaje de Clay Halser, Matheson consigue que lo conozcas y te compadezcas de él.